Memorias de la desmemoria. La Blanca Paloma.

Calle del Humo.
Calle del Humo.

Cuando era pequeña, allá por los años 40, vivía muy cerca de la entrada de Valle Tabares, en la calle del Cuerno. Pasábamos mucha hambre, en casa éramos 12 hermanos, y pesar de las miserias, todos llegamos a mayores.

De pequeña, con apenas 10 años, bajábamos caminando, o colados en el tranvía al negocio donde trabajaba mi tía Inocencia. Ella estaba bien colocada, y no lo ganaba mal, mi hermano Miguel solía pasar a pedirle dinero y algo de comida. A veces mi tía estaba durmiendo, se levantaba tarde, pero la chica de servicio nos ponía de comer, yo aprovechaba para entrar a la cocina y comer todo lo que podía, disfrutando de cada bocado como si fuera el primero que comía en mi vida. Leer más

Mi prosapia y su origen.

Mi prosapia y su origen.

Francisco P. Montes de Oca García

Por o. y g. d. D. vine al mundo de los vivos para dar que hacer a mis familiares y alguno que otro amigo, sin vestidos, en cueros,—como nace todo mortal—, y como vulgarmente se dice por este rincón de la tierra. La fecha de mi natalicio lo fué un 31 de Mayo del año de Nuestro Señor Jesucristo de 1877,

Soy el primogénito de mi casa, pues, si bien tengo los hermanos siguientes llamados: Gregorio, Dominga, Leoncio y Benjamín, II del nombre, nacidos como yo en el Puerto de la Cruz, hubo durante el matrimonio de mis padres otros que fallecieron en la niñez: Francisca, María del Rosario y Benjamín I. Me llamo Francisco, pero respondo por Pedro a secas, y para no confundirme, dícese, para evitar confusiones, mi firma es siempre Francisco P. Montes de Oca García, pésele a quien le pesare. Leer más

Escudo de armas del Realejo Alto. 9 de junio de 1929.

Escudo de armas del Realejo Alto. 9 de junio de 1929.

Por el culto Cronista Oficial de Canarias, don Francisco P. Montes de Oca García, ha sido entregado el proyecto de escudo de armas de este pueblo, así como la leyenda heráldica a modo de Carta puebla. El trabajo, por su profunda inspiración en la más verídica historia de la fundación de este pueblo, basada en conceptos altamente patrióticos, ha merecido justísimos elogios de cuantos han visto la obra presentada. He aquí la mencionada descripción heráldica :

“Don Francisco P. Montes de Oca García, Cronista Oficial de Canarias, académico correspondiente de las Reales de la Historia y Bellas Artes de San Fernandr etc., etc. Certifico: Que habiendo cotejado las páginas y folios de obras impresas y documentos que se custodian en el Archivo de mi cargo oficial, con referencia al hecho histórico efectuado en 25 de Julio del año de mil cuatrocientos noventa y seis, festividad del Santo Apóstol Santiago, Patrono de España y de sus dominios, en el lugar de Taoro, sitio donde se edificó el pueblo del Realejo Alto, se hace constar que, en dicho día, se puso término, provisionalmente, a la conquista de la isla de Tenerife, llevada a efecto por el magnífico Adelantado don Alonso Fernández de Lugo, quien, victorioso, hizo rendir pleito-homenaje a la gloriosa Madre Patria, al noble Rey de la comarca laorina, llamado Cristóbal Bencomo, enlazándose, desde ese solemne e imperecedero instante, el heroico Pendón morado de Castilla, con la añepa o enseña guanchinesca, motivo que nos da fuerza para confeccionar el escudo de armas que se describe: En campo de oro —señal de la riqueza del territorio— la cruz de gules, valerosa de la Orden de Santiago, Patrono del realengo pueblo e iglesia que bajo su advocación se erigió y fué la primitiva de la isla, sombreada de sable y a diestra y siniestra de su afilada punta y, respectivamente el Pendón castellano, signo de liberalidad que nos trajo el conquistador, bordado su blasón por las egregias manos de la católica Reina doña Isabel I y la añepa, tejida de su color natural con esterillas de palma, que yacen recogidas sus pliegues en una lanza y un asta, ambas sable, que aparecen cruzarse en señal de paz. Timbra el todo corona antigua de reyes y de oro. representando la soberanía absoluta del mencey del Valle de Arautapala, protector de huérfanos y defensor de vírgenes que lo avaloran y representan las esmeraldas y perlas de su círculo, luciendo purpúreo forro y descansando en el escudo, el que policromado es como sigue…: Y para que conste y a petición del Ilustre Ayuntamiento del pueblo del Realejo Alto, doy el presente, que reintegro, firmo y ello en el Puerto de la Cruz a primero de Junio del año de mil novecientos veintinueve.

