Don Francisco Pedro Montes de Oca y García (1877-1964)

CRONISTA OFICIAL DEL PUERTO DE LA CRUZ Y DE LA REGIÓN CANARIA [1]

Prueba documentalEl autor que se esconde tras el pseudónimo de “El Barón de Imobach”[2], según Poggio y Regueira se trata de Francisco P. Montes de Oca García, quien utilizó con frecuencia esa firma en la Gaceta de Tenerife, al menos entre 1922 y 1930, periódico en el que el propio Montes de Oca rubricaba asiduamente con su verdadero nombre otras muchas aportaciones. Las firmadas con pseudónimo versaban a menudo sobre asuntos históricos, tradiciones populares de Canarias y América y temas relacionados con el Puerto de la Cruz, en cuyo ayuntamiento ejercía el periodista como archivero, bibliotecario y cronista oficial.

 

Francisco P. Montes de Oca García
Francisco P. Montes de Oca García

Don Francisco Pedro Montes de Oca y García nació en el Puerto de la Cruz el 31 de mayo de 1877, siendo hijo de don Gregorio Montes de Oca y Suárez, natural de Las Palmas de Gran Canaria, y doña Dominga García Chávez, que lo era el Puerto de la Cruz, donde habían contraído matrimonio. Cursó los primeros estudios en la escuela de don Benjamín J. Miranda.

Obtuvo la plaza de archivero y bibliotecario municipal de su ciudad natal, que ocupó durante muchísimos años, salvo un breve paréntesis en que estuvo suspendido por el alcalde Melchor Luz y Lima, hasta su reposición en 1912.

En 1910, tomó a su cargo la tarea de emprender el arreglo del archivo, ordenando minuciosamente los deteriorados documentos.

En 1921 relacionó un total de 1.184 legajos, junto con una biblioteca anexa compuesta de  3.599 volúmenes. Pero el incendio acaecido en febrero de 1924 (en la noche del sábado de Carnaval), que destruyó el antiguo exconvento de monjas catalinas (en la plaza de la Iglesia), en el que se hallaban instalados el Ayuntamiento, el archivo, el depósito de detenidos, el Juzgado Municipal, la central telefónica, las escuelas y otras dependencias municipales, mermó una gran parte del archivo, a pesar de que el archivero y otras personas lograron salvar, arriesgando su vida, muchos documentos y libros almacenados en el archivo municipal y en la secretaría.

Dado su amor al estudio, de forma autodidacta se fue dedicando desde su adolescencia a la investigación histórica en archivos y bibliotecas, llegando a ser un autor infatigable. Una de sus grandes pasiones fue la genealogía, aunque también destacó como pendolista y dibujante genealógico. Además, cursó estudios de Paleografía.

El 8 de enero de 1919 fue nombrado Cronista Oficial del Puerto de la Cruz; desempeñó dicho cargo durante casi 45 años, hasta su muerte. Amante de las cosas viejas de su pueblo, recopiló las historias de los viejos conventos, de las capellanías, de los personajes célebres de su cuna nativa,…

 

Francisco P. Montes de Oca y García, paseando por el paseo de Las Palmeras
Francisco P. Montes de Oca y García, paseando por el paseo de Las Palmeras

Hombre de amena conversación, salpicada de ironías, fue un archivo viviente de fechas, sucesos, anécdotas y genealogías portuenses; poseía una memoria prodigiosa, llegando a recitar capítulos enteros de Viera y Espinosa. Juan del Castillo lo evocaba paseando por Martiánez “con sombrero de ala ancha, todo vestido de negro”.

Entre sus anécdotas, se cuenta que en un ventucho de San Juan de la Rambla se encontró varios documentos, en los que la ventera envolvía las sardinas salpresas, que al parecer habían caído de un carro de Garachico. Como curiosidad, daba paseos diarios por el Taoro y Martiánez, sus lugares predilectos. En el verano de 1964 fue homenajeado en el Hotel Marquesa.

Simultáneamente, el 6 de febrero de 1924 fue nombrado Cronista Oficial de la Región Canaria, por unanimidad de la desaparecida Diputación Provincial de Canarias y a propuesta del diputado Adolfo Febles Mora: “considerando necesario que esta Región canaria, a imitación de las del resto de España, tenga una persona que reúna las condiciones propias para desempeñar el cargo de cronista oficial de la misma, y que lleve casi a diario en su «Libro Crónica» anotados los acontecimientos que se realicen en este archipiélago, bien y fielmente narrados, los cuales en época no lejana servirán como punto de apoyo a aquellos que escribiesen sus anales o historia moderna”; y considerando que nuestro biografiado era el adecuado para “desempeñar tan difícil como molesto encargo” lo proponía para el mismo, “por de pronto, sin honorarios ni sueldo alguno, solo con derecho al uso, sobre su traje oficial y como distintivo de su alta misión, la característica banda de los colores de la enseña nacional, y en su centro, bordado, el escudo de las Armas del archipiélago canario, autorizándole, además, para poder librar certificaciones de cuantos asuntos históricos se le pidan y dándole los honores que le correspondan, dentro de la esfera de sus funciones”.

