Perico y Juana, poema erótico de D. Tomás de Iriarte.

Publicado por admin | Publicado en D. Tomás de Iriarte, Imobach, Poetas Canarios, Tradiciones Portuenses | Publicado el 16-11-2011

0

D. Tomás de Iriarte y Oropesa

D. Tomás de Iriarte y Oropesa

Este poema, el más conocido de su vertiente erótica, fue prohibido por la inquisición en 1804, 13 años después de la muerte de Tomás de Iriarte. El poema no puede ser más cándido, comparado con cualquier ejemplo de literatura actual y el trabajo de algún que otro Premio Nobel. Pero estoy convencido, que aún hoy, alguno, lo tachará de indecente.

Un día con Perico riñó Juana
por no se que disgusto o fantasía
pero antes que pasase una semana
ya de tanta altivez se arrepentía
con el zagal querido más humana
volver quiso a entablar nueva armonía
y para hacer las paces mano a mano
diole una cita que el aceptó ufano.

Proceso inquisitorial contra D. Tomás de Iriarte.

Publicado por admin | Publicado en Imobach, Poetas Canarios, Tradiciones Portuenses | Publicado el 16-11-2011

0

En el Santo Oficio de la Inquisición de Corte, á 11 días del mes de Agosto de 1779, estando en su audiencia de la mañana los señores Inquisidores Licenciado D. Joseph Escalzo y Dr. D. Bernardo Loygorri; habiendo visto la causa seguida contra D. Thomas de Iriarte, oficial traductor de la Secretaria del Despacho universal de Estado y Archivero del Consejo de Guerra, por delitos de proposiciones y leer libros prohibidos sin licencia, como tambien después de tenerla varios que con la general no pueden ser retenidos ni leídos, y asimismo otros que absolutamente no pueden leerse y por otros crimenes:

Dijeron: Que á este sujeto, en la posada del señor más antiguo, presente éste y un secretario del Secreto, se lea su sentencia sin méritos, abjure de levi, sea absuelto ad cautelam, gravemente reprehendido, advertido y conminado, haga unos ejercicios espirituales por el tiempo de 15 dias, pudiéndolo ejecutar sin nota, y á lo menos por el de 8 con la persona docta que se le señalare, la cual le instruya y fortifique en los misterios y dogmas de nuestra santa fe católica, y al fin de ellos una confesión general. Que por el tiempo de 2 años confieso y comulgue en las tres pascuas á lo menos y se le exorte á que execute lo mismo y frecuente los Sacramentos en el resto de su vida. Que por el mismo tiempo de 2 años ayune todos los viernes y rece en los sábados una parte de rosario á Nuestra Señora y un credo los domingos, haciendo los actos de fe, esperanza y caridad, y lea cada dia media hora en la Guia de pecadores, de Fray Luis de Granada, ú otro libro espiritual, y reteniéndosele las licencias de leer libros prohibidos, se le haga entender el grave delito que cometerla si se arroja á leerlos, no sólo por la contravención á los mandatos del Santo Oficio, sino es por el particular daño que causará á su alma, y que en caso de contravención será cnstigado con todo rigor de derecho, y antes de ejecutarse se remita á los señores del Consejo; y lo rubricaron, de que certifico. (Dos rúbricas).—Antonio Gómez de Lázaro, Secretario. (Rúbrica.)
(Archivo General de Simancas, Libros de Inquisición, núm, 877, fol. 151,)

La higuera de la Cruz

Publicado por admin | Publicado en D. Tomás de Iriarte, Imobach, Poetas Canarios, Tradiciones Portuenses | Publicado el 09-11-2011

0

I

Capilla de San Carlos

Capilla de San Carlos Erigida en emplazamiento del antiguo fuerte de San Carlos.

Grandes calamidades pesaron sobre la isla de Tenerife, allá por Noviembre de 1826.

Prisioneros de las aguas, por aquel formidable aluvión y durante los días 7, 8 y 9, estuvieron muchos de sus pueblos, y muy particularmente el Puerto de la Cruz, en el que El Limpio grande, donde fondeaban las naves de alto bordo, quedó para siempre inutilizado.

Las impetuosas corrientes del barranco de La Raya a San Felipe, con los arrastres de escombros y peñascos deformes, robaron más de 200 metros al mar, y en La Encenada de Taoro, desde aquella luctuosa inundación hasta nuestros días, jamás se ha visto anclar buque alguno.[1]

Carta inédita y poesía de Iriarte

Publicado por admin | Publicado en D. Tomás de Iriarte, Gran Poder de Dios, Imobach, Poetas Canarios, Tradiciones Portuenses | Publicado el 22-10-2011

0

Tomás de Iriarte

Tomás de Iriarte

Ha tiempo que hemos venido prosiguiendo una labor de investigación sobre documentos inéditos, relacionados con el insigne fabulista don Tomás de Iriarte, que ya son bien conocidos de los centros docentes de España y Extranjero, y hoy, felizmente, en el Archivo municipal del Puerto de la Cruz, donde, como jefe del mismo prestamos nuestros modestos servicios y en su Apartado histórico, legajo F,—”Asuntos generales,”— 1.772—1.813,—Número 4, – 1.790—1.808. “Instrucción pública”, descubrimos la sentida carta, acompañada de una laudatoria poesía que dedica a su querido pueblo natal, (ambas joyas literarias inéditas), por las que se viene patentemente a resolver las dudas que existían sobre la prolongada enfermedad que padeció el poeta y fecha más aproximada a la que nos dieron—refiriéndonos a su muerte—, los biógrafos de su tiempo y otros más modernos.

