Carta de José Hernández Arocha a Antonio Bauza Fullana. 19 de Octubre de 1919

Carta de José Hernández Arocha a Antonio Bauza Fullana. 19 de Octubre de 1919

José Hernández Arocha
José Hernández Arocha

Recuerdos de la campaña de Baler

Contestando una carta

Sr. Director de Gaceta de Tenerife.

Respetable y distinguido Sr. mío:

Le ruego tenga a bien, favor que le agradecería muchísimo, insertar en las columnas de ese periódico la adjunta carta que le remito, como contestación a la que me ha sido dirigida por mi queridísimo amigo y compañero Antonio Bauza Fullana, publicada en ese diario el día 11 del actual.

Le dá por ello un millón de gracias y le vive agradecido su más atto. s. e.

q. e. s. m.

José Hernández Arocha.

Santa Cruz de Tenerife, 19 de Octubre de 1919.

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Carta de Antonio Bauza Fullana a José Hernández Arocha

Carta de Antonio Bauza Fullana a José Hernández Arocha

Antonio Bauza Fullana
Antonio Bauza Fullana

Al héroe de Baler (Filipinas), al mártir de la Patria, a mi cariñoso e íntimo amigo y compañero de penas
y sufrimientos, José Hernández Arocha ¡Fué por la Patria, querido José; bien está!

Queridísimo amigo:

Han pasado 21 años de la triste y desolada campaña de Filipinas; hace 21 años que no te veo; hace 21 años que nos separamos de aquel célebre, inmortal e invicto sitio da Baler, en donde las heroicidades y hazañas cometidas por los que formábamos aquel destacamento, ha causado el asombro del mundo; hace 21 años que juntos nos encontramo sitiados por un enemigo cien veces mayor que nosotros (ya recordarás , que éramos 5º) ¡Qué 11 meses tan tristes! ¡Qué calvario más grande!, ¡qué pena, qué calamidades y qué sufrimientos! Muertos de hambre, enfermos y completamente desnudos, sufrimos el calvario mas grande que ninguna persona pueda creerse; ¡qué días más amargos, amigo José! ¡Quién supiera escribir para decirte todo lo que siento! ¿Te acuerdas de nuestro Médico Vigil de Quiñones, que hinchado como nosotros del «Beri-beri», andaba, arrastrandose, curándonos con aquel valor y entereza que no te puedo explicar?

¿Te acuerdas, amigo José, cuando de noche en los pocos momentos que teniamos de descanso, íbamos uno por uno, a nuestros compañeros y formábamos aquellas célebres listas que decían: «expediciones al otro mundo»; y apuntábamos en ella primero los que estaban más graves, después los que empezaban a hincharse y los últimos, los qur estaban algo buenos, y todos en corro le decíamos al qua estaba más malo: «mira, esta noche vas a morirte, ¿dónde quieres que te enterremos?» Y aquél compañero, aquel mártir de la Patria, decía como todos nosotros con toda resignación, que le abrieran el hoyo al lado de aquel amigo que había fallecido el día anterior, y asi se hacía, en presencia de todos, dándole sepultura al día siguiente? Leer más

El siguiente en caer.

Noticia de la inuguración
Noticia de la inuguración

El abandono que tiene nuestro patrimonio arquitectónico e histórico es manifiesto en todos los rincones de nuestra isla, pero cabe destacar el claro mal ejemplo de su área metropolitana, tanto en su “Patrimonio de la Humanidad” como en la capital de la isla.

La zona de Miraflores, conocida ampliamente por ser antaño y ogaño lugar de prostitución femenina, acoge varios inmuebles que, sin ninguna explicación, no tienen ningún tipo de protección.

En especial destaca el edificio de la esquina de Carmen Monteverde y Juan de Padrón, un imponente edificio en estilo ecléctico proyectado por el arquitecto Antonio Pintor y Ocete en 1908. Leer más

Sobre el origen de la palabra guagua

Sobre el origen de la palabra guagua

A Agustín Miranda, porque sí.

Hay una teoría que dice que el nombre viene de las siglas Wa & Wa Co. Inc. (Washington, Walton, and Company Incorporated) que llevaban las primeras guaguas llevadas a Cuba por los americanos.

Guagua cerca del Club Nautico
Guagua cerca del Club Nautico

¿Alguien conoce ésta compañía a parte de las menciones en las páginas que hablan del origen de la palabra guagua?