Como era de esperar, al final de la historia de dicha institución y en pleno auge del pleito provincial, su nombramiento regional despertó fuertes adhesiones en la prensa tinerfeña y duras críticas en la de Gran Canaria. El Sr. Montes de Oca actuó como Cronista regional durante 40 años, hasta su muerte, habiendo sido la única persona en la historia de estas islas que ha recibido dicho título.

Como curiosidad, en 1942 solicitó al Cabildo Insular que para el próximo presupuesto de 1943 se fijase con carácter permanente una partida en el mismo, por lo menos de 3.500 ptas anuales, de la que al entrar en vigencia de ella, se le vayan librando mensualmente y en líquido, la parte que puedan satisfacer para sufragar “gastos de viajes a distintos pueblos del Archipiélago, estancias en los mismos, excursiones, etc., y si fuese posible, trasladarse a los Archivos de Indias (Sevilla) y Simancas (Valladolid) por lo menos una vez al año para aportar material con que en su día pueda ampliar la historia de las Islas Canarias”.

Francisco P. Montes de Oca y García
Francisco P. Montes de Oca y García

Además, colaboró con asiduidad en la prensa, sobre todo en Gaceta de Tenerife, donde publicó numerosos trabajos, como el titulado “Importante documento inédito. Espantosa inundación en la Gomera” (1924), que recogía noticias de las desgracias acaecidas en la villa de San Sebastián de la Gomera, en diciembre del año 1807. Como se ha indicado, en dicho periódico publicó también numerosos cuentos, así como trabajos históricos y etnográficos, con el pseudónimo “El Barón de Imobach”. En la Revista de Historia Canaria publicó el artículo titulado “Los genealogistas canarios, mi prosapia y su origen” (1924).

En 1930 fue director artístico y literario del periódico de difusión gratuita La Propaganda Industrial y Comercial, sostenido por la publicidad, que comenzó a editarse en ese mismo año en el Puerto de la Cruz, pero a los pocos meses cesó en dicho cargo a petición propia.

Fue académico correspondiente de las Reales Academias Españolas de la Historia (diciembre de 1922) y de Bellas Artes de San Fernando (agosto de 1923); de las Nacionales de la Historia de Venezuela (septiembre de 1922) y Colombia; miembro del Instituto de Confraternidad Hispano Americana (febrero de 1930); e individuo de número de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife.

Al margen de su labor histórica, sintió pasión por la Música y la Pintura. Actuó como tenor y organista en las solemnidades de la parroquia de Ntra. Sra. de la Peña de Francia. Ostentó el cargo de presidente de la Liga Regionalista del Puerto de la Cruz, en 1909, y de la Sociedad instructiva “La Lectura” de la misma ciudad, en 1918. Fue oficial comisario interino y jefe de las tropas de la Asamblea Local de la Cruz Roja del Puerto de la Cruz; y en 1925, la Asamblea Suprema de la Cruz Roja Española le concedió la Placa de 2ª clase, creada para premiar méritos y servicios especiales. El 18 de abril de 1940 renunció al cargo de vocal de la junta de gobierno de dicha Asamblea Local, por habérsele recrudecido en la piel la enfermedad que de viejo venía padeciendo; y el 26 del mismo mes presentó su renuncia irrevocable como inspector de la ambulancia de la misma, al considerarse, por edad y padecimientos, inútil par seguir desempeñando el cargo.

Al respecto, Juan del Castillo decía: “los portuenses lo recuerdan al frente de las tropas de la Asamblea local de la Cruz Roja con su vistoso uniforme de coronel, en el que difícilmente cabía su figura quijotesca y original, enhiesta y hasta retadora”[3].

Como curiosidad, en su domicilio tenía en lugar preferente los retratos de ilustres escritores (Cervantes, Viera y Clavijo, Tomás de Iriarte,…) así como el de su viejo padre, en cuadro confeccionado por su paisana Lía Tavío. También conservaba epístolas laudatorias del P. Fita, de Bethencourt y de distinguidas personalidades nacionales y extranjeras, en las que se le reconocían los méritos que sus compatriotas le negaron. El escritor Sebastián Padrón Acosta escribió de él en 1921: “En un pueblo ribereño –Puerto de la Cruz– vive retirado como, hidalgo de fenecidas castas un enamorado de las cosas pasadas, de tradiciones y leyendas, de relatos y genealogías, de Heráldicas y pergaminos. Cansado de modernos malandrines, de rastrerias y pasionsillas, retirase en sus ratos de ocio a su querido rincón en busca de sus viejos papeles, únicos amigos fieles de su vivir. / Y cuando el dolor y la realidad amarga de la vida vienen a inquietar su espíritu, en lo pasado busca el lenitivo de sus angustias”[4]

