Inventario del 17 de septiembre de 1811 de la Parroquia de Nuestra Señora de la Peña de Francia

Inventario del 17 de septiembre de 1811 de la Parroquia de Nuestra Señora de la Peña de Francia

Ynventario

En 17 de Sepbre. de 1811 el Sor. Dn. Bernardo Cólogan Mayordomo de Fabrica, resivio pr. inventario hecho pr. Dn. Ant. Josef Delgado Befdo. Servor. y pr. Dn. Rafael de Curra Notario pubco. las Alajas Ornamentos y utensilios de dha. Yga. en la forma siguiente. Leer más

La torre que no construyó Manuel Esquivel.

La torre que no construyó Manuel Esquivel.

De todos es sabido que D. Manuel de Esquivel es el artífice de la torre de la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia del Puerto de la Cruz, en Tenerife. Lo que no es tan conocido, es que antes de esa torre, hubo un proyecto de otra que no se construyó por lo escaso de los dineros. Espero que les guste.

Ilmo. Sr.

D. Manuel Esquivel, Beneficia servidor de la Parroquial del Puerto de a Cruz de la Otava Ysla de Tenerife ante V.S.Y Digo: Que D. Antonio Delgado, Beneficiado servidor que fue de dha. Parroquia, dejo a su fallecimiento, mil pesos corr(.) a la misma Yglesia, con la condición de emplearlos en la fabrica de un Torrefon, pa. poner en el las campanas; pero como esta cantidad no es suficiente pa. una obra de tanta consideración.

A V.S.Y. suplico, se sirva disponer que mediante a que con los expresados mi pesos es imposible fabrique el citado Torrefon, se reforme el Sagrario del Altar mayor, en que se verifica, en que se una obra que perpetua su piedad si es del agrado de V.S.Y. o disponer como siempre lo que es del agrado de V.S.Y. extime mas conforme afuera.

Manuel Esquivel.

Canaria 13 de Julio de 1815

Respecto a lo que expresa en el memorial que antecede el Parroco servidor de la Iglesia del Puerto de la Orotava, concedemos licencia pa. qe. los mil pesos dexados pro el difunto Benefdo. servidorD. Antonio Delgado para la fabrica del Torreon que se menta, se inviertan en reformar el Sagrario del Altar Mayor (…) que no alcanza dicha cantidad para satisfacer la voluntad del donante, y que ésta última obra es de absoluta necesidad y de suma importancia con la que igualmente se dará a conocer y perpetua la piedad del expresado Parroco difunto. Dixolo S.S. el Obispo mi Sor. que firmó; doi fe

(…) Obispo de Canarias

Por mandato de S.S. el Obispo mi Sor.

Sobre las vicisitudes de la Cruz que da nombre a Santa Cruz

Extracto de un artículo sobre la Cruz Verde de mi bisabuelo Francisco Pedro Montes de Oca y García, publicado el 25 de julio de 1933.
 
Cruz de la conquista.
Cruz de la conquista.

Allá por el año de 1901, cuando marchamos a la capital para cumplir nuestros deberes militares y al contemplar aquel madero carcomido, ya resguardado de la inclemencia de los tiempos, dentro de un marco plateado que el Municipio, con buen acuerdo, mandó a hacer, nos preguntamos:

—Pero, ¿es que nadie supo hasta la fecha de aquel acuerdo, quién fué el salvador de esta sagrada reliquia, joya arqueológica netamente paradigma y evocativa?… ¿Qué historial, tradición o leyenda de ella se conservará, después de haber desaparecido aquella peña en que fué colocada?…

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Homenaje a un maestro. Benjamín J. Miranda. 22 de septiembre de 1918.

Homenaje a un maestro. Benjamín J. Miranda. 22 de septiembre de 1918.

