Los sabios de pega… Sebastián Padrón Acosta

Sebastián Padrón Acosta por Alonso Reyes en 1951

Sebastián Padrón Acosta por Alonso Reyes en 1951

Conozco demasiado a esa cínica chusma impertinente de sabihondos imberbes con adorables rostros de Antinóos…

Todo se lo saben, todo se lo explican con sus formidables entendederas… ¡Exceso de substancia gris!…

Cimbrean y contonean sus aceptables figuritas, dignas de haber nacido en Sodoma, pero poco antes de ser castigada.,.

Creen—de creencia no pasa—que todo lo sabido y por saber se halla almacenado y archivado, por arte de magia, en sus cabecitas embelesadoras y cautivadoras,..

Los problemas que no han sido resueltos por la energía intelectual de varios siglos, ellos los resuelven con una sapientísima frasesita, salida de sus bocas melindrosas, orificios por donde se desbordan las aguas caudalosas de la sabiduría…

Con una blasfemia de carreteros ya han dado en “el quid” de todas las intrincadas cuestiones,,,

Parlan de todo, precisamente por no saber nada… Hablan con la misma autoridad con que hablaría una  gordinflona verdulera…

Ellos son los heraldos del Progreso, los pregoneros de la Civilización, porque llevan escritas sobre sus frentes, que tienen categoría de testuces, todas las ciencias del siglo XX…

¡Nada importa el que ellos ignoren hasta el silabario! Son los sabios de pega, de nuestros tiempos, que sientan cátedra en las esquinas, ¡estilo peripatético!… Son los sabihondos de nuevo cuño, tan hondos como sabios…

Cuando los miro y oigo, no puedo menos de recordar estos sabrosísimos versos del gran Ricardo, que yo les  recomiendo, como una receta:

¡Qué de pedantes hinchados!
¡Qué de altivos mandarines,
y ociosos y parlanchines
con ínfulas de letrados!
¡Qué de tontos disfrazados
de sapiencia y arrogancia!
¡Qué generosa abundancia
de petulancia y licencia!
¡Como progresa la ciencia
de la atrevida ignorancia!

Tienen estos novísimos Aristóteles (perdona, ¡gran Estagirita!) unas insospechables tragaderas. Rehusan un mosquito escrupulosamente, y se tragan con la mayor tranquilidad imaginable media docena de camellos… ¡Envidiables entendederas!

Son los modernos sabios improvisados. ¡Y viva la lógica, viva la razón y su independencia, viva el sentido común!

¿Por qué no se marchan a las Universidades a recibir todos los doctorados?

Sebastián PADRÓN ACOSTA,

Valle de Orotava (Tenerife), 08-07-1923

Domingo Manuel Hernández Herrera (pequeño esbozo biográfico)

Me cago en las escopetas de caña y algún coño, muy bajito eran las palabras más soeces que cuentan que mi abuelo decía, don Manuel el de la junta de abastos, o don Manuel el del ayuntamiento o incluso don Manuel el de la punta del viento. Cuando le alteraban los nervios decía “Ándense con ojo que me disparo y mato a uno”. Read more

Identidad Canaria

Es verdad que en nosotros pervive el alma guanche, que generación tras generación hemos ido transmitiendo las costumbres de nuestros ancestros, creando una tradición no escrita de costumbres y pareceres, un conjunto de actitudes que componen nuestra idiosincrasia.

Es verdad que continuamos la manera de ser del guanche que quedó, el que se convirtió al cristianismo y cambio su nombre aborigen por el de un santo cristiano y se atribuyo un apellido que no era el de su familia, el que aprendió rápidamente las costumbres del invasor y las adoptó como suyas defendiéndolas y exagerándolas para no ser tildado de nativo, el que rápidamente olvidó su lengua y costumbres para aferrarse a las nuevas importadas y alababa todo lo que venía de fuera, despreciando los de aquí por miedo a ser acusado de aborigen.

Mantenemos la tradición del mimetismo exagerado con el invasor, y aún hoy, hay muchos que prefieren lo “bueno” de fuera a lo nuestro, aunque lo bueno de fuera, en última instancia sea contratado y desarrollado por empresas locales.

Prefiero el alma del guanche que no quedó, que prefirió ser esclavizado a convertirse a la nueva religión. Somos buenos, nuestras costumbres son nuestras, nuestra forma de ser no la cambio por nada, y prefiero el aplatanamiento a los nuevos usos y costumbres de depredador importada de fuera que están marcando a nuestras empresas, prefiero al profesional de aquí al comercial arrogante, agresivo de fuera que viene a vendernos un producto cuya única marca de calidad es su origen “hecho en godilandia”…