Cuando las banderas de Nelson visitaron el Museo Municipal.

Cuando las banderas de Nelson visitaron el Museo Municipal.

1936-05-30 entrega de las banderas al ayuntamiento
Entrega de las Banderas. Iglesia de la Concepción.

A las cuatro de la tarde del 30 de mayo de 1936, se trasladó a la iglesia la comisión nombrada por la Corporación municipal, encargada de recoger las banderas tomadas a Nelson y trasladarlas al Museo Municipal. La Comisión estaba formada por don Francisco González Trujillo, don Nicolás Mingorance, don Juan Alonso de Armas y don Manuel Macías; secretario del Ayuntamiento, don Hipólito Fumagallo, y director del Museo, don Eduardo Tarquis (1).

La comisión fue recibida por el cura párroco, señor Herráiz Malo, que en presencia del notario don Alfredo Álvarez hizo entrega de las banderas y las lanzas a los representantes municipales. Leer más

Sobre las vicisitudes de la Cruz que da nombre a Santa Cruz

Extracto de un artículo sobre la Cruz Verde de mi bisabuelo Francisco Pedro Montes de Oca y García, publicado el 25 de julio de 1933.
 
Cruz de la conquista.
Cruz de la conquista.

Allá por el año de 1901, cuando marchamos a la capital para cumplir nuestros deberes militares y al contemplar aquel madero carcomido, ya resguardado de la inclemencia de los tiempos, dentro de un marco plateado que el Municipio, con buen acuerdo, mandó a hacer, nos preguntamos:

—Pero, ¿es que nadie supo hasta la fecha de aquel acuerdo, quién fué el salvador de esta sagrada reliquia, joya arqueológica netamente paradigma y evocativa?… ¿Qué historial, tradición o leyenda de ella se conservará, después de haber desaparecido aquella peña en que fué colocada?…

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Homenaje a un maestro. Benjamín J. Miranda. 22 de septiembre de 1918.

Homenaje a un maestro. Benjamín J. Miranda. 22 de septiembre de 1918.

Hay una calle en el Puerto de la Cruz, que de la Amargura, pasó a tener el nombre que durante muchos años representó la enseñanza en el Puerto, Benjamín J. Miranda. El maestro D. Benjamín fue formador de muchos hombres:

“El buril educador del Sr. Miranda produjo los médicos, don Juan González Martel, don Jorge Pérez Ventoso, don Eusebio Pérez Perera, don Diego Guigou, don José García Estrada, don Luis izquierdo Yumar, don Julián Rodríguez Ballester; abogados, don Andrés González de Chavez, don Joaquin Estrada y Madan, don Mario Arozena, don Luis Rodríguez Figueroa, don Andrés de Arroyo, don Manuel García y García, don Miguel Díaz Llanos; farmacéuticos, don Manuel García Estrada, don Joaquín García Estrada, don Manuel Benítez, don Bernabé Rodriguez Ballester; ingenieros, don Víctor Pérez Ventoso, don Víctor Machado Pérez; militares de carreras facultativas, don Julio Pérez Perera, de la Armada, don Rosendo Mauriz Martínez y don José Tolosa Garda, de Artillería.”

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Operación Félix. Ordenes de combate.

Operación Félix. Ordenes de combate.

Instrucción general nº 18 para la ejecución de la Operación Félix

El 12 de noviembre de 1940, Hitler firma la Instrucción nº 18 para la ejecución de la Operación Félix, sobre la toma de Gibraltar.

Chefsache

Cuartel General del Führer

12 de noviembre de 1940

Máximo Secreto

El Führer y Comandante Supremo de la Wehrmacht WFSt/Abt. L (I) Nº. 33 356/40 g. K. Chefs

Para Oficiales Solamente

Instrucción Nº. 18

Las medidas tomadas por los Altos Mandos para la preparación de la conducción de la guerra en el futuro inmediato, deben realizarse de acuerdo con los siguientes principios básicos:

  1. Relaciones con Francia

El objetivo de mi política hacia Francia es el de cooperar con ese país de la manera más efectiva para prosecución de la guerra contra Inglaterra. Por los momentos Francia tendrá el rol de “potencia no beligerante” que deberá tolerar las medidas militares alemanas en su territorio, especialmente en las colonias africanas, y dar apoyo, en la medida que sea posible, aún utilizando sus propios medios de defensa. La más preocupante tarea de los franceses es la protección ofensiva y defensiva de sus posesiones africanas (África Occidental y Ecuatorial) en contra de Inglaterra y el movimiento de De Gaulle. A partir de esta situación la participación de Francia en la guerra contra Inglaterra se irá desarrollando en toda su fuerza.

A excepción de los trabajos en curso de la Comisión de Armisticio, las discusiones con Francia que se ligan a mi reunión con el Mariscal Pétain serán conducidas inicialmente de manera exclusiva por el Ministro del Exterior con la cooperación del Alto Mando de la Wehrmacht.

A la conclusión de esas discusiones seguirán Instrucciones más detalladas.

  1. España y Portugal

Se han iniciado las medidas políticas para inducir a España a ingresar prontamente en la guerra. El objetivo de la intervención alemana en la Península Ibérica (Operación Félix) será el sacar a los ingleses del Mediterráneo Occidental.

Para este propósito:

  1. a) Gibraltar debe ser tomado y el Estrecho de Gibraltar cerrado.
  2. b) Se debe evitar que los ingleses pongan el pie en otro punto de la Península Ibérica o de las islas atlánticas.

Para la preparación y ejecución de la operación se pretende lo siguiente:

Sección I:

  1. a) Grupos de reconocimiento (oficiales en ropas de civil) completarán el requisito de preparación de la ejecución de la operación contra Gibraltar y para la captura de los campos aéreos. En lo concerniente al camuflaje y la cooperación con los españoles ellos estarán regidos por las medidas de seguridad del Departamento de Inteligencia Exterior.
  2. b) Unidades especiales del Departamento de Inteligencia Exterior en cooperación encubierta con los españoles, tomarán medidas para la protección del área de Gibraltar contra los intentos ingleses para extender el área de vigilancia o descubrir prematuramente y entorpecer los preparativos.
  3. c) Las unidades designadas para las acciones se alistarán lejos de la frontera franco-española y sin darle a las tropas explicaciones prematuras sobre la operación. La alerta preliminar para el comienzo de las operaciones serán emitidas 3 semanas antes que las tropas crucen la frontera franco-española. (Pero solamente después de terminados los preparativos respecto a las islas atlánticas).

En vista de la limitada capacidad de los ferrocarriles españoles, el Ejército designará mayormente unidades motorizadas para la operación de manera que los ferrocarriles sólo sean usados para suministros.

Sección II:

  1. a) Dirigidos por observaciones en las cercanías de Algeciras, unidades de la Luftwaffe conducirán ataques aéreos desde suelo francés contra las unidades de la flota inglesa fondeadas en la Bahía de Gibraltar y después del ataque aterrizarán en aeropuertos españoles.
  2. b) Poco después las unidades asignadas para actuar desde España cruzarán la frontera franco-española por tierra o por aire.