Hay una calle en el Puerto de la Cruz, que de la Amargura, pasó a tener el nombre que durante muchos años representó la enseñanza en el Puerto, Benjamín J. Miranda. El maestro D. Benjamín fue formador de muchos hombres:

“El buril educador del Sr. Miranda produjo los médicos, don Juan González Martel, don Jorge Pérez Ventoso, don Eusebio Pérez Perera, don Diego Guigou, don José García Estrada, don Luis izquierdo Yumar, don Julián Rodríguez Ballester; abogados, don Andrés González de Chavez, don Joaquin Estrada y Madan, don Mario Arozena, don Luis Rodríguez Figueroa, don Andrés de Arroyo, don Manuel García y García, don Miguel Díaz Llanos; farmacéuticos, don Manuel García Estrada, don Joaquín García Estrada, don Manuel Benítez, don Bernabé Rodriguez Ballester; ingenieros, don Víctor Pérez Ventoso, don Víctor Machado Pérez; militares de carreras facultativas, don Julio Pérez Perera, de la Armada, don Rosendo Mauriz Martínez y don José Tolosa Garda, de Artillería.”

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Guión del Batallón Expedicionario 282 del Puerto de la Cruz. (26 de junio de 1937)

Guión del Batallón Expedicionario 282 del Puerto de la Cruz. (26 de junio de 1937)

Puerto de la Cruz.

OBRA HERÁLDICA

“Hoy tenemos el gusto de dar cuenta a nuestros lectores del “GUIÓN LEGIONARIO” que, bordado en sedas policromadas y en hilos metálicos, ha sido ejecutado por distinguidas señoras y señoritas, pertenecientes al “Taller Patriótico” de esta población, para ser donado al Batallón expedicionario de guarnición en esta plaza, el que en breve marchará al frente de los campos de batalla, obra que, ejecutada bajo la dirección y conforme a la ciencia heráldica y arte del blasón, ha producido nuestro buen amigo e ilustre cronista oficial de las islas Canarias, don Francisco P. Montes de Oca García, hijo predilecto del pueblo de su natalicio y que es el siguiente;

  • Guión del Batallón 282. Dibujo de Ion Urrestarazu.
    Guión del Batallón 282. Dibujo de Ion Urrestarazu.

    Primero. En campo azul y orlado el todo por galón de flecos oro, aquél representando el límpido cielo portuense, iluminado por su sol calenturiento, luce en banda, la enseña de la Patria española, la que abarca el (fondo con gracia diagonal por ambas caras.

  • Segundo (En el ángulo primero del campo azul y surmontado por corona mural, luce el escudo del pueblo, que reposado y señorial, descansa sobre un disco blancoplata, y en el segundo y de idéntico color, un león de oro rampante, sin coronar, pero de brava actitud, que trata de tirar sus zarpas a los enemigos de las gloriosas tradiciones del solar hispano.
Foto del Guión.
Foto del Guión.

Lleva una bandolera-portadora de color azul, ribeteada de vivos rojos y oro, y en su frente y centro, un pequeño disco blanco-plata, donde campea otro león rampante oro, de la propia forma de la pieza descrita en el guión, y como signo distintivo. En ella descansa el asta de madera preciosa y primorosamente labrada, la que remata en puntiaguda flecha, fundida con blanco metal, con contera proporcionada a la que va asido el guión; y sujeto por cordones dobles, del que penden nutridas iberias rojas y  gualdas que le adornan graciosamente.
Por esta obra de arte, y por su originalidad tan adecuada, vaya nuestro aplauso, unido a los parabienes de los hijos de esta población al autor, y especialmente, a las señoras y señoritas del Taller Patriótico, que han sabido interpretar felizmente la producción descriptiva, lo propio que al Comandante de la fuerza señor Espejo, quien, según versiones, trata dé celebrar con gran solemnidad la entrega del mencionado guión en un acto público, con Misa de Campaña en la plaza de la Constitución, y al que asistirán todos los organismos militares y civiles galantemente por él invitados y con tiempo oportuno y hora adecuada. 
La señora que actuará de madrina, no hemos podido aún saber su nombre, pero ya lo daremos a conocer tan pronto se confeccione el programa de dicho festival.” (La Gaceta de Tenerife 26 de junio de 937, pág. 3)

 

Unos días después, el 11 de julio de 1937, aprovechando las fiestas del Gran Poder, se realiza la entrega de la Bandera en la plaza de la Constitución, (plaza del Charco) con misa de campaña, siendo la madrina doña Adela Topham de Miranda, y entregando el Guión mientras pronuncia este discurso:

Palco de autoridades.
Palco de autoridades.

