Las Andas del Corpus de la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia.

Dice Antonio Ruiz Álvarez, en su obra La Semana Santa ; La custodia grande y las andas del Corpus:

“Preséntase a la Junta el Capitán don Diego Sturdy, vecino de la ciudad de La Laguna, para hacer entrega de unas “Andas” de plata repujadas y trabajadas al martillo oue le habían costado la cantidad de 700 pesos corrientes, para sacar en procesión al Santísimo, pof devoción de él y de su esposa doña Anastasia Browne y Sturdy.

Esta distinguida dama falleció en este Puerto el día 19 de mayo de 1.736 y fué sepultada en la Peña de Francia y en la Capilla del Gran Poder de Dios. Hizo su testamento, cerrado, ante el Escribano público de este lugar don Gabriel del Álamo
y Viera en el cual hacía constar que dejaba su funeral a cargo de sus albaceas.

Por su partida de defunción sabemos, que en el momento de su muerte, su esposo se hallaba ausente en Indias. Al entierro asistieron, junto con los Capellanes Lugo, Ginory, Diaz, Tabares, Viera y Cansinos, las dos Comunidades de religiosos de este pueblo y la delos Padres Agustinos del Realejo (Libro de Defunciones, folio 13-P. Matriz).

La cúpula de las Andas es de forma arabesca y está rematada, en su parte superior, por una figura que simboliza la Fe. Cada una de las cuatro columnas que sostienen la cúpula, es de forma de una S, como si simbolizara el nombre del Santísimo o de su donante el Capitán don Diego Sturdy que era, además, el hermano mayor de esta Cofradía.

Es toda de plata. Su trabajo es maravilloso e ignoramos, hasta el presente, al autor de tal obra de arte; pero nos atrevemos a afirmar que es obra de platería canaria.

Lleva ocho campanillas también de plata que adornan la parte superior del templete, donde va colocada la Custodia, las cuales llevan la siguiente inscripción: IV. LAV. Los (Las letras LAV, van enlazadas).

Hállanse estas Andas—de las pocas obras de arte que guarda nuestra Parroquia Matriz—terriblemente destrozadas y su abandono puede dar lugar a que, dentro de muy poco, no sirvan para nada.

Sabemos que están bajo la custodia de la Hermandad del Santísimo. A los hermanos haremos, pues, una llamada para que procuren darlas a arreglar a una persona experta en la materia y que luego las pongan a mejor recaudo y no a la mano de cualquier persona desaprensiva que arranca los pedazos de la plata que luego vende o emplea en hacer cualquier baratija de feria pueblerina.”

Hoy pudimos observar en el Puerto que se ha procedido a la restauración de esta maravillosa obra. Es una alegría para todos los portuenses creyentes o no la conservación de esta maravillosa obra de arte.