Sección III:

  1. a) El ataque para la captura de Gibraltar será ejecutado por tropas alemanas.
  2. b) Las tropas se organizarán para marchar hacia Portugal en caso de que los ingleses traten de poner el pie en ese país. Las tropas designadas para esto marcharán hacia España inmediatamente después de las fuerzas asignadas para Gibraltar.

Sección IV:

Si fuera necesario, se tendrá el apoyo de los españoles del lado del Marruecos Español para cerrar el estrecho después de la captura de Gibraltar.

Se aplicará lo siguiente relacionado con el poderío de las unidades comprometidas en la Operación Félix:

Heeres:

Las unidades designadas para Gibraltar deben ser lo suficientemente fuertes para tomar el Peñón aún sin la ayuda española. Conjuntamente, un grupo menor debe estar disponible para apoyar a los españoles en el supuesto caso de que los ingleses intenten desembarcar en otro lugar de la costa española.

Para la posible marcha hacia Portugal, se tendrán listas principalmente unidades móviles.

Luftwaffe:

Para el ataque aéreo del puerto de Gibraltar se asignarán fuerzas suficientes para garantizar un éxito rotundo.

Para las subsiguientes operaciones contra objetivos navales y para el apoyo a las unidades terrestres se transferirán a España unidades de bombardeo en picada.

Se asignarán suficientes unidades de Artillería Antiaérea para las fuerzas terrestres incluso para ser utilizadas contra blancos terrestres.

Kriegsmarine:

Se proveerán U-boots para combatir a la escuadra inglesa de Gibraltar, en especial para atacar la evacuación de la isla que se espera ocurrirá después del ataque aéreo.

Para apoyar a los españoles en la clausura del Estrecho de Gibraltar, se preparará la transferencia de baterías costeras con la cooperación con la Kriegsmarine.

No se prevé la cooperación de Italia.

Las islas atlánticas (particularmente las Canarias y las islas Cabo Verde) a raíz de las operaciones en Gibraltar ganarán importancia para la conducción de nuestras operaciones navales y también para los ingleses. El Comandante en Jefe de la Kriegsmarine y el Comandante en jefe de la Luftwaffe estudiarán como puede apoyarse la defensa española de las Canarias y cómo pueden ocuparse las islas de Cabo Verde.

De la misma forma requiero que se examine la cuestión de la ocupación de Madeira y de las Azores así como las ventajas y desventajas que tendrían para la conducción de la guerra naval y aérea.

Se me harán llegar esos exámenes a la mayor brevedad posible.

Firmado: Adolf Hitler

La marcha militar de hoy al monte de la Esperanza – 17 de junio de 1936

La marcha militar de hoy al monte de la Esperanza – 17 de junio de 1936

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Foto Benitez.

Con objeto de realizar el ejercicio de columna mixta que se dispone en la orden de operaciones, las fuerzas de esta Comandancia Militar efectuarán hoy, día 17, una marcha al Monte de La Esperanza, Caserío de las Rosas, con la organización e itinerarios que en la referida orden se les marca.

Con la anticipación suficiente, las unidades actuantes situarán en el lugar en que han de concentrarse y que le será indicado a su llegada, los elementos necesarios para la confección de la primera comida de la tropa que será distribuida a las doce y media horas una vez terminado el ejercicio.

Para efectos de distribución de dicha comida, quedarán agregados al Grupo Mixto de Artillería los ordenanzas montados del Cuartel General, las individuos del Destacamento de Automóviles y personal de Tropa de Intendencia y Sanidad Militar.

Las horas de emprender la marcha las Unidades, desde sus acuartelamientos, con objeto de concentrarse en el punto designado, serán las siguientes:
Unidades que parten de Santa Cruz, a las seis horas; ídem ídem de La Laguna, a las 8’45; ídem ídem de Tacoronte, a las 8’30 horas.

El auto-aljibe de Intendencia emprenderá la marcha a las siete horas, con objeto de encontrarse con suficiente anticipación en el lugar designado para la confección de la comida. La auto-ambulancia de S. M. y una camioneta emprenderán la marcha a las nueve horas.

La tropa llevará traje de campaña a la ligera con bolsa de costado, sin morral de espalda, ni manta; los oficiales que tengan puesto en formación, sin sable, con pistola, e igualmente que la tropa, usarán el gorro como prenda de cabeza.

Las Unidades emprenderán el regreso a sus acuartelamientos a las 15 horas.

Ejercicios a realizar

Tema:–Establecimiento de un destacamento de vanguardia en reconocimiento ofensivo en dirección del camino carretero de la divisoria, ante la amenaza de que
elementos ligeros que han desembarcado por sorpresa y simultáneamente en puerto de Las Cristianos y playa de Colmenares intenten marchar bordeando el Teide
sobre la linea La Laguna Santa Cruz.

Ejército Azul

I. Situación general y noticias del enemigo.

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Foto Benitez, compartida por Rafael Cedrés.

La primera división del Ejército Azul (propio) está concentrada desde hace días, en la zona Tacoronte-La Laguna- Santa Cruz, ante las temores de un rompimiento de hostilidades con la Nación de que el bando rojo (contrario) forma parte y en espera de órdenes de Mando superior.

Las noticias recibidas hasta la fecha no acusan, según los datos del servicio de información de la Escuadra coaligada, la presencia en nuestras aguas de ningún elemento de la Armada roja. No obstante, se han recibido. noticias de que en la noche de hoy, burlando la vigilancia de nuestros guarda costas, han logrado desembarcar simultáneamente en Puerto Cristianos y playa Colmenares elementos ligeros de Infantería, que se han establecido en las proximidades de los pueblos de San Miguel y Abona. Su fuerza en conjunto ha sido apreciada en un batallón distribuido en dos núcleos, el mayor, aproximadamente de unas tres compañías, ha desembarcado en la playa Colmenares, y el otro, más reducido, como de una Compañía, desembarcó en Puerto Cristianos.
No se ha comprobado dispongan de Artillería, ni hasta ahora la aviación del bando rojo ha efectuado ningún vuelo de reconocimiento sobre el territorio propio,

II. Situación particular.

La División, concentrada en la zona antedicha, tiene acantonadas (a más del resto de sus elementos propios que no se detallan), las siguientes fuerzas en los lugares que se indican:

  • Del regimiento de Infantería 35:Dos compañías de fusiles y una Compañía de ametralladoras del primer batallón. Santa Cruz. Una Compañía de fusiles del segundo batallón, Tacoronte.
  • Del Grupo Mixto de Artillería número 2: Una batería de montaña, La Laguna.
  • Del Grupo Mixto de Ingenieros número 3; Una Compañía Mixta (1 Sección Zapadores y 1 Sección
    dé Telégrafos), Santa Cruz, autoaljibe de la Compañía de Intendencia, Santa Cruz. Una auto-ambulancia y una camioneta de la C. S. M. Santa Cruz.