“Señor Comandante Jefe del Batallón expedicionario de este Puerto: Ante el Santo y Bendito Madero de la Cruz, símbolo de redención y de justicia, sublime enseña que enarbolan los esforzados guerreros de la gran epopeya que hoy vive nuestra Patria, a quien humildemente reverencio, yo, la más inmerecida de sus hijas, hago entrega, poniendo en vuestras manos la presente ofrenda, laborada con patriotismo y entusiasmo enaltecedores, para que, bajo sus dolores gloriosos, Dios lleve a usted y a vuestros soldados a la victoria rotunda que ha de liberar a nuestra amada Patria del opresor yugo de las hordas que la estragan, salvando para la posteridad nacional y la civilización del Mundo nuestra Religión de caridad y amor y todas las encauzadoras tradiciones de nuestra España inmortal. Y ya que me cabe la honra de ser Madrina de este Batallón, designación inmerecida, pero que de corazón no rechazo, para todos y cada uno de sus componentes vaya mi fervoroso rezo y ante el símbolo eterno de la Cruz, gritad conmigo: ¡Viva Cristo Rey. Viva España. Arriba España. Viva nuestro Caudillo el invicto general Franco!”  (La Gaceta de Tenerife 13 de julio de 1937, pág. 2)

Tropas en parada.
Tropas en parada.

Continua la crónica:

“Enseguida tuvo lugar el desfile de las fuerzas ante las autoridades. Desfile marcialísimo, de fuerzas aguerridas y preparadas para la lucha .como se revela en el continente y en el gesto. El espíritu militar que se les ha infundido se hace visible, mereciendo los mayores elogios y cosechando los más fervorosos aplausos.

A renglón seguido, el comandante señor Espejo obsequia a las autoridades y asistentes con un bien servido refresco en el Hotel Marquesa.

Solemne misa de Campaña.
Solemne misa de Campaña.

A la vez ha comenzado en la parroquia la Misa solemne, con orquesta, ante la imagen del Poder de Dios. Un conocido orador pondrá por la tarde el colofón cantando las excelencias de este Poder de Dios que se manifiesta en da creación y conservación del mundo, .en las relaciones con el hombre en la profecía, en el milagro, en el Evangelio,
en la Iglesia, en las grandes crisis de los pueblos, en la historia y en la actualidad de la Patria española. Pero antes, ha tenido lugar la grandiosa procesión que ha paseado la sacrosanta imagen por las calles más céntricas, por en medio de un pueblo enfervorecido, al compás de las marchas solemnes.

Un día, pues, completo. Así se lo manifestamos cuando nos despedimos, al señor conde de Sietefuentes, que patrocina todos los años esta fiesta. Y también al comandante señor Espejo, que con todo acierto, ha contribuido este año a darle el mayor realce y la nota del recuerdo imperecedero.”

Don Francisco Pedro Montes de Oca y García (1877-1964)

Don Francisco Pedro Montes de Oca y García (1877-1964)

CRONISTA OFICIAL DEL PUERTO DE LA CRUZ Y DE LA REGIÓN CANARIA [1]

Prueba documentalEl autor que se esconde tras el pseudónimo de “El Barón de Imobach”[2], según Poggio y Regueira se trata de Francisco P. Montes de Oca García, quien utilizó con frecuencia esa firma en la Gaceta de Tenerife, al menos entre 1922 y 1930, periódico en el que el propio Montes de Oca rubricaba asiduamente con su verdadero nombre otras muchas aportaciones. Las firmadas con pseudónimo versaban a menudo sobre asuntos históricos, tradiciones populares de Canarias y América y temas relacionados con el Puerto de la Cruz, en cuyo ayuntamiento ejercía el periodista como archivero, bibliotecario y cronista oficial.