Buscando en la Biblioteca del Congreso Norteamericano, y en periódicos de la época no se encuentra ninguna referencia a esta compañía ni ninguna con nombre similar.

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La virgen de “las niñas”

Carmen Monteverde

Es conocida por todos la profesión que ejercen las mujeres en la manzana de Carmen Monteverde, con Juan de Padrón, Miraflores y San Francisco de Paula. Lo que no es tan conocida es una tradición que desde hace años desarrollan uno de los dos días del año en el que no trabajan.

Estas mujeres hay dos días del año que respetan y descansan, uno de ellos es el Viernes Santo, día que por su significado religioso hacen descanso respetando las tradiciones católicas. El otro día es el 13 de mayo, día de la aparición de la Virgen de Fátima a los tres pastores.

En ese día sacan a la Virgen de Fátima, que guardan en una de las casas, y realizan la que quizás se la procesión más corta de Santa Cruz y no sé si de Canarias. Recorren los apenas 150 metros, ida y vuelta, del recorrido peatonal entre Juan de Padrón y San Francisco de Paula de la calle Carmen Monteverde en total silencio y cuando terminan, montan una fiesta con mesas y sillas plegables en las que invitan al que se quiera apuntar.

Terminada la fiesta, ellas mismas recogen y limpian la calle, dejándola perfectamente limpia.

Costumbres de nuestra tierra que, por ser quienes son, desconocemos totalmente.

Gracias a Javier por la información.

El crimen de Tacoronte ( Publicado el 29-07-1907)

Mujer asesinada – Revelaciones importantes – Indicios y sospechas – Un detenido.

Con objeto de recoger detalles de este terrible crimen estuvimos ayer en Tacoronte, donde, desde el primer momento, observamos la indignación que el trágico é inesperado suceso ha producido en el pueblo, por tratarse de una mujer inofensiva y servicial, circunstancias por la cuales contaba la finada con la estimación y aprecio de todos.

Antecedentes

Teodora Mesa, más conocida por Dora, vivió largo tiempo en la mejor armonía con un hombre, el cual murió hace argunos años.

Tuvieron tres hijos: Pancho, que reside en Tacoronte dedicado á las faenas del campo; María, casada, que vive con su marido en San Andrés y Dolores, joven de la cual se hizo cargo desde que era niña su madrina, con la que vive actualmente.

Los tres hijos de Dora observan ejemplar conducta, y como las demás personas con quienes hemos hablado ignoran quién pueda ser el asesino de su madre y los móviles de su trágica muerte. Leer más

Homenaje a un maestro. Benjamín J. Miranda. 22 de septiembre de 1918.

Homenaje a un maestro. Benjamín J. Miranda. 22 de septiembre de 1918.

Hay una calle en el Puerto de la Cruz, que de la Amargura, pasó a tener el nombre que durante muchos años representó la enseñanza en el Puerto, Benjamín J. Miranda. El maestro D. Benjamín fue formador de muchos hombres:

“El buril educador del Sr. Miranda produjo los médicos, don Juan González Martel, don Jorge Pérez Ventoso, don Eusebio Pérez Perera, don Diego Guigou, don José García Estrada, don Luis izquierdo Yumar, don Julián Rodríguez Ballester; abogados, don Andrés González de Chavez, don Joaquin Estrada y Madan, don Mario Arozena, don Luis Rodríguez Figueroa, don Andrés de Arroyo, don Manuel García y García, don Miguel Díaz Llanos; farmacéuticos, don Manuel García Estrada, don Joaquín García Estrada, don Manuel Benítez, don Bernabé Rodriguez Ballester; ingenieros, don Víctor Pérez Ventoso, don Víctor Machado Pérez; militares de carreras facultativas, don Julio Pérez Perera, de la Armada, don Rosendo Mauriz Martínez y don José Tolosa Garda, de Artillería.”