III. Misión.

Foto de Benitez, compartida por Rafael Cedrés.
Foto de Benitez, compartida por Rafael Cedrés.

El general de la División Azul, a la vista de las noticias recibidas, decide concentrar en el monte de La Esperanza, Caserío de Las Rosas, una columna con la composición que se detalla en el apartado II, que como destacamento de vanguardia tendrá la misión de realizar un reconocimiento ofensivo en dirección S. O. en unión de fuerzas más importantes (supuestas) que situadas en la zona El Tablero, El Rosario, tienen igual misión en dirección de la carretera de Güímar,

IV. Mando.

Concentrada la columna, quedará al mando del coronel del regimiento de Infantería número 38, don José Cáceres Sánchez-, quien llevará a sus órdenes al capitán de Estado Mayor don José Artíeda López.

V. Hora y lugar de concentración.

Las 11 horas. El punto preciso de concentración será designado a cada jefe de Unidad a su llegada a Las Rosas.

VI. Itinerario de concentración.

  • Las Unidades marcharán desde sus acuartelamientos, según los itinerarios siguientes;
  • Fuerza del primer batallón del Regimiento 38; Santa Cruz, Las Moradas, Taco, Barranco Grande, Sobradillo, Lomo Pelado, Las Rosas.
  • Fuerzas del segundo batallón del regimiento número 38; Tacoronte, Aguas García, Las Lajas, Puente
    Guillen, La Esperanza, Las Rosas.
  • Batería de montaña; La Laguna, Camino de la Esperanza, La Esperanza, Las Rosas.
  • Compañía de Ingenieros; Igual itinerario que la fuerza del primer batallón del regimiento número 38.
  • Auto-ambulancia de Sanidad Militar y camioneta afecta; Santa Cruz, La Laguna, La Esperanza, Las Rosas.
  • Auto-aljibe de & Compañía de Intendencia; Igual que el itinerario anterior.

VI Velocidad de maniobra.

4 kilómetros por hora incluidos los autos horarios (excepto para elementos auto).

VIII. Ejecución del reconocimiento ofensivo.

Será objeto de orden particular.

Visita de los tres primeros astronautas que viajaron a la Luna a Gran Canaria

Como primera etapa de un extenso viaje por casi todo el mundo, los tres primeros astronautas que viajaron a la Luna hicieron escala en Gran Canaria. Ocurrió en octubre de 1969, y todavía muchos de quienes participaron de aquellos actos mantienen fresco el recuerdo del singular acontecimiento.
El día 4 de octubre llegó Edwin Aldrin al aeropuerto de Gran Canaria. Cientos de personas se congregaron en las terrazas para aplaudir al astronauta. Su arribo se produjo a bordo del avión presidencial Air Force One, que le traía directamente desde los Estados Unidos.
Fue recibido como un héroe por autoridades y por un numeroso público que lo aclamó a su llegada, Aldrin y su esposa se trasladaron al Hotel Maspalomas Oasis. Neil Armstrong y Michael Collins, con sus respectivas esposas, llegaron el mismo día pero en un avión de línea regular, procedente de Nueva York.
Los tres astronautas fueron alojados en el hotel Maspalomas Oasis durante dos días, rodeados de atenciones. Incluso tuvieron una suite con sus respectivos nombres. En este corto espacio de tiempo disfrutaron del sol y del mar y cumplieron siempe con un sonrisa de agradecimiento un amplio programa de visitas.
Según cuenta la prensa de la época, el fin de semana en Gran Canaria significó para ellos un apetecido descanso en el corto intervalo entre el viaje a la Luna, su posterior cuarentena, y el agotador intinerario por diversas capitales del mundo.
Las vacaciones de los astronautas transcurrieron en las playas del sur, en cortas excursiones y pescando en las aguas de Maspalomas, acompañados de diversas personalidades de la isla.

Galardón. La víspera de su partida, los astronautas recibieron un último homenaje de Gran Canaria. En el curso de un acto celebrado en el Hotel Maspalomas Oasis, Alejandro del Castillo y del Castillo, conde de la Vega Grande, entregó a los astronautas el Guanche de Oro, premio que se otorgaba a aquellas personalidades, nacionales o extranjeras, que más se han distinguido en su labor. Y en este caso, el Guanche de Oro significaba una especial recompensa que otorgaba, no sólo Gran Canaria sino toda la Humanidad. Así finalizó la estancia de Armstrong, Aldrin y Collins en Gran Canaria. Una visita corta pero que quedó en el recuerdo y en la historia de Maspalomas.

[Fuente Canarias 7]

El día de Finados.

Airadas disputas y encendidos debates levanta la celebración del día de Finados o de Difuntos en nuestra isla, pero no sólo por la falta de respeto que para los creyentes se convierte el sagrado tributo a nuestros difuntos, sino por el carácter de fiesta, jolgorio y desenfreno que ha tomado ésta fiesta en los últimos años. Pero esto no es nuevo, ya nuestros ancestros pensaban algo parecido, ¿saben que pensaban ellos de la castaña y el ponche?

Ya en noviembre de 1857[1] se quejaban de las parrandas que recorrían las calles, he incluso proponían poner cotos a ésta costumbre: “Después de los finados han vuelto á aparecer las parrandas en todas las calles. Esperamos que esta inundación filarmónica desaparezca en breve, porque de lo contrario será preciso ponerle un nuevo dique.”

Cementerio de San Carlos Puerto de la Cruz (FEDAC) Circa 1888
Cementerio de San Carlos Puerto de la Cruz (FEDAC) Circa 1888

En 1870 comienza en el Puerto de la Cruz la tradición de engalanar y enramar las tumbas[2]: “el día de finado, 2 de noviembre, comenzó aquí el uso de poner guirnaldas de flores sobre las cruces y sepulcros en nuestro cementerio. Las hijas de doña Bernarda Fleming Galloway, pusieron la primera hecha de flores siempre-vivas, cuyo filial ejemplo parece seguir imitándose”. Costumbre que parece que se realiza por todas las islas y no es del agrado de todos. Las tumbas se adornan con coronas y ramos de flores, se ponen velas o lámparas y se colocan cruces muchas veces adornadas con epitafios para honrar a los difuntos:[3]

“Todos lloramos por ti
En tierra y en mar salado.
Tu sobrino mi cuñado
y yo también ¡ay de, mi!”

Y otro:

“Sobre de tu tumba fría
Tengo el corazón helado
De llorarte vida mía
á todas horas del día.”

 

Cementerio de San Rafael y San Roque, Santa Cruz de Tenerife (FEDAC) Circa 1888.
Cementerio de San Rafael y San Roque, Santa Cruz de Tenerife (FEDAC) Circa 1888.

