El agua de la cueva de San Telmo

Publicado por admin | Publicado en El zurrón, Tradiciones Portuenses | Publicado el 22-08-2011

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La Cueva del secreto

San Telmo, playa de mi niñez, en sus charcos di mis primeras brazadas, me clavé mis primeras púas de erizo que salían con la subida de la marea, o eso decían. Recuerdo un salto de macho por detrás del charco de los Espadartes, y el aterrizaje sobre una inmensa comunidad de erizos. No sé si me hicieron más daño las púas, o mi madre y mi tía con las agujas sacándolas sin esperar la marea.

La Cruz

Publicado por admin | Publicado en El zurrón, Imobach | Publicado el 05-07-2011

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Leyenda oriental

Al señor prioste actual de la festividad de la Patrona
de mí pueblo, don Alonso del Hoyo y Hernández Peraza

I

Vivía a algunas leguas de Jerusalén, un hombre llamado Elifás, próximamente un siglo antes del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, y este hombre, habiéndose hecho culpable de un feroz crimen, llevaba una vida miserable, atormentado por negros remordimientos.

El Coroto de los Méndez.

Publicado por admin | Publicado en Gran Poder de Dios, Imobach, Tradiciones Portuenses | Publicado el 05-07-2011

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Al Excmo. señor don Angel Benítez de Lugo, Gentil hombre de S. M. y marqués de Celada.

Preámbulo

Cadena del Coroto de lo Mendez

Cadena © Silvano Acosta

A un orotavense de nacimiento, pero porteño en alma y patrióticos hechos probadísimos, don Bonifacio García y Rodríguez (1), gustaba mucho recordar las viejas memorias aprendidas durante su niñez en las aulas del convento dominico, que dirigían una buena pléyade de monjes sapientes, establecidos en la villa de la Orotava (2), aristocrática población, alzada sobre su asiento arrogante, al naciente de aquel célebre «Jardín hespérico», que llego ser memorablemente cantado por los poetas helénicos y le llamaron nuestros mayores Valle de Taoro.

Don Bonifacio, era dueño de una rememoración prodigiosa; él sabia cosas de las que hoy casi nadie se acuerda.

¡Ay, Puerto, mi Puerto mio!

Publicado por admin | Publicado en Cantos de trabajo, El zurrón, Tradiciones Portuenses | Publicado el 25-06-2011

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Tenía la tarde aquella
una cupula de incendios
con claros de amaneceres
y verdes de mar abiertos.

-¡Madre, que tarde más guapas
estas tardes de mi puerto:
cielo de tules rosados
sobre un mar de plomo inquieto.

Galería de fotos Antíguas del Puerto de la Cruz

Publicado por admin | Publicado en El zurrón, Tradiciones Portuenses | Publicado el 29-04-2011

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LO QUE DICEN LAS FLORES

Publicado por admin | Publicado en Imobach, Maguas, Tradiciones Portuenses | Publicado el 29-04-2011

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TESOROS DEL TERRUNO

Para mi vieja, para mi
idolatrada madre, dechado
de bondades y espejo
ante quien me recreo.

Soñaciones

Yo he visto en Nivaria, yo he visto en la “peña tinerfeña”, en sus jardines arautapalenses, en sus vergeles taorinos,  cosas, muchas cosas prodigiosas y…

En esa isla platónica, en esa roca ingente llamada “Columna del Cielo”, en mis ensueños yo he visto las flores reír, las flores llorar durante las noches, durante los días sin cesar.

Las flores, con sus perfumes, con tas aromas, saturan las brisas del “Mayo florido” y llenas de luz esplendente,  en aquellas hermosas mañanas del “mes de las florestas”, enamoran a las gratas tardes crepusculares, rindiendo recuerdos misteriosos a un sol que dejó de brillar, o a una noche lunera que llega apacible y acariciadora.

El correr del agua clara

Publicado por admin | Publicado en Imobach, Tradiciones Portuenses | Publicado el 25-11-2010

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TRADICIONES PORTUENSES

Para mi camarada el sabio arqueólogo Don Federico Maciñeira y Pardo de Lama.

