El agua de la cueva de San Telmo

La Cueva del secreto

San Telmo, playa de mi niñez, en sus charcos di mis primeras brazadas, me clavé mis primeras púas de erizo que salían con la subida de la marea, o eso decían. Recuerdo un salto de macho por detrás del charco de los Espadartes, y el aterrizaje sobre una inmensa comunidad de erizos. No sé si me hicieron más daño las púas, o mi madre y mi tía con las agujas sacándolas sin esperar la marea.

Allí conocí las primeras especies marinas, pinga leches, aguavivas, lapas, burgados, erizos, cabosos, pejeverdes, lisas, y musgo, mucho musgo.

Cueva de San Telmo
San Telmo

Desde el final del espigón, dando la espalda al reboso, medio enfilado hacia el charco de la Coronela, en el pequeño acantilado que hay debajo de la piscina del LIDO San Telmo existe una cueva, la Cueva de San Telmo. Lugar de aventuras para los críos con la marea baja, esconde un secreto en sus arenas, hoy olvidado o escasamente recordado.

Si excavamos en el fondo de la Cueva, en su arena, mana agua, pero no agua salada como sería lo esperado, sino agua dulce, un agua dulce que antaño tuvo importancia y renombre.

Esa agua se servía en los jardines del Hotel Humboldt-Kurhaus [1] situado en el monte miserias “en el punto de mejores condiciones climatológicas del todo el valle orotavense [2] en el periodo que fue dirigido por el Dr. Panniwits. En esa época una señorita distribuía el agua en los jardines del Hotel a todos los extranjeros que allí se hospedaban, “alabando estos sobremanera las prodigiosas condiciones de salubridad de la misma”.

El agua de la Cueva de San Telmo

Sirviendo bebidas en los jardines del Hotel
Sirviendo bebidas en los jardines del Hotel

En 1894, y corriendo con todos los gastos, el Dr. Jorge C. Pérez, hijo del ilustre Dr. Victor Pérez, envió a analizar el agua al laboratorio del químico John Atfield en Londres. Estos análisis determinaron que la calidad del agua era idéntica “a las famosas aguas de Baden-Buden, Kissingen, Hamburgo, Ischl y Keuznarch, estando indicadas con gran éxito en afecciones del estómago, reumatismos crónicos, afecciones articulares, cutáneas, elefantiasis, hidropesía, linfatismo, catarros laríngeos y faríngeos, vexical, anemia é hipocondría; estando en cambio contraindicadas y dan un resultado mortal en toda clase de afecciones de las vías aereas y pulmonares.”. [3]

Este agua se recetaba: “en ayunas, tomando con intervalos de 15 minutos de uno hasta 3 vasos pequeños y paseando luego; por la tarde puede tomarse otro vaso si el estómago está vacio y lo soporta bien; durante la curación no deben tomarse frutas. Al exterior se usan en baños generales ó locales, contra afecciones cutáneas en todas sus fases”. [4]

Cuando Spa, la ciudad Belga, no se había convertido aún en sinónimo de Balneario, ya  Canarias y en particular el Valle de la Orotava era destino turístico obligatorio por la bondad de su clima y sus efectos positivos en la salud. En una época en la que se viajaba por prescripción facultativa, el Puerto se adelantó a su entorno creando sus primeros hoteles/sanatorios en los que los huéspedes no sólo buscaban servicios,  buscaban una cura a su mal en nuestro benéfico clima.

Cuando esto ocurría, el agua “medicinal” de la Cueva de San Telmo, era un reclamo más para los turistas de otras tierras, un signo de calidad y distinción de nuestra ciudad. Otro de nuestros secretos olvidados.

Resultados del análisis realizado en 1894 comparado con el análisis actual de un agua embotellada del Valle (granos por galón imperiales). [5]

 

granos por galón mg/l Agua embotellada mg/l
Potasio 10,504 0,73 8,3
Sodio 114,430 8,00 19,5
Magnesio 13,968 0,98 3,7
Calcio 4,648 0,33 6,2
Carbonato ferroso 0,140 0,01 Dato no disponible
Silica 1,694 0,12 31,2
Radical sulfúrico 28,833 2,02 3,8
Radical carbónico 4,320 0,30 56,1
Radical nítrico 0,656 0,05 12,2
Cloro 208,355 14,57 15,6
Materia orgánica ninguna ninguna ninguna

 


  • [1] Lo que era el Hotel Taoro.
  • [2] A través de Tenerife Por Cipriano de Arribas y Sánchez, página 100.
  • [3] Ídem, pié de página 99-100
  • [4] Ídem, pié de página 100
  • [5] La conversión es estimativa solamente.

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