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Visita de los tres primeros astronautas que viajaron a la Luna a Gran Canaria

Como primera etapa de un extenso viaje por casi todo el mundo, los tres primeros astronautas que viajaron a la Luna hicieron escala en Gran Canaria. Ocurrió en octubre de 1969, y todavía muchos de quienes participaron de aquellos actos mantienen fresco el recuerdo del singular acontecimiento.
El día 4 de octubre llegó Edwin Aldrin al aeropuerto de Gran Canaria. Cientos de personas se congregaron en las terrazas para aplaudir al astronauta. Su arribo se produjo a bordo del avión presidencial Air Force One, que le traía directamente desde los Estados Unidos.
Fue recibido como un héroe por autoridades y por un numeroso público que lo aclamó a su llegada, Aldrin y su esposa se trasladaron al Hotel Maspalomas Oasis. Neil Armstrong y Michael Collins, con sus respectivas esposas, llegaron el mismo día pero en un avión de línea regular, procedente de Nueva York.
Los tres astronautas fueron alojados en el hotel Maspalomas Oasis durante dos días, rodeados de atenciones. Incluso tuvieron una suite con sus respectivos nombres. En este corto espacio de tiempo disfrutaron del sol y del mar y cumplieron siempe con un sonrisa de agradecimiento un amplio programa de visitas.
Según cuenta la prensa de la época, el fin de semana en Gran Canaria significó para ellos un apetecido descanso en el corto intervalo entre el viaje a la Luna, su posterior cuarentena, y el agotador intinerario por diversas capitales del mundo.
Las vacaciones de los astronautas transcurrieron en las playas del sur, en cortas excursiones y pescando en las aguas de Maspalomas, acompañados de diversas personalidades de la isla.

Galardón. La víspera de su partida, los astronautas recibieron un último homenaje de Gran Canaria. En el curso de un acto celebrado en el Hotel Maspalomas Oasis, Alejandro del Castillo y del Castillo, conde de la Vega Grande, entregó a los astronautas el Guanche de Oro, premio que se otorgaba a aquellas personalidades, nacionales o extranjeras, que más se han distinguido en su labor. Y en este caso, el Guanche de Oro significaba una especial recompensa que otorgaba, no sólo Gran Canaria sino toda la Humanidad. Así finalizó la estancia de Armstrong, Aldrin y Collins en Gran Canaria. Una visita corta pero que quedó en el recuerdo y en la historia de Maspalomas.

[Fuente Canarias 7]

El día de Finados.

Airadas disputas y encendidos debates levanta la celebración del día de Finados o de Difuntos en nuestra isla, pero no sólo por la falta de respeto que para los creyentes se convierte el sagrado tributo a nuestros difuntos, sino por el carácter de fiesta, jolgorio y desenfreno que ha tomado ésta fiesta en los últimos años. Pero esto no es nuevo, ya nuestros ancestros pensaban algo parecido, ¿saben que pensaban ellos de la castaña y el ponche?

Ya en noviembre de 1857[1] se quejaban de las parrandas que recorrían las calles, he incluso proponían poner cotos a ésta costumbre: “Después de los finados han vuelto á aparecer las parrandas en todas las calles. Esperamos que esta inundación filarmónica desaparezca en breve, porque de lo contrario será preciso ponerle un nuevo dique.”

Cementerio de San Carlos Puerto de la Cruz (FEDAC) Circa 1888
Cementerio de San Carlos Puerto de la Cruz (FEDAC) Circa 1888

En 1870 comienza en el Puerto de la Cruz la tradición de engalanar y enramar las tumbas[2]: “el día de finado, 2 de noviembre, comenzó aquí el uso de poner guirnaldas de flores sobre las cruces y sepulcros en nuestro cementerio. Las hijas de doña Bernarda Fleming Galloway, pusieron la primera hecha de flores siempre-vivas, cuyo filial ejemplo parece seguir imitándose”. Costumbre que parece que se realiza por todas las islas y no es del agrado de todos. Las tumbas se adornan con coronas y ramos de flores, se ponen velas o lámparas y se colocan cruces muchas veces adornadas con epitafios para honrar a los difuntos:[3]

“Todos lloramos por ti
En tierra y en mar salado.
Tu sobrino mi cuñado
y yo también ¡ay de, mi!”

Y otro:

“Sobre de tu tumba fría
Tengo el corazón helado
De llorarte vida mía
á todas horas del día.”

 

Cementerio de San Rafael y San Roque, Santa Cruz de Tenerife (FEDAC) Circa 1888.
Cementerio de San Rafael y San Roque, Santa Cruz de Tenerife (FEDAC) Circa 1888.