Francisco P. Montes de Oca, Rubricado. Registrado al folio 2, número 2 del libro de Escudos de Armas.”

 

Inventario del 17 de septiembre de 1811 de la Parroquia de Nuestra Señora de la Peña de Francia

Inventario del 17 de septiembre de 1811 de la Parroquia de Nuestra Señora de la Peña de Francia

Ynventario

En 17 de Sepbre. de 1811 el Sor. Dn. Bernardo Cólogan Mayordomo de Fabrica, resivio pr. inventario hecho pr. Dn. Ant. Josef Delgado Befdo. Servor. y pr. Dn. Rafael de Curra Notario pubco. las Alajas Ornamentos y utensilios de dha. Yga. en la forma siguiente. Leer más

La torre que no construyó Manuel Esquivel.

La torre que no construyó Manuel Esquivel.

De todos es sabido que D. Manuel de Esquivel es el artífice de la torre de la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia del Puerto de la Cruz, en Tenerife. Lo que no es tan conocido, es que antes de esa torre, hubo un proyecto de otra que no se construyó por lo escaso de los dineros. Espero que les guste.

Ilmo. Sr.

D. Manuel Esquivel, Beneficia servidor de la Parroquial del Puerto de a Cruz de la Otava Ysla de Tenerife ante V.S.Y Digo: Que D. Antonio Delgado, Beneficiado servidor que fue de dha. Parroquia, dejo a su fallecimiento, mil pesos corr(.) a la misma Yglesia, con la condición de emplearlos en la fabrica de un Torrefon, pa. poner en el las campanas; pero como esta cantidad no es suficiente pa. una obra de tanta consideración.

A V.S.Y. suplico, se sirva disponer que mediante a que con los expresados mi pesos es imposible fabrique el citado Torrefon, se reforme el Sagrario del Altar mayor, en que se verifica, en que se una obra que perpetua su piedad si es del agrado de V.S.Y. o disponer como siempre lo que es del agrado de V.S.Y. extime mas conforme afuera.

Manuel Esquivel.

Canaria 13 de Julio de 1815

Respecto a lo que expresa en el memorial que antecede el Parroco servidor de la Iglesia del Puerto de la Orotava, concedemos licencia pa. qe. los mil pesos dexados pro el difunto Benefdo. servidorD. Antonio Delgado para la fabrica del Torreon que se menta, se inviertan en reformar el Sagrario del Altar Mayor (…) que no alcanza dicha cantidad para satisfacer la voluntad del donante, y que ésta última obra es de absoluta necesidad y de suma importancia con la que igualmente se dará a conocer y perpetua la piedad del expresado Parroco difunto. Dixolo S.S. el Obispo mi Sor. que firmó; doi fe

(…) Obispo de Canarias

Por mandato de S.S. el Obispo mi Sor.

Sobre los piropos que a Nuestra Señora, algunos le adornan.

Hay un pueblo en esta isla
de caracter singular
con un barrio muy pesquero
que a la madre de los cielos
le gusta piropear.
La llaman cabrona, morenita,
¡qué guapa eres! japuta virgencita.
Dicen que es sentimiento
de pueblo llano,
y que tiene de tradición
cuatrocientos años.
No creo que Torquemada,
y hasta hace poco un tal Franco
permitieran tanta flores,
estrechos que eran los señores.
No entiendo como no extienden
tan hermosas costumbres
al día día, al cotidiano.
El buenos días cristiano,
lo cambiamos por un cabrón,
un joputa o un marrano.
Para ligar le digan,
a esa moza imponente,
¡Qué tetas tienes cabrona!
¡Qué buenas estas japuta!
seguro que eres una zorrona.
Si la chica le responde,
¡tu puta madre, cabrón!
el barriero se emociona
y piensa con ilusión,
una lágrima en el rostro,
palpitando el corazón
“No conoces a mi madre,
y ya quieres a tu suegra”
¡CABRONA!
 
El barón de Inmorach.

Sobre las vicisitudes de la Cruz que da nombre a Santa Cruz

Extracto de un artículo sobre la Cruz Verde de mi bisabuelo Francisco Pedro Montes de Oca y García, publicado el 25 de julio de 1933.
 
Cruz de la conquista.
Cruz de la conquista.

Allá por el año de 1901, cuando marchamos a la capital para cumplir nuestros deberes militares y al contemplar aquel madero carcomido, ya resguardado de la inclemencia de los tiempos, dentro de un marco plateado que el Municipio, con buen acuerdo, mandó a hacer, nos preguntamos:

—Pero, ¿es que nadie supo hasta la fecha de aquel acuerdo, quién fué el salvador de esta sagrada reliquia, joya arqueológica netamente paradigma y evocativa?… ¿Qué historial, tradición o leyenda de ella se conservará, después de haber desaparecido aquella peña en que fué colocada?…

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