Empiezan a celebrase con castañas y ponche, quizás con demasiado ponche, por lo que comienzan a cometerse “abusos” en los cementerios, que obligan a que en Santa Cruz, 1887, se emita un bando municipal que prohíbe la entrada en los mismos[4]. Prohibición que se mantiene hasta que a principios del sigo XX se permite entrar de nuevo esos días, pero sólo el tiempo necesario para honrar a los muertos[5].
La festividad se convierte en un acto de vanidad y ostentosidad, en una demostración de poderes y capitales, en la que se pugna por hacer la mayor demostración de posibles y no de recordar y llorar a los difuntos. En octubre de 1896 se quejan, entre otras cosas, en El Diario de las Palmas de que:  “Una huérfana que cobra pensión, dicho sea de paso, colgó en la lápida el uniforme de su padre, con sable y todo, y hasta con espuelas, y colocó las mangas bien de frente para que se reparase á primera vista que su papá era teniente coronel”. 

Dos años después, en 1898 se afirman :” El culto que hoy se rinde á la vanidad mundana, ó los caprichos de una sociedad que vive para el lujo y la ostentación, hace que nuestros cementerios más parezcan en estos días de finados un gran escaparate de riquezas y elegancia, de preciosidades y objetos artísticos, que no lugar sagrado[6]y ya en 1905 apostilla Fray Gerundio:Los que como yo piensan y van al cementerio en días de finados, á contemplar la gran comedia, sólo hallan regueros de cruces, con muchas flores y coronas, pero sin una sola lágrima, sin una sola plegaria, sin un sólo rezo. ¡Paz á los muertos!”[7]

 Las fiesta se convierte en una jarana no muy piadosa, que poco tiene de cristiana y mucho de pagana, provocando escritos de queja, como éste publicado, en 1902: “La perinola[8] bailando sobre una mesa entre castañas, botellas y copas, bailoteo que se sigue con interés grande por las personas agrupadas alrededor del mueble, las risas, los chispeantes dicharachos, los animados diálogos y la algazara siempre en crescendo, causas más que suficientes son para dar á la dicha suposición validez completa. ¿Como puede nadie figurarse que los que así se divierten están en aquellos momentos consagrados á honrar la memoria de los deudos fenecidos? […]¿Por qué una noche como esa, en la cual el dolor debe inundar el corazón, las gentes se regocijan estrepitosamente, alardeando de una despreocupación que no se siente, que no puede sentirse? Desde antiguo se estableció la moda y por tradición se respeta y se sigue, sin embargo de ser una moda extravagante y más que extravagante anticristiana. Pero la moda lo exige y el público no comprende Finados sin castañas y ponche, como no se explica Jueves Santo sin bollos y vino, ni Noche-buena sin pasteles y  aguardiente.” [9]

 Pero como todo, termina siendo aceptada, asumida y normalizada, lo raro se convierte en normal, lo nuevo en viejuno, lo escandaloso en cotidiano: “Finados. Día de Finados. En la tierra isleña, almendras y nueces en repique seco, prendido a las risas nuevas, sofocadas por el lleno de la mezcla grata: almendras y nueces y higos pasados. Pasta dulzona y sensual, que recorre el cuerpo de estremecimientos almibarados. Quiebro tiznado de castañas, calor de ellas y de los hogares, cuando hay tosquedad en el ambiente exterior. Salobre dulzura del cochafisco[10], cálido, tierno y húmedo como carne de cabrito. ¡Admirable consorcio de la muerte y de la vida! ¡Extraño ir del brazo de las dos fiestas, también cabidas en el hogar cristiano! Sin embargo, la una no es una negación de la otra. Se completan y hácense imprescindibles. En este día hagamos algo por nuestros hermanos muertos, y algo por nosotros, hasta que nos llegue.”[11]

El “Halloween” de nuestros abuelos, sus costumbres tomadas por extrañas, por paganas, por poco piadosas y cristianas, es ahora nuestra fiesta de Difuntos añorada.

 

Alejandro Carracedo Hernández


 

[1] El Ómnibus, 4 de noviembre de 1857.

[2] Álvarez Rixo, 1870.

[3] Diario de Las Palmas, 3 de noviembre de 1904.

[4] Diario de Tenerife, 18 de octubre de 1887.

[5] Diario de Tenerife, 31 de octubre de 1907.

[6] La Opinión, 2 de noviembre de 1989.

[7] La Opinión, 2 de noviembre de 1905

[8] Trompo chiquito que se gira con la mano, perindola.

[9] Diario de Las Palmas, 4 de noviembre de 1902.

[10] Millo frito con una pizca de sal.

[11] Diario de Las Palmas, 1 de noviembre de 1933.

José Hernández Arocha, después de Baler. Contiene entrevista realizada al protagonista de ésta reseña.

José Hernández Arocha, después de Baler. Contiene entrevista realizada al protagonista de ésta reseña.

Programa concierto para recaudar fondos.
Programa concierto para recaudar fondos.

Por Alejandro Carracedo Hernández.

Harto conocido es el devenir de éste héroe de Baler, el soldado de 2ª José Hernández Arocha, natural de La Laguna, Tenerife, en la historia general del sitio de Baler, pero es el objetivo de este artículo hablar de la historia menuda que compone la Historia con mayúsculas.

Una vez reunidos y homenajeados en Barcelona, José Hernández Arocha vuelve junto con  Eustaquio Goper en el transatlántico Cataluña, llegando a Tenerife en la primera quincena de septiembre de 1899.

Es invitado a varios actos para homenajearlo, entre ellos a un concierto del orfeón catalán formado por soldados del Regional núm. 1 celebrado en la Alameda del Príncipe. [1]

A principios de octubre de 1899 el Ayuntamiento de La Laguna decide concederle un destino retribuido que permita tener asegurada su subsistencia.[2]

El sábado 7 de octubre de 1899 realizan un concierto en el Teatro Viana en la calle Juan de Vera, para recaudar fondos para el héroe de Baler. Estando próxima su boda la comisión decide comprarle una casa con las 2.000 Ptas. recaudadas.[3]

El  16 de Octubre de 1899, el Excmo. Sr. Capitán General ordena abrir una suscripción voluntaria entre las fuerzas que guarnecen el territorio del Gobierno Militar de Santa Cruz de Tenerife, suscripción que recauda 1.000 Ptas. y que junto a las 100 Ptas. que decide asignarles la comisión provincial, le son entregadas para su sostenimiento.[4]

El 17 de noviembre de 1899 firma la escritura de la casa situada en lo que hoy es Taco.[5]

El 18 de noviembre de 1899 se decide colocar una lápida conmemorativa en la fachada de la casa que se le ha regalado a José Hernandez Arocha. [6]

En febrero de 1900 se le reclama el pago de los derechos por la donación de la casa, ascendiendo ésta a 365,01 Ptas., la prensa protesta por éste acto indigno y se queja del mísero sueldo que percibe del ayuntamiento y del hecho de mantener a sus padres con el mismo.[7]

A finales de febrero de 1900, cuando tenía 23 años se casa con Doña Juana González y Díaz de 20 años, y habitan la casa que les ha donado.[8]

En marzo de 1908 se le concede, por parte del ejército, junto a Eustaquio Gopar, una pensión vitalicia de 60 Ptas./mensuales, que vendrá a mejorar la economía familiar.