 

Francisco P. Montes de Oca García
Francisco P. Montes de Oca García

Don Francisco Pedro Montes de Oca y García nació en el Puerto de la Cruz el 31 de mayo de 1877, siendo hijo de don Gregorio Montes de Oca y Suárez, natural de Las Palmas de Gran Canaria, y doña Dominga García Chávez, que lo era el Puerto de la Cruz, donde habían contraído matrimonio. Cursó los primeros estudios en la escuela de don Benjamín J. Miranda.

Obtuvo la plaza de archivero y bibliotecario municipal de su ciudad natal, que ocupó durante muchísimos años, salvo un breve paréntesis en que estuvo suspendido por el alcalde Melchor Luz y Lima, hasta su reposición en 1912.

En 1910, tomó a su cargo la tarea de emprender el arreglo del archivo, ordenando minuciosamente los deteriorados documentos.

En 1921 relacionó un total de 1.184 legajos, junto con una biblioteca anexa compuesta de  3.599 volúmenes. Pero el incendio acaecido en febrero de 1924 (en la noche del sábado de Carnaval), que destruyó el antiguo exconvento de monjas catalinas (en la plaza de la Iglesia), en el que se hallaban instalados el Ayuntamiento, el archivo, el depósito de detenidos, el Juzgado Municipal, la central telefónica, las escuelas y otras dependencias municipales, mermó una gran parte del archivo, a pesar de que el archivero y otras personas lograron salvar, arriesgando su vida, muchos documentos y libros almacenados en el archivo municipal y en la secretaría.

Dado su amor al estudio, de forma autodidacta se fue dedicando desde su adolescencia a la investigación histórica en archivos y bibliotecas, llegando a ser un autor infatigable. Una de sus grandes pasiones fue la genealogía, aunque también destacó como pendolista y dibujante genealógico. Además, cursó estudios de Paleografía.

El 8 de enero de 1919 fue nombrado Cronista Oficial del Puerto de la Cruz; desempeñó dicho cargo durante casi 45 años, hasta su muerte. Amante de las cosas viejas de su pueblo, recopiló las historias de los viejos conventos, de las capellanías, de los personajes célebres de su cuna nativa,…

 

Francisco P. Montes de Oca y García, paseando por el paseo de Las Palmeras
Francisco P. Montes de Oca y García, paseando por el paseo de Las Palmeras

Hombre de amena conversación, salpicada de ironías, fue un archivo viviente de fechas, sucesos, anécdotas y genealogías portuenses; poseía una memoria prodigiosa, llegando a recitar capítulos enteros de Viera y Espinosa. Juan del Castillo lo evocaba paseando por Martiánez “con sombrero de ala ancha, todo vestido de negro”.

Entre sus anécdotas, se cuenta que en un ventucho de San Juan de la Rambla se encontró varios documentos, en los que la ventera envolvía las sardinas salpresas, que al parecer habían caído de un carro de Garachico. Como curiosidad, daba paseos diarios por el Taoro y Martiánez, sus lugares predilectos. En el verano de 1964 fue homenajeado en el Hotel Marquesa.

Simultáneamente, el 6 de febrero de 1924 fue nombrado Cronista Oficial de la Región Canaria, por unanimidad de la desaparecida Diputación Provincial de Canarias y a propuesta del diputado Adolfo Febles Mora: “considerando necesario que esta Región canaria, a imitación de las del resto de España, tenga una persona que reúna las condiciones propias para desempeñar el cargo de cronista oficial de la misma, y que lleve casi a diario en su «Libro Crónica» anotados los acontecimientos que se realicen en este archipiélago, bien y fielmente narrados, los cuales en época no lejana servirán como punto de apoyo a aquellos que escribiesen sus anales o historia moderna”; y considerando que nuestro biografiado era el adecuado para “desempeñar tan difícil como molesto encargo” lo proponía para el mismo, “por de pronto, sin honorarios ni sueldo alguno, solo con derecho al uso, sobre su traje oficial y como distintivo de su alta misión, la característica banda de los colores de la enseña nacional, y en su centro, bordado, el escudo de las Armas del archipiélago canario, autorizándole, además, para poder librar certificaciones de cuantos asuntos históricos se le pidan y dándole los honores que le correspondan, dentro de la esfera de sus funciones”.