«Cualquier cosa en mi pueblo, es ingente»

Fuente de agua clara.

Fuente de agua clara.

Veremos si lo que esta frase encierra puede servir de norma a las generaciones presentes y futuras, puede servir de ejemplo a cada uno y a todos los que. al abrir sus ojos a la luz del día, aspiren el aire salutífero que mi pueblo natal posee para hacerle grande. «Cualquier cosa en mi pueblo es ingente.» No vayamos a tomar como regla fija, los nacidos en el Puerto de la Cruz,  aquestas palabras célebres, dichas por un hombre que, sin pretensiones a encumbrarse, dio al mismo pueblo patentes pruebas de altruismo, pagando la conducción del agua desde El Burgado hasta la plaza de la Iglesia con su propio caudal, y luego inició la construcción de una pila sin tener que abonar por ello dinero alguno el Concejo municipal, casi en la inopia en aquellos tiempos, aunque integrado por personas pudientes y caballerescos hijosdalgos.

La Virgen de la Peña

Publicado por admin | Publicado en Imobach, Tradiciones Portuenses | Publicado el 10-11-2010

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Tradiciones portuenses.

Para el pundonoroso oficial de las gloriosas milicias Canarias
mi excelente amigo don Rafael Martínez Morales,

Para nosotros los portuenses que honramos a la Virgen Madre de Dios, bajo todas sus advocaciones  y la seguimos honrando con todos nuestros pensamientos, con todos nuestros ideales, con todas nuestras aspiraciones bajo el pomposo título de Nuestra Señora de la Peña de Francia, será orgullo y estimación grande nos llamen y respondamos por hijos suyos

¿Quién de los portuenses no ha invocado  a su Virgen de la Peña, en aflicciones, en sucesos adversos y desgraciados? ¿Quienes de ellos no han visto con solo pedir con fe con sinceridad de corazón y confianza en su misericordia, que no haya sido oído y atendido en todos sus infortunios por esta Madre?…

La espía

Publicado por admin | Publicado en Imobach, Tradiciones Portuenses | Publicado el 05-11-2010

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Tradiciones portuenses

Para el honorable ciudadano
don Francisco Oramas y Morales.

 

 

Horacio Nelson

Horacio Nelson

Allá por los años de 1788 al 89, vivía en el Puerto de la Cruz, en este pueblo noble, leal y benéfico, que aún conserva la herencia sana de virtudes cívicas, las que le donaron sus mayores, una señora extranjera a la que según cuentan, se le motejó por «La Espía»—así llegó a nombrarle el populacho—, y la cual extranjera se vanagloriaba en decir que era pariente del contralmirante inglés Horacio Nelson, de quien poseía un retrato en miniatura, el que, como adereza, llevábale a diario pendiente y visible sobre su pecho.

 

Esta señora fué incluida en el Padrón general levantado por orden superior en el año de 1789 y figura en la matricula de extranjeros del de 1791 (1) – prestando la declaración jurada que literalmente transcribiremos en este trabajo -; más, si bien ella confiesa que estaba enferma, este vulgo, siempre receloso, siempre desechador de dudas – porque es una verdad demostrada -, el Puerto de la Cruz, orgulloso pro- inspiración, armónicamente arraigada en su alma de ciudadano honrado, estudia bien y medita mejor a los que se introducen hasta el seno de la civilidad, casi arrastrándose, para mendigar luego cartas de vecindad, prohijamientos cuneros o de pega.

Un gran hombre olvidado.

Publicado por admin | Publicado en Imobach | Publicado el 04-11-2010

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Famosa es nuestra tierra por olvidar a sus grandes hombres. Aquellos que aportaron su granito de arena pero que al crecer a la sombra de personajes más destacados, desaparecen consumiendose en los vapores del tiempo.

Este es el caso de mi bisabuelo Francisco Pedro Montes de Oca y García, del que en otro momento haré curriculum y laudos. Ahora sólo quiero mentar estas palabras que el gran Sebastián Acosta Padrón le dedica.