En diciembre de 1910, es invitado a la festividad de la patrona de infantería en el Cuartel de San Carlos, dónde luce con orgullo [sic] su cruz laureada de San Fernando en el pecho (Nota aclaratoria: nunca se le concedió la Laureada de San Fernando, aunque todos se la merecían. Se cita literalmente la información de la nota de prensa). [9]

En enero de 1946 se le asciende a teniente honorario y el día 1 de abril se le imponen las insignias que le reconocen como tal.[10]

Llegado a éste punto, puede que no sepas que pasó en Baler, quién mejor que el propio protagonista para que te lo cuente.

 

Entrevista a José Hernández Arocha, publicada el 26 de septiembre de 1899 en La Región Canaria.

Marcado con el nº 22, Soldado de 2ª José Hernández Arocha, natural de La Laguna, Tenerife.
Marcado con el nº 22, Soldado de 2ª José Hernández Arocha, natural de La Laguna, Tenerife.

¿Quién no ha oído hablar de Baler? Hasta hace poco tiempo, puede asegurarse que dos terceras partes de los españoles desconocían hasta el nombre de ese pequeño pueblo de Filipinas, situado en la parte norte de la isla de Luzón, provincia de Exija, próxima á la de Vizcaya, Distrito del Príncipe y cruzado por la cordillera de Caraballo, que es la principal de la mencionada isla; pero hoy sería vergonzosa, para todo buen español, la ignorancia de ese nombre que un puñado de héroes acaba de inmortalizar, escribiendo allí una brillante epopeya digna de los tiempos de Sagunto y de Numancia, con la que se ha demostrado al mundo entero que aún hierve en los corazones españoles aquel olímpico valor que hace mirar la vida como cosa secundaria siempre que se trate del amor á la patria y la honra nacional.

De las dos desgraciadas campañas que acabamos de sostener en Cuba y Filipinas, nos quedan dos ejemplares hechos, cuyo recuerdo es bastante para halagar aún nuestro orgullo patrio, consolándonos en parte, de los terribles desastres que, por la torpeza de gobiernos imprevisores, si no por causas más vituperables, que no por la abnegación y bizarría de nuestros soldados, hemos sufrido: El héroe de Cascorro y los de Baler.

Plano de la Iglesia.
Plano de la Iglesia.

Para dar á nuestros lectores una cabal idea de los grandes sacrificios y proezas de estos últimos, bástanos referir, á grandes rasgos, la conversación que, en una entrevista ó interview, como ahora se dice, tuvimos ayer con el soldado, del destacamento  de Baler, José Hernández Arocha natural de esta Ciudad, en la que fué alistado con el número 46, el año de 1895.

El José Hernández, que es mozo de aspecto agradable y de vigorosa constitución se prestó muy complaciente á satisfacer nuestro interés y curiosidad, contestando modestamente á nuestras repetidas preguntas.

—Después de tomar parte, nos decía, en la gloriosa, aunque infructuosa, campaña emprendida por el bizarro general Lachambre (cuando Polavieja) en la que avanzamos de triunfo en triunfo desde Parañaque hasta Imús, sosteniendo, entre otros varios, los heroicos combates de Silang y Pérez, Las Mariñas, fui destinado al destacamento de Baler, con otros compañeros, partiendo para dicho pueblo el 7 de Febrero del año próximo pasado, llegando el día 13 del mismo mes. La fecha respondió esta vez á la fatalidad que la superstición le atribuye; pues con dicho día coincidió el principio de nuestros sinsabores.

Componíase el destacamento de 54 hombres al mando de un capitán con dos segundos tenientes y un módico segundo, teniente también. En los primeros tiempos no iba la cosa mal y podíamos salir al pueblo casi despreocupados de todo peligro; pero el día 27 de Junio fuimos atacados por los filipinos tan rudamente que tuvimos que replegarnos á la iglesia, que fué, desde entonces nuestra inexpugnable fortaleza donde nos hicimos fuertes, mientras los insurrectos dominaban todos los contornos; allí nos atacaron con tal insistencia que creímos no poder escapar con vidas. Llegaron hasta apoyar en los muros escaleras para facilitar el asalto; pero nosotros, á nuestra vez, nos defendíamos con tanta decisión, que nos apoderamos de las tales escaleras y de otros artefactos de guerra.

Desde ese día los ataques fueron continuados y porfiados, sin que nos dejaran un momento de verdadero reposo.

—Y diga V., le preguntamos, ¿qué condiciones de defensa tenía esa iglesia en que Vds. estaban?

—Pues eran muy buenas; pues sus paredes, gruesas y fuertes eran á prueba de terremotos, que allí son frecuentes y además, la artillería de los tagalos no era muy temible, que digamos. Componíase aquel recinto de la nave que era nuestro cuartel y campo de operaciones; el bautisterio, destinado á prisiones militares; la sacristía, que tenía la misión más triste: era nuestro cementerio. Comunicándose con la iglesia por la sacristía, seguía la casa del cura, medio destruida, pero con los muros en buen estado; de manera que nos servía de patio y de algo más preciso, en sustitución de lo que juntamente con la casa se había destruido. Este era nuestro mundo en todo el tiempo que allí estuvimos sitiados.

—¿Y qué tiempo duró el asedio?

Último de Filipinas
Último de Filipinas

— Desde la fecha que he dicho (27 de Junio del 98) hasta el 2 de Junio del presente año, Referir todo lo que en ese tiempo sufrimos sería cuento de no acabar. En un segundo asalto llegaron los enemigos hasta arrimar leña por la parte de la sacristía con intentos de prenderle fuego y nosotros, ya a la desesperada, hicimos una salida, con tan buena suerte, que los rechazamos, apoderándonos de la leña con que querían quemarnos. Teníamos tal convicción de que la suerte que nos estaba reservada era la de la muerte, que combatíamos más por morir con honra que por defender la vida. En el tercer asalto usamos del agua hirviendo al mismo tiempo que de nuestros certeros tiros y siempre con buen resultado.

—¿De agua hirviendo dice V? ¿Y cómo conseguían Vdes. esa agua?

—Fácilmente. En el patio de la casa del cura abrí yo por mis propias manos un pozo en el que encontramos agua de muy buenas condiciones, á las tres varas más ó menos. Por esa parte estábamos bien. ¡Ojalá en víveres hubiese sido lo mismo!
Pues qué, ¿estaban Vds. mal de provisiones?
En municiones de boca y guerra no andábamos como queríamos; aunque las de guerra fueron suficientes. En los cinco meses primeros teníamos unas latas de sardinas y unos sacos de harina que ni para perros; pero como había que aprovecharlas porque no había otras, comimos de ellas con muy buen apetito y para utilizar la harina me encargaron la construcción de un horno cuyo lecho ó piso tendría próximamente un metro cuadrado y 95 centímetros de alto; así pudimos comer algo parecido á pan:

—¿Y con qué materiales pudo Vd. Construir ese horno?