Como era de esperar, al final de la historia de dicha institución y en pleno auge del pleito provincial, su nombramiento regional despertó fuertes adhesiones en la prensa tinerfeña y duras críticas en la de Gran Canaria. El Sr. Montes de Oca actuó como Cronista regional durante 40 años, hasta su muerte, habiendo sido la única persona en la historia de estas islas que ha recibido dicho título.

Como curiosidad, en 1942 solicitó al Cabildo Insular que para el próximo presupuesto de 1943 se fijase con carácter permanente una partida en el mismo, por lo menos de 3.500 ptas anuales, de la que al entrar en vigencia de ella, se le vayan librando mensualmente y en líquido, la parte que puedan satisfacer para sufragar “gastos de viajes a distintos pueblos del Archipiélago, estancias en los mismos, excursiones, etc., y si fuese posible, trasladarse a los Archivos de Indias (Sevilla) y Simancas (Valladolid) por lo menos una vez al año para aportar material con que en su día pueda ampliar la historia de las Islas Canarias”.

Francisco P. Montes de Oca y García
Francisco P. Montes de Oca y García

Además, colaboró con asiduidad en la prensa, sobre todo en Gaceta de Tenerife, donde publicó numerosos trabajos, como el titulado “Importante documento inédito. Espantosa inundación en la Gomera” (1924), que recogía noticias de las desgracias acaecidas en la villa de San Sebastián de la Gomera, en diciembre del año 1807. Como se ha indicado, en dicho periódico publicó también numerosos cuentos, así como trabajos históricos y etnográficos, con el pseudónimo “El Barón de Imobach”. En la Revista de Historia Canaria publicó el artículo titulado “Los genealogistas canarios, mi prosapia y su origen” (1924).

En 1930 fue director artístico y literario del periódico de difusión gratuita La Propaganda Industrial y Comercial, sostenido por la publicidad, que comenzó a editarse en ese mismo año en el Puerto de la Cruz, pero a los pocos meses cesó en dicho cargo a petición propia.

Fue académico correspondiente de las Reales Academias Españolas de la Historia (diciembre de 1922) y de Bellas Artes de San Fernando (agosto de 1923); de las Nacionales de la Historia de Venezuela (septiembre de 1922) y Colombia; miembro del Instituto de Confraternidad Hispano Americana (febrero de 1930); e individuo de número de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife.

Al margen de su labor histórica, sintió pasión por la Música y la Pintura. Actuó como tenor y organista en las solemnidades de la parroquia de Ntra. Sra. de la Peña de Francia. Ostentó el cargo de presidente de la Liga Regionalista del Puerto de la Cruz, en 1909, y de la Sociedad instructiva “La Lectura” de la misma ciudad, en 1918. Fue oficial comisario interino y jefe de las tropas de la Asamblea Local de la Cruz Roja del Puerto de la Cruz; y en 1925, la Asamblea Suprema de la Cruz Roja Española le concedió la Placa de 2ª clase, creada para premiar méritos y servicios especiales. El 18 de abril de 1940 renunció al cargo de vocal de la junta de gobierno de dicha Asamblea Local, por habérsele recrudecido en la piel la enfermedad que de viejo venía padeciendo; y el 26 del mismo mes presentó su renuncia irrevocable como inspector de la ambulancia de la misma, al considerarse, por edad y padecimientos, inútil par seguir desempeñando el cargo.

Al respecto, Juan del Castillo decía: “los portuenses lo recuerdan al frente de las tropas de la Asamblea local de la Cruz Roja con su vistoso uniforme de coronel, en el que difícilmente cabía su figura quijotesca y original, enhiesta y hasta retadora”[3].