María Candelaria Padrón Pérez
María Candelaria Padrón Pérez

El 23 de octubre de 1899, a los 22 años de edad, contrajo matrimonio en la parroquia de Ntra. Sra. de la Peña de Francia del Puerto de la Cruz con doña María Candelaria Padrón Pérez, nacida en dicha ciudad el 5 de mayo de 1876, con quien procreó 10 hijos. De éstos, conocemos a don Francisco Pedro, doña Arcadia Elena y doña María Josefina, así como a los últimos que sobrevivieron: doña Angélica, don José, residente en Santander, y don Pedro Montes de Oca Padrón, que fue durante muchos años funcionario de la Recaudación de Hacienda de la Zona de La Orotava.

El funcionario y cronista don Francisco Pedro Montes de Oca García falleció en el Puerto de la Cruz el 15 de noviembre de 1964, a los 87 años de edad. El 29 de ese mismo mes, el cronista don Benjamín Afonso Padrón le dedicó en El Día un artículo necrológico de sincera admiración. Asimismo, al hacer su necrológica, la Revista de Historia Canaria destacaba que Montesdeoca “representaba auténticamente la manera de hacer la historia como arte y artesanía, dominante un tiempo”.

Es justo destacar que el Puerto de la Cruz fue cuna de varios escritores de prestigio contemporáneos de Montes de Oca, entre los que destacaron: Luis Rodríguez Figueroa (1875-1936), abogado, escritor y poeta; Agustín Espinosa García (1897-1937), prosista y poeta, uno de los más fecundos ingenios de la literatura canaria de la época surrealista; y Sebastián Padrón Acosta (1900-1953), sacerdote, ensayista, crítico, poeta, biógrafo, investigador de la historia y de la literatura.

 

Octavio RODRÍGUEZ DELGADO – 28 de octubre de 2013

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

LIBROS

CASTILLO, J. del, 1986. El Puerto de la Cruz entre la nostalgia y la ilusión. Santa Cruz de Tenerife. 149 pp.

IZQUIERDO, E., 2005. Periodistas canarios. Siglos XVIII al XX. Propuesta para un diccionario biográfico y de seudónimos. Tomo III. Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, Gobierno de Canarias. 507 pp.

POGGIO CAPOTE, M., & L. REGUEIRA BENÍTEZ, 2009. La isla perdida. Memorias de San Borondón desde La Palma. Cartas Diferentes Ediciones.

RIVERO, E., 2007. Crónicas de la Lucha Canaria. Historias del tiempo viejo. Parlamento de Canarias, Centro de la Cultura Popular Canaria. 155 pp.

PUBLICACIONES PERIÓDICAS

Amanecer, Boletín Oficial de Canarias, Diario de Las Palmas, Diario de Avisos, Diario de Tenerife, El Día, El País, El Progreso, Falange, El Progreso, Gaceta de Tenerife, Heraldo de Orotava, Hespérides, Hoy, La Mañana, La Opinión (de Tenerife), La Prensa, La Propaganda Industrial y Comercial, La Provincia, Revista de Historia Canaria.

[Buscador “Jable” de Universidad de Las Palmas de Gran Canaria].

[Buscador “Prensa histórica” de la Universidad de La Laguna].

 

BLOGS

ÁLVAREZ ABREU, B.J. “Charla del periodista Alberto Pérez Borges con un portuense

ilustrado”. Efemérides, martes, 24 de enero de 2012.

[http://efemeridestenerife.blogspot.com.es/2012/01/charla-del-periodista-albertoperez.html]

 


[1]  La reseña biográfica de don Francisco Pedro Montes de Oca y García ha sido elaborada con la colaboración de Febe Fariña Pestano, Cronista Oficial de Arafo.

[2] Manuel POGGIO CAPOTE & Luis REGUEIRA BENÍTEZ (2009). La isla perdida. Memorias de San Borondón desde La Palma.

[3] Juan del CASTILLO (1986). El Puerto de la Cruz entre la nostalgia y la ilusión. Pág. 100.

[4] Sebastián PADRÓN ACOSTA. “El Cronista del Puerto de la Cruz. Montes de Oca García”. Gaceta deTenerife, martes 8 de noviembre de 1921, pág. 1.

 


Un pensamiento en “Don Francisco Pedro Montes de Oca y García (1877-1964)

  • 13/12/2016 en 11:26 pm
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    me llamo francisco jose montes de oca y mis bisabuelos emigraron de las canarias a republica dominicana,me sinto muy orgulloso detener el apellido de alguien tan distinguido.

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