Publicado por admin | Publicado en El zurrón, Yerberos | Publicado el 21-08-2011
0
“Examinando de antemano los orines del paciente, embrujado ó hechizado, que conoce esta enfermedad, colocando boca abajo el frasco que los contiene y en la sombra que en el interior proyecta la tapa, cree ver la toca de la bruja hechicera y el Taumaturgo le enjareta el exorcismo:
Publicado por admin | Publicado en El zurrón, Imobach | Publicado el 05-07-2011
0
Leyenda oriental
Al señor prioste actual de la festividad de la Patrona
de mí pueblo, don Alonso del Hoyo y Hernández Peraza
I
Vivía a algunas leguas de Jerusalén, un hombre llamado Elifás, próximamente un siglo antes del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, y este hombre, habiéndose hecho culpable de un feroz crimen, llevaba una vida miserable, atormentado por negros remordimientos.
Publicado por admin | Publicado en Imobach, Tradiciones Portuenses | Publicado el 05-11-2010
0
Tradiciones portuenses
Para el honorable ciudadano
don Francisco Oramas y Morales.

Horacio Nelson
Allá por los años de 1788 al 89, vivía en el Puerto de la Cruz, en este pueblo noble, leal y benéfico, que aún conserva la herencia sana de virtudes cívicas, las que le donaron sus mayores, una señora extranjera a la que según cuentan, se le motejó por «La Espía»—así llegó a nombrarle el populacho—, y la cual extranjera se vanagloriaba en decir que era pariente del contralmirante inglés Horacio Nelson, de quien poseía un retrato en miniatura, el que, como adereza, llevábale a diario pendiente y visible sobre su pecho.
Esta señora fué incluida en el Padrón general levantado por orden superior en el año de 1789 y figura en la matricula de extranjeros del de 1791 (1) – prestando la declaración jurada que literalmente transcribiremos en este trabajo -; más, si bien ella confiesa que estaba enferma, este vulgo, siempre receloso, siempre desechador de dudas – porque es una verdad demostrada -, el Puerto de la Cruz, orgulloso pro- inspiración, armónicamente arraigada en su alma de ciudadano honrado, estudia bien y medita mejor a los que se introducen hasta el seno de la civilidad, casi arrastrándose, para mendigar luego cartas de vecindad, prohijamientos cuneros o de pega.
A mi querido amigo
Fernando Luis Pérez.

Martiánez y La Paz
Sobre el alto y pétreo macizo de Martiánez (1) se sitúa una encantada finca, celebrada mansión señorial que, con blasón marmóreo, en días de opulencia y de gesta hidalguía, mandó superar la puerta de su entrada un gran caballero cruzado.
En otros tiempos heroicos y feudales, estos dominios orlados estaban, y muy caracterizados lucían con sus plantíos de dragos y palmeras; hoy, a hurtadillas, “razziados” han sido; el fuego y el hacha devastadora, con odio atávico de jaurías de beduinos y anómalos, al servicio de un nuevo señor y “como cantado guerra a lo verde”, truncó para siempre la hermosura sugestiva de aquel paisaje encantador.
Publicado por admin | Publicado en Imobach, Tradiciones Portuenses | Publicado el 24-08-2010
0
TRADICIÓN PORTUENSE
A Luis y Francisco Padrón
García, con todo afecto.
I
En un florido vergel, por mirtos y azucenas perfumado, cual relíquia intangible de la edad pretérita y con diadema formada de indígenas matas, se levanta, se alza desde su peana augusta, el peñón que dió en tiempos mejores, en tiempos felices al recolector de la riqueza que el Cielo sobre de él habla depositado, pingües e Incalculables resultados para mejorar sus cortos pasos en el azaroso camino de la vida.
Y en una vivienda humilde y uraño, allá por el año de 1635…
Publicado por admin | Publicado en Guanchinesco, Imobach | Publicado el 16-08-2010
0
El ARBOL SANTO
¡Oh Terebinto! Eres el árbol de la noble estirpe bimbachina. El divino manantial de la peña de ensueños y leyendas milenarias, el de poéticas concejal, el que nacido en ¡a patria de Armiche, con tu néctar, apagarias en hora de angustia la sed a sus solitarios súbditos y luego… el prisionero principe Angerón, dándote a conocer a los hispanos conquistadores, a los que turbaron el reposo y la paz del solar de tu natalicio, por tan benéfica causa, titulándote ÁRBOL SANTO.
Publicado por admin | Publicado en Guanchinesco, Imobach | Publicado el 02-10-2009
0
A Francisco L, Machado Herrera,
I
-¡Qué batalla!. ¡qué lucha aquella!, Sí, Estalló la guerra y Tanaúsu llama en su ayuda a los de Mirca; sus sobrinos citaron a los suyos, quienes habían oído hablar de las promesas de Lugo, y, entusiasmados por el aliciente del botín se repartirían, prestos acudieron en tal número que el Rey pensó ya a no temer por la seguridad de su posición en la Caldera.