Como curiosidad, en su domicilio tenía en lugar preferente los retratos de ilustres escritores (Cervantes, Viera y Clavijo, Tomás de Iriarte,…) así como el de su viejo padre, en cuadro confeccionado por su paisana Lía Tavío. También conservaba epístolas laudatorias del P. Fita, de Bethencourt y de distinguidas personalidades nacionales y extranjeras, en las que se le reconocían los méritos que sus compatriotas le negaron. El escritor Sebastián Padrón Acosta escribió de él en 1921: “En un pueblo ribereño –Puerto de la Cruz– vive retirado como, hidalgo de fenecidas castas un enamorado de las cosas pasadas, de tradiciones y leyendas, de relatos y genealogías, de Heráldicas y pergaminos. Cansado de modernos malandrines, de rastrerias y pasionsillas, retirase en sus ratos de ocio a su querido rincón en busca de sus viejos papeles, únicos amigos fieles de su vivir. / Y cuando el dolor y la realidad amarga de la vida vienen a inquietar su espíritu, en lo pasado busca el lenitivo de sus angustias”[4]

María Candelaria Padrón Pérez
María Candelaria Padrón Pérez

El 23 de octubre de 1899, a los 22 años de edad, contrajo matrimonio en la parroquia de Ntra. Sra. de la Peña de Francia del Puerto de la Cruz con doña María Candelaria Padrón Pérez, nacida en dicha ciudad el 5 de mayo de 1876, con quien procreó 10 hijos. De éstos, conocemos a don Francisco Pedro, doña Arcadia Elena y doña María Josefina, así como a los últimos que sobrevivieron: doña Angélica, don José, residente en Santander, y don Pedro Montes de Oca Padrón, que fue durante muchos años funcionario de la Recaudación de Hacienda de la Zona de La Orotava.

El funcionario y cronista don Francisco Pedro Montes de Oca García falleció en el Puerto de la Cruz el 15 de noviembre de 1964, a los 87 años de edad. El 29 de ese mismo mes, el cronista don Benjamín Afonso Padrón le dedicó en El Día un artículo necrológico de sincera admiración. Asimismo, al hacer su necrológica, la Revista de Historia Canaria destacaba que Montesdeoca “representaba auténticamente la manera de hacer la historia como arte y artesanía, dominante un tiempo”.

Es justo destacar que el Puerto de la Cruz fue cuna de varios escritores de prestigio contemporáneos de Montes de Oca, entre los que destacaron: Luis Rodríguez Figueroa (1875-1936), abogado, escritor y poeta; Agustín Espinosa García (1897-1937), prosista y poeta, uno de los más fecundos ingenios de la literatura canaria de la época surrealista; y Sebastián Padrón Acosta (1900-1953), sacerdote, ensayista, crítico, poeta, biógrafo, investigador de la historia y de la literatura.

 

Octavio RODRÍGUEZ DELGADO – 28 de octubre de 2013

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

LIBROS

CASTILLO, J. del, 1986. El Puerto de la Cruz entre la nostalgia y la ilusión. Santa Cruz de Tenerife. 149 pp.

IZQUIERDO, E., 2005. Periodistas canarios. Siglos XVIII al XX. Propuesta para un diccionario biográfico y de seudónimos. Tomo III. Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, Gobierno de Canarias. 507 pp.

POGGIO CAPOTE, M., & L. REGUEIRA BENÍTEZ, 2009. La isla perdida. Memorias de San Borondón desde La Palma. Cartas Diferentes Ediciones.

RIVERO, E., 2007. Crónicas de la Lucha Canaria. Historias del tiempo viejo. Parlamento de Canarias, Centro de la Cultura Popular Canaria. 155 pp.

PUBLICACIONES PERIÓDICAS

Amanecer, Boletín Oficial de Canarias, Diario de Las Palmas, Diario de Avisos, Diario de Tenerife, El Día, El País, El Progreso, Falange, El Progreso, Gaceta de Tenerife, Heraldo de Orotava, Hespérides, Hoy, La Mañana, La Opinión (de Tenerife), La Prensa, La Propaganda Industrial y Comercial, La Provincia, Revista de Historia Canaria.