Empiezan a celebrase con castañas y ponche, quizás con demasiado ponche, por lo que comienzan a cometerse “abusos” en los cementerios, que obligan a que en Santa Cruz, 1887, se emita un bando municipal que prohíbe la entrada en los mismos[4]. Prohibición que se mantiene hasta que a principios del sigo XX se permite entrar de nuevo esos días, pero sólo el tiempo necesario para honrar a los muertos[5].
La festividad se convierte en un acto de vanidad y ostentosidad, en una demostración de poderes y capitales, en la que se pugna por hacer la mayor demostración de posibles y no de recordar y llorar a los difuntos. En octubre de 1896 se quejan, entre otras cosas, en El Diario de las Palmas de que:  “Una huérfana que cobra pensión, dicho sea de paso, colgó en la lápida el uniforme de su padre, con sable y todo, y hasta con espuelas, y colocó las mangas bien de frente para que se reparase á primera vista que su papá era teniente coronel”. 

Dos años después, en 1898 se afirman :” El culto que hoy se rinde á la vanidad mundana, ó los caprichos de una sociedad que vive para el lujo y la ostentación, hace que nuestros cementerios más parezcan en estos días de finados un gran escaparate de riquezas y elegancia, de preciosidades y objetos artísticos, que no lugar sagrado[6]y ya en 1905 apostilla Fray Gerundio:Los que como yo piensan y van al cementerio en días de finados, á contemplar la gran comedia, sólo hallan regueros de cruces, con muchas flores y coronas, pero sin una sola lágrima, sin una sola plegaria, sin un sólo rezo. ¡Paz á los muertos!”[7]

 Las fiesta se convierte en una jarana no muy piadosa, que poco tiene de cristiana y mucho de pagana, provocando escritos de queja, como éste publicado, en 1902: “La perinola[8] bailando sobre una mesa entre castañas, botellas y copas, bailoteo que se sigue con interés grande por las personas agrupadas alrededor del mueble, las risas, los chispeantes dicharachos, los animados diálogos y la algazara siempre en crescendo, causas más que suficientes son para dar á la dicha suposición validez completa. ¿Como puede nadie figurarse que los que así se divierten están en aquellos momentos consagrados á honrar la memoria de los deudos fenecidos? […]¿Por qué una noche como esa, en la cual el dolor debe inundar el corazón, las gentes se regocijan estrepitosamente, alardeando de una despreocupación que no se siente, que no puede sentirse? Desde antiguo se estableció la moda y por tradición se respeta y se sigue, sin embargo de ser una moda extravagante y más que extravagante anticristiana. Pero la moda lo exige y el público no comprende Finados sin castañas y ponche, como no se explica Jueves Santo sin bollos y vino, ni Noche-buena sin pasteles y  aguardiente.” [9]

 Pero como todo, termina siendo aceptada, asumida y normalizada, lo raro se convierte en normal, lo nuevo en viejuno, lo escandaloso en cotidiano: “Finados. Día de Finados. En la tierra isleña, almendras y nueces en repique seco, prendido a las risas nuevas, sofocadas por el lleno de la mezcla grata: almendras y nueces y higos pasados. Pasta dulzona y sensual, que recorre el cuerpo de estremecimientos almibarados. Quiebro tiznado de castañas, calor de ellas y de los hogares, cuando hay tosquedad en el ambiente exterior. Salobre dulzura del cochafisco[10], cálido, tierno y húmedo como carne de cabrito. ¡Admirable consorcio de la muerte y de la vida! ¡Extraño ir del brazo de las dos fiestas, también cabidas en el hogar cristiano! Sin embargo, la una no es una negación de la otra. Se completan y hácense imprescindibles. En este día hagamos algo por nuestros hermanos muertos, y algo por nosotros, hasta que nos llegue.”[11]

El “Halloween” de nuestros abuelos, sus costumbres tomadas por extrañas, por paganas, por poco piadosas y cristianas, es ahora nuestra fiesta de Difuntos añorada.

 

Alejandro Carracedo Hernández


 

[1] El Ómnibus, 4 de noviembre de 1857.

[2] Álvarez Rixo, 1870.

[3] Diario de Las Palmas, 3 de noviembre de 1904.

[4] Diario de Tenerife, 18 de octubre de 1887.

[5] Diario de Tenerife, 31 de octubre de 1907.

[6] La Opinión, 2 de noviembre de 1989.

[7] La Opinión, 2 de noviembre de 1905

[8] Trompo chiquito que se gira con la mano, perindola.

[9] Diario de Las Palmas, 4 de noviembre de 1902.

[10] Millo frito con una pizca de sal.

[11] Diario de Las Palmas, 1 de noviembre de 1933.