—Con los ladrillos del piso de la iglesia y tierra amasada. Esa era toda la argamasa.

— Y terminados esos víveres ¿con qué se alimentaban luego?
Pues con hierbas cocidas, especies de calabaceros, cerrajas y otras matas que nos sabían á gloria, ratas, culebras, lechuzas y perros, si alguno se rodaba por aquellas aproximaciones. En nuestras salidas solíamos apresar algún caballo y entonces celebrábamos un verdadero festín.

Siempre que teníamos ocasión de hacer alguna salida,; obligados por el hambre y la desesperación, experimentábamos casi alegría, porque al fin y al cabo, aunque á costa de grandes peligros, respirábamos aire más sano y ubre que el que teníamos en la iglesia infestado por las calenturas y disentería que allí se habían desarrollado y de las que habían muerto 19 á más de otros dos que lo habían sido de balazos; un navarro llamado Julián Galbete y un valenciano, Salvador de Santa María. Entre los muertos por  enfermedad se cuentan dos paisanos nuestros.

Nuestros esfuerzos, sin embargo, eran inútiles, pues siempre seguíamos hostilizados por un inmenso enjambre de tagalos que me hacían recordar las bandadas de cuervos revoloteando al rededor de la carne muerta. Por fin, comprendiendo que el pueblo era una verdadera guarida de enemigos decidimos prenderle fuego, adoptando para ello el procedimiento de salir uno solo, arrastrándose con la mayor cautela por entre la yerba, hasta llegar á las casas más cercanas y con un estoperón empapado en petróleo se les prendía fuego y luego á huir, antes de ser sorprendido. De esta suerte íbamos saliendo todos, por turnos con el empeño de ver quien quemaba más viviendas. El mismo sistema seguíamos para ir á segar la yerba con que nos alimentábamos; y á pesar de los continuos disparos que nos hacían los tagalos, esperábamos con ansia el día en que nos tocaba el turno; pues al mismo tiempo que teníamos la satisfacción, tanto más agradable cuanto más peligros corríamos, de llevar el sustento á los compañeros, solíamos aprovecharnos de algún valioso hallazgo que en la dificultad de repartirlo con los demás, por lo poco, lo gustábamos á solas ¡condimentado con el silbido de las balas enemigas.

Parlamentario acercándose a la iglesia—¿Y de disciplina cómo andaban Vds.?

—Bien; todos estábamos animados del mismo espíritu y de iguales deseos; habíamos tomado al pie de la letra la ordenanza militar y nadie, y eso que tuvimos días de tristeza y de desesperación horribles, pensó en capitular. No obstante las repetidas intimaciones que nos hizo el enemigo acompañadas de algunas alucinadoras insinuaciones. Dos desgraciados, únicamente, quisieron desertar y fueron descubiertos y fusilados en el mismo templo. Qué más; nosotros ignorábamos el desastre que los nuestros habían sufrido en la lucha con los americanos; y un día que se presentó un teniente coronel con órdenes superiores para que nos rindiéramos, desconfiamos de él y no le hicimos caso; y lo mismo sucedió con un segundo emisario á quien igualmente desobedecimos.

Es imposible referir, siguió diciéndonos el valeroso soldado, todos los heroicos episodios de aquella lucha sin esperanzas de triunfos ni de socorros por tanto tiempo esperados. Un día, cuando más el hambre nos atormentaba, pasó á tiro un perro y lo tumbamos; pero los tagalos se apercibieron de ello y á fin de no dejarnos recogerlo nos enviaron una lluvia de balas que nos impedía salir. Un compañero se decidió entonces y burlando el fuego enemigo nos lo trajo; y después de todo resultó sarnoso, pero nos supo á jamón.

Iglesia de Baler
Iglesia de Baler

En medio de nuestros sufrimientos teníamos un noble orgullo que nos llenaba de consoladora satisfacción: ningún día dejó la bandera española de ondear en lo alto de la torre, aunque dos veces fué derribada por los enemigos á cañonazos.

—Y si fué derribada ¿cómo pudieron reponerla?

—De una manera que no puede ocurrirle á Vds. De unas sotanas de los monacillos tomamos el color rojo, y el amarillo de una casulla del Párroco.

Por último llegó el día en que el teniente coronel del ejército republicano, Celso Mayor nos propuso, en nombre de Aguinaldo, que capituláramos; para esto pusimos las condiciones de que se nos había de tratar con todos los honores de la guerra y nunca como vencidos, conduciéndonos hasta lugar seguro para embarcarnos para España.

—¿Y aceptaron?

—Desde luego. Fuimos conducidos al palacio de Aguinaldo, en Talac, quien nos regaló un par de duros á cada uno de los 33 que quedábamos y pronunció un enérgico discurso en que, dirigiéndose á los suyos, nos presentó como modelos de abnegación y de heroísmo.

De allí fuimos escoltados por fuerzas de los filipinos hasta San Fernando de la Pampauga, en Bulacán, donde se nos entregó á los americanos que nos tributaron, lo mismo que los tagalos todos los honores de la guerra; pues al pasar por sus filas nos presentaron las armas y las bandas de música nos tocaron la marcha real y el paso doble de Cádiz. Tras de tantas penas y fatigas sentimos, ante aquellas manifestaciones, la agradable satisfacción del que cumple con un deber sagrado.

¿Les dieron alguna recompensa? Preguntamos por último, admirados de tan grandes virtudes.

—Aún, no, pero dicen que nos darán la laureada.

¡Oh! sí; pensamos nosotros; les darán una GRAN CRUZ: la de una vida miserable y de desengaños que es el premio que sabe dar España á sus héroes humildes.


 

[1] 12 de septiembre de 1899 en La Región Canaria.

[2] 2 de octubre de 1899 en Unión Conservadora.

[3] 16 de octubre de 1899 en Unión Conservadora.

[4] 17 de octubre de 1899 en  La Región Canaria.

[5] 18 de noviembre de 1899 La Región Canaria.

[6] 18 de noviembre de 1899 Diario de Tenerife.

[7] 22 de febrero de 1900 La Región Canaria.

[8] 1 de marco de 1900 La Región Canaria.

[9] 9 de diciembre de 1910 La Gaceta de Tenerife.

[10] 8 de enero de 1946 Falange.

El origen de la palabra fisco. La fisca, moneda macuquina.

En Canarias se llamaba así a la moneda columnaria o macuquina acuñada en Hispanoamérica, generalmente de uno o dos reales. En el Archipiélago todavía se usa la palabra “fisco” por trozo, poca cosa, pequeñez, recorte.

