Mi prosapia y su origen.

Mi prosapia y su origen.

Francisco P. Montes de Oca García

Por o. y g. d. D. vine al mundo de los vivos para dar que hacer a mis familiares y alguno que otro amigo, sin vestidos, en cueros,—como nace todo mortal—, y como vulgarmente se dice por este rincón de la tierra. La fecha de mi natalicio lo fué un 31 de Mayo del año de Nuestro Señor Jesucristo de 1877,

Soy el primogénito de mi casa, pues, si bien tengo los hermanos siguientes llamados: Gregorio, Dominga, Leoncio y Benjamín, II del nombre, nacidos como yo en el Puerto de la Cruz, hubo durante el matrimonio de mis padres otros que fallecieron en la niñez: Francisca, María del Rosario y Benjamín I. Me llamo Francisco, pero respondo por Pedro a secas, y para no confundirme, dícese, para evitar confusiones, mi firma es siempre Francisco P. Montes de Oca García, pésele a quien le pesare. Leer más

Escudo de armas del Realejo Alto. 9 de junio de 1929.

Escudo de armas del Realejo Alto. 9 de junio de 1929.

Por el culto Cronista Oficial de Canarias, don Francisco P. Montes de Oca García, ha sido entregado el proyecto de escudo de armas de este pueblo, así como la leyenda heráldica a modo de Carta puebla. El trabajo, por su profunda inspiración en la más verídica historia de la fundación de este pueblo, basada en conceptos altamente patrióticos, ha merecido justísimos elogios de cuantos han visto la obra presentada. He aquí la mencionada descripción heráldica :

“Don Francisco P. Montes de Oca García, Cronista Oficial de Canarias, académico correspondiente de las Reales de la Historia y Bellas Artes de San Fernandr etc., etc. Certifico: Que habiendo cotejado las páginas y folios de obras impresas y documentos que se custodian en el Archivo de mi cargo oficial, con referencia al hecho histórico efectuado en 25 de Julio del año de mil cuatrocientos noventa y seis, festividad del Santo Apóstol Santiago, Patrono de España y de sus dominios, en el lugar de Taoro, sitio donde se edificó el pueblo del Realejo Alto, se hace constar que, en dicho día, se puso término, provisionalmente, a la conquista de la isla de Tenerife, llevada a efecto por el magnífico Adelantado don Alonso Fernández de Lugo, quien, victorioso, hizo rendir pleito-homenaje a la gloriosa Madre Patria, al noble Rey de la comarca laorina, llamado Cristóbal Bencomo, enlazándose, desde ese solemne e imperecedero instante, el heroico Pendón morado de Castilla, con la añepa o enseña guanchinesca, motivo que nos da fuerza para confeccionar el escudo de armas que se describe: En campo de oro —señal de la riqueza del territorio— la cruz de gules, valerosa de la Orden de Santiago, Patrono del realengo pueblo e iglesia que bajo su advocación se erigió y fué la primitiva de la isla, sombreada de sable y a diestra y siniestra de su afilada punta y, respectivamente el Pendón castellano, signo de liberalidad que nos trajo el conquistador, bordado su blasón por las egregias manos de la católica Reina doña Isabel I y la añepa, tejida de su color natural con esterillas de palma, que yacen recogidas sus pliegues en una lanza y un asta, ambas sable, que aparecen cruzarse en señal de paz. Timbra el todo corona antigua de reyes y de oro. representando la soberanía absoluta del mencey del Valle de Arautapala, protector de huérfanos y defensor de vírgenes que lo avaloran y representan las esmeraldas y perlas de su círculo, luciendo purpúreo forro y descansando en el escudo, el que policromado es como sigue…: Y para que conste y a petición del Ilustre Ayuntamiento del pueblo del Realejo Alto, doy el presente, que reintegro, firmo y ello en el Puerto de la Cruz a primero de Junio del año de mil novecientos veintinueve.

Francisco P. Montes de Oca, Rubricado. Registrado al folio 2, número 2 del libro de Escudos de Armas.”