[Buscador “Jable” de Universidad de Las Palmas de Gran Canaria].

[Buscador “Prensa histórica” de la Universidad de La Laguna].

 

BLOGS

ÁLVAREZ ABREU, B.J. “Charla del periodista Alberto Pérez Borges con un portuense

ilustrado”. Efemérides, martes, 24 de enero de 2012.

[http://efemeridestenerife.blogspot.com.es/2012/01/charla-del-periodista-albertoperez.html]

 


[1]  La reseña biográfica de don Francisco Pedro Montes de Oca y García ha sido elaborada con la colaboración de Febe Fariña Pestano, Cronista Oficial de Arafo.

[2] Manuel POGGIO CAPOTE & Luis REGUEIRA BENÍTEZ (2009). La isla perdida. Memorias de San Borondón desde La Palma.

[3] Juan del CASTILLO (1986). El Puerto de la Cruz entre la nostalgia y la ilusión. Pág. 100.

[4] Sebastián PADRÓN ACOSTA. “El Cronista del Puerto de la Cruz. Montes de Oca García”. Gaceta deTenerife, martes 8 de noviembre de 1921, pág. 1.

 


Las Andas del Corpus de la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia.

Dice Antonio Ruiz Álvarez, en su obra La Semana Santa ; La custodia grande y las andas del Corpus:

“Preséntase a la Junta el Capitán don Diego Sturdy, vecino de la ciudad de La Laguna, para hacer entrega de unas “Andas” de plata repujadas y trabajadas al martillo oue le habían costado la cantidad de 700 pesos corrientes, para sacar en procesión al Santísimo, pof devoción de él y de su esposa doña Anastasia Browne y Sturdy.

Esta distinguida dama falleció en este Puerto el día 19 de mayo de 1.736 y fué sepultada en la Peña de Francia y en la Capilla del Gran Poder de Dios. Hizo su testamento, cerrado, ante el Escribano público de este lugar don Gabriel del Álamo
y Viera en el cual hacía constar que dejaba su funeral a cargo de sus albaceas.

Por su partida de defunción sabemos, que en el momento de su muerte, su esposo se hallaba ausente en Indias. Al entierro asistieron, junto con los Capellanes Lugo, Ginory, Diaz, Tabares, Viera y Cansinos, las dos Comunidades de religiosos de este pueblo y la delos Padres Agustinos del Realejo (Libro de Defunciones, folio 13-P. Matriz).

La cúpula de las Andas es de forma arabesca y está rematada, en su parte superior, por una figura que simboliza la Fe. Cada una de las cuatro columnas que sostienen la cúpula, es de forma de una S, como si simbolizara el nombre del Santísimo o de su donante el Capitán don Diego Sturdy que era, además, el hermano mayor de esta Cofradía.

Es toda de plata. Su trabajo es maravilloso e ignoramos, hasta el presente, al autor de tal obra de arte; pero nos atrevemos a afirmar que es obra de platería canaria.

Lleva ocho campanillas también de plata que adornan la parte superior del templete, donde va colocada la Custodia, las cuales llevan la siguiente inscripción: IV. LAV. Los (Las letras LAV, van enlazadas).

Hállanse estas Andas—de las pocas obras de arte que guarda nuestra Parroquia Matriz—terriblemente destrozadas y su abandono puede dar lugar a que, dentro de muy poco, no sirvan para nada.

Sabemos que están bajo la custodia de la Hermandad del Santísimo. A los hermanos haremos, pues, una llamada para que procuren darlas a arreglar a una persona experta en la materia y que luego las pongan a mejor recaudo y no a la mano de cualquier persona desaprensiva que arranca los pedazos de la plata que luego vende o emplea en hacer cualquier baratija de feria pueblerina.”

Hoy pudimos observar en el Puerto que se ha procedido a la restauración de esta maravillosa obra. Es una alegría para todos los portuenses creyentes o no la conservación de esta maravillosa obra de arte.