Las personas de fuera de las Islas se hacían un verdadero lío en Canarias con los cálculos entre las monedas legales – reales de vellón, escudos y pesetas- y las tradicionales canarias como las fiscas, tostones de Portugal (así como en una primera época los ceutís lusos), reales de plata, bambas, pesos… que unos versos satíricos de finales del siglo XIX definía de esta manera:

Entre fiscas, pesos, y tostones
si dicen -Esa chica te conviene
porque tiene de renta dos millones-
no se sabe de fijo lo que tiene

En la imagen, una Fisca de 1 real de plata de 1760 del Potosí.
En la imagen, una Fisca de 1 real de plata de 1760 del Potosí.
En la imagen, una Fisca de 1 real de plata de 1760 del Potosí.
En la imagen, una Fisca de 1 real de plata de 1760 del Potosí.

 

Fuente: http://www.odalsi.com/usuarios/bamba/?refer=www.numisma.org

La fiesta mágica del día de San Juan (y II)

por Carlos García


Diversas y muy numerosas son la cantidad de prácticas que, influenciadas del mágico encantamiento que se logra en la misteriosa noche de San Juan, se mantienen y cultivan en Canarias, aunque desgraciadamente cada vez menos practicadas.

Es en ésta fecha cuando la superstición, la brujería y la hechicería hacen su mayor aparición. Los viejos curanderos aconsejan la recogida de plantas medicinales la madrugada de San Juan, antes de salir el sol, en la que las mismas tendrán acrecentadas sus virtudes curativas o medicinales. Y es el tiempo en que las brujas recogían las semillas del helecho macho para hacer sus diabólicas prácticas, como bien se documenta en los sumarios de la Inquisición de 1530. 

 Receta de curandero para ahuyentar a las brujas
en la noche mágica de San Juan
 (tomado de “La brujería en Canarias”)

Y no solo son efectivas las propiedades curativas sino también poseen efectos cosméticos o de belleza la mágica influencia de la noche de San Juan. El agua de pétalos de rosas expuesta al sereno durante la noche es la mejor fórmula para permanecer bella y con el cutis sano, si al amanecer se lava con aquella la cara. Se acostumbra, para el aprovechamiento de ésta influencia, dejar la ropa al sereno para que no se estropee. O la de poner una palangana de agua al sereno para luego ver su imagen reflejada en ella, o de lo contrario morirá ese mismo año (lo mismo ocurre al “alongarse”):

En el agua del estanque
temprano te has de mirar
si el agua estuviera turbia
un año no vivirás      
(La flor de la marañuela)

O la costumbre de echar una clara de huevo en el agua que luego se expone al influjo nocturno, y que, según la figura formada, pronosticará una señal: si es en forma de barco, se casará con un marino, o si es en forma de ataúd, con un sepulturero.

San Juan bendito
por ser tu día
repárame aquí
la suerte mía

Es la misma fórmula que la utilizada con el plomo, el cual es derretido y luego vertido en agua para conocer la figura que resultará:

Plomo al fuego derretido
en el agua lo echarás
con la figura que forma
lo que has de ser te dirá    
 (La flor de la marañuela)

Es tiempo también, el de San Juan, en el que antiguamente se realizaban “sangrías”, que comenzando por San Antonio, se repetía a los once días, esto es, el día de San Juan, y que llamaban de “emparejar”. Esto se hacía como medida curativa-preventiva a la entrada del verano.
Es el día en que cantan las zarzas con un chillido muy fino y agudo. Es día en que se pronostican también hechos agrícolas: “Si el día de San Juan amanece lluvioso, le caerá aljorra al trigo”;  “Serenoen San Juan, quita vino y da pan”.

O en el que son dañinos algunos productos:

El que quiere a su amante mal
déle coles por San Juan

Y cuando la higuera de leche da fruto amargo, se sangra el día de San Juan haciéndoles cruces y rezándole una oración.

Para pronosticar el régimen de lluvias se escribe en unos papelitos los nombres de los meses y se coloca un poco de sal en cada uno de ellos dejándolos el sereno. Según el grado de humedad que cada uno de ellos tenga, significará el mes más lluviosos.

Y para certificar la cantidad de chubascos que hay en la época de San Juan:

Enero frío y ventoso
sale del monte temblando
Ahí viene San Juan glorioso
sus lágrimas derramando

Seña Lugina: curandera y santiguadora

Presagios amorosos.- Existen entre los jóvenes una serie de entretenimientos o prácticas que vienen utilizándose como agüeros de amor, puesto que la devoción religiosa a éste santo, junto con la de San Antonio, los convierte a ambos en patronos de los enamorados.

Uno de los más utilizados es el de los papeles en agua; consiste en colocar dentro de una vasija con agua, varios papelitos bien doblados con los nombres de los pretendientes. El papel que resulta abierto o desdoblado en la mañana de San Juan, ofrecerá a la dama el nombre con el que próximamente se ha de casar. Al colocarse éstos papeles en agua, se canta ésta canción:

San Juan, San Juan Santo
Santo sin haber nacido
de mi Dios buen consejero
por alférez escogido
por éstos papeles te pido
que me traigan a mis ojos
o a mis oídos
el nombre de mi esposo
o de mi marido,
si es de cerca que lo vea pasar
si es de lejos que lo oiga nombrar.

Estas estrofas vienen a reseñar en sus últimos versos otra de las prácticas en cuanto a presagiar futuros amores. Es costumbre entre las muchachas que el primer nombre que oigan en la mañana de San Juan, así se llamará a su novio. O la de arrojar un ramo de flores a la calle y vigilar quién es que lo recogía.

Alborada mañanera
de la noche de San Juan
voz que canta tempranera
a tu amor lo ha de nombrar  
(La flor de la marañuela)

Muy extendida está la costumbre de las papas o de los duraznos, consistiendo en coger tres de ellas, pelar una totalmente, otra a medio pelar y otra sin pelar. Estas se tiran bajo la cama y, en el día de San Juan, se coge una de ellas sin mirar;  según la que se acierte  sacar, indicará la fortuna que tendrá el novio: “pelada” es que será pobre, “medio pelada” de mediana posición y “sin pelar” indicará riqueza.

Tres duraznos peladillos
bajo la cama has de echar
los teneres de tu novio
los duraznos te dirán       
(La flor de la marañuela)

O la de colocar bajo la cama tantas hojas de higuera negra como pretendientes se tenga, atravesadas por un palito, y la que mas estirada amanezca, indicará quién la quiere mas.
Es San Juan el día en que es costumbre, también, enramar las puertas de los novios con ramos y arcos de frutas y flores, o la de llevar y obsequiar a la amada con pan, queso, frutas, etc. Pero a quién no se quiere, se le coloca un rosario de huesos en las puertas, o una ristra de pimientos o calabazas.
Sirve también un abanico para predecir o saber si será amado o no. Se recorren las varillas diciendo: te quiero mucho, poco o nada. O la mujer que tenga buena mano para cogerse las pulgas, se casará pronto.

 O si se tropieza con un cacharro en la calle en el día de San Juan, no se casará ese año. O si se planta un romero ese día y no pega, no se casa.
En definitiva, serían innumerables las fórmulas existentes para los encantamientos o presagios amorosos, y pienso que con las enumeradas, sirven para dar una muestra de las mismas.

Cura de la hernia pasando al niño enfermo por el mimbre

Rituales curativos.- Además de lo anteriormente indicado, en cuanto a las propiedades curativas que se achacan a las plantas medicinales recogidas en la noche o madrugada del día de San Juan, existen otras creencias supersticiosas en cuanto al aspecto curativo que vienen referenciados en una serie de rituales.

Para los dolores de las piernas es bueno realizar saltos en las hogueras. Y para que nazca con fuerza el pelo, se recomienda arrancarse unos cuantos y colocarlos con las puntas hacia arriba dentro de un canuto de una caña hueca que esté plantada.
O para evitar el mal de ojo, una de las enfermedades mas comunes entre la población, el hombre debe beber un vaso de vino, con piedra de ara molida, junto con semilla de mostaza, en una encrucijada el día de San Juan, al tiempo que se reza un Credo.

Pero evidentemente, la principal figura ritual, consiste en la realizada para la curación de las hernias en los niños y que es conocida por el ritual del mimbre. Es ésta una práctica supersticiosa por la que se hace pasar por una mimbrera, en la mañana de San Juan, al niño que padezca una hernia, operación que, según las versiones, realiza un Juan y una María, para lo que se abre por el centro uno de los gajos de mimbre y haciéndose pasar por la abertura al niño se dice:

Que me traes María
Un niño quebrado
San Juan y la Virgen
te lo vuelvan sano

Si el gajo después de la operación logra soldar las partes separadas tras atarlas, el niño curará; de lo contrario seguirá con su hernia hasta que se repita la operación otra mañana de San Juan.
Es ésta una costumbre extendida no solo por el archipiélago sino también por la península, variando sola la planta escogida (roble, encina).

También existe la versión recogida por Luis Álvarez Cruz en 1934, en donde aparece un tercer personaje: una Isabel. Y una mas complicada, recogida por Alfred Diston entre 1855-1858, en donde los personajes son cuatro: Juan, Isabel, Ana y Juana, siendo la técnica de igual manera, la de pasar a los niños por la abertura y la de ligar posteriormente el junco partido. Diston atribuye éste ritual a los habitantes antiguos de Canarias, pero el dato no es fiable. No obstante, repito, es versión extendida no solo en la península sino incluso en Alemania, Escocia o en América, donde la han llevado los emigrantes europeos, a decir de Pérez Vidal.

Y casi con seguridad, la interpretación del mismo venga de la idea de la generación material, ligada al poder regenerador de la Naturaleza, según la interpretación de Garrisón, como también afirma el mismo Pérez Vidal.

Ritual del drago para la cura del niño herniado
(tomado de “Prácticas y creencias de una santiguadora canaria”)

Existe otra fórmula diferente que al parecer sirve para el mismo tratamiento, ofrecida también en el mismo artículo de La Prensa de 1934 por Álvarez Cruz: “Se puede hacer con las hojas del drago. Se les arranca un trocito de piel y se lo vuelve a pegar como un parche, de igual manera.”

Este último entronca mas con el ritual del drago, que aunque no es preceptivo realizarlo el día de San Juan, sirve para curar la hernia en los niños. Consiste éste en colocar la planta del pié apoyada en el tronco del drago y grabar con un cuchillo su contorno; si éste cierra bien, el niño sanará. Esto lo podemos comprobar, por ejemplo, en el cruce de cuatro caminos que hay subiendo hacia la ermita de San Diego en La Laguna, donde existe un drago al que se le advierten señales inequívocas de éste ritual.

Los piques.- Existe en la Gomera, en el pueblo de Agulo, una curiosa fiesta que se celebra en el día de San Juan, y que es conocida como la fiesta de los piques.
Es tradición en ella el entrecruzar los vecinos coplas que alaban u ofenden a los que habitan en los barrios de La Montañeta y de Las Casas, con el fondo del ritmo del Baile del Tambor, y se caracterizan por la improvisación que los cantares realizan en sus coplas.

Montañeta, montañeta
con Las Casas no te metas.

Y la respuesta no se hace esperar:

La Montañeta es valiente
aunque tenga menos gente

Es día en que las familias se separan según sean de un barrio u otro hasta que pase la fiesta. Es un caso que nos recuerda mucho a la fiesta de los Corazones de Tejina, donde cada barrio pugna por engalanar mejor el corazón al que pertenece, dándose los piques con frecuencia.

Celebraciones primitivas en La Laguna.- “Esta fiesta del divino precursor se instituyó con voto en ésta ciudad de La Laguna por la Justicia y Regimiento, tomándole por patrono y abogado de la peste por ante Alonso Cabrera de Rojas, escribano mayor del Cabildo en 25 de junio de 1582”

Así comienza el párrafo que recoge las Ordenanzas de Tenerife, y en donde, como se ve, fue instituida ésta fiesta a consecuencia de una epidemia de peste bubónica que azotó la ciudad lagunera y que dio lugar a la edificación del templo, que está bajo la advocación de San Juan Bautista, y a tenerlo como patrono de la pestilencia y celebrar su fiesta. La imagen del santo fue traída de fuera de la isla, quizá desde 1584.

La fiesta comenzó a celebrarse con regularidad desde 1593, aunque con periodos de decadencia diversa. En 1756 la imagen hacía años que no salía en procesión debido a la carencia de ropa con que vestirlo, y mas tarde existieron pleitos con la Audiencia por la denegación de autorizar gastos diversos en el santo y en templo. Esto llevó a cerrar el mismo y mas tarde cederlo a la autoridad militar en 1862, el cual lo utilizó de hospital.

La decadencia fue manifiesta hasta su restauración en 1955 y no olvidemos que bajo la iglesia, bajo sus cimientos, se encuentran enterrados los fallecidos de aquella enfermedad pestilencial, que se cifraron en unas 9.000 personas.

Ya para finalizar, recordar que la fiesta de San Juan  es una de la que posee más posibilidades en cuanto a aspectos tradicionales y costumbristas se refiere, siendo de gran importancia para la etnología. Es una pena que estos usos vayan en pleno retroceso y hay que luchar denodadamente para que los mismos se mantengan, pues por desgracia, muchas de nuestras fiestas están desapareciendo y nuestras generaciones modernas no tendrán la oportunidad de conocerlas, ni tampoco de saber que, si en una mañana de San Juan descubren un encantamiento, tan frecuentes como los que he relatado, deben inmediatamente realizar una cruz en el aire con la mano derecha, sin pestañear ni separar los ojos, con lo cual el mismo quedará desencantado. Y es que si no conocemos los simbolismos que encierran las tradiciones populares canarias, puede existir el riesgo de que las influencias mágicas nos afecten.


            

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