El agua de la cueva de San Telmo

Publicado por admin | Publicado en El zurrón, Tradiciones Portuenses | Publicado el 22-08-2011

0

La Cueva del secreto

San Telmo, playa de mi niñez, en sus charcos di mis primeras brazadas, me clavé mis primeras púas de erizo que salían con la subida de la marea, o eso decían. Recuerdo un salto de macho por detrás del charco de los Espadartes, y el aterrizaje sobre una inmensa comunidad de erizos. No sé si me hicieron más daño las púas, o mi madre y mi tía con las agujas sacándolas sin esperar la marea.

El Coroto de los Méndez.

Publicado por admin | Publicado en Gran Poder de Dios, Imobach, Tradiciones Portuenses | Publicado el 05-07-2011

5

Al Excmo. señor don Angel Benítez de Lugo, Gentil hombre de S. M. y marqués de Celada.

Preámbulo

Cadena del Coroto de lo Mendez

Cadena © Silvano Acosta

A un orotavense de nacimiento, pero porteño en alma y patrióticos hechos probadísimos, don Bonifacio García y Rodríguez (1), gustaba mucho recordar las viejas memorias aprendidas durante su niñez en las aulas del convento dominico, que dirigían una buena pléyade de monjes sapientes, establecidos en la villa de la Orotava (2), aristocrática población, alzada sobre su asiento arrogante, al naciente de aquel célebre «Jardín hespérico», que llego ser memorablemente cantado por los poetas helénicos y le llamaron nuestros mayores Valle de Taoro.

Don Bonifacio, era dueño de una rememoración prodigiosa; él sabia cosas de las que hoy casi nadie se acuerda.

El correr del agua clara

Publicado por admin | Publicado en Imobach, Tradiciones Portuenses | Publicado el 25-11-2010

0

TRADICIONES PORTUENSES

Para mi camarada el sabio arqueólogo Don Federico Maciñeira y Pardo de Lama.

«Cualquier cosa en mi pueblo, es ingente»

Fuente de agua clara.

Fuente de agua clara.

Veremos si lo que esta frase encierra puede servir de norma a las generaciones presentes y futuras, puede servir de ejemplo a cada uno y a todos los que. al abrir sus ojos a la luz del día, aspiren el aire salutífero que mi pueblo natal posee para hacerle grande. «Cualquier cosa en mi pueblo es ingente.» No vayamos a tomar como regla fija, los nacidos en el Puerto de la Cruz,  aquestas palabras célebres, dichas por un hombre que, sin pretensiones a encumbrarse, dio al mismo pueblo patentes pruebas de altruismo, pagando la conducción del agua desde El Burgado hasta la plaza de la Iglesia con su propio caudal, y luego inició la construcción de una pila sin tener que abonar por ello dinero alguno el Concejo municipal, casi en la inopia en aquellos tiempos, aunque integrado por personas pudientes y caballerescos hijosdalgos.

Colorines de la Historia del Puerto de la Cruz (Comics)

Publicado por admin | Publicado en El zurrón | Publicado el 11-11-2010

0

Colorines sobre la Historia del Puerto de la Cruz, publicados por el Patronato de Cultura del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, bajo el mandato de D. Féliz Real González, dibujado por Gonzálo Pavés.

Una loable iniciativa que se ha quedado en manos de unos pocos privilegiados y que ahora ofrecemos a todos en versión digital.

Este comic se encontraba en formato pdf en la web del Ayuntamiento del Puerto, aunque en este momento no he podido localizarlo en el nuevo diseño para poner un enlace directo al mismo, así que he tirado de copia de seguridad y aquí están para todos.

Un viejo castillo

Publicado por admin | Publicado en Imobach, Tradiciones Portuenses | Publicado el 01-09-2010

0

Castillo San Felipe

Castillo San Felipe

En la desembocadura del barranco de Taoro (1), sobre plúmbeas y potentes rocas que junto al mar se alzan con gesto triunfador, manchados sus arrugados paredones por zumos salitrosos, encontramos un recinto heroico, que ha cerrado para siempre su portalón de entrada a toda contienda belicosa.

Artillado en su fundación, hoy ni siquiera una férrea bala guarda en su seno para muestra; la fuerza de que gozaba le truncó, en mal hora, cierto decreto antidinástico, y caído y sin giro los ejes del pesado puente que antaño, anocheciendo, era elevado por medio de broncíneas cadenas a la voz de mando de un sargento de Milicias provinciales, en tinieblas lleno, cual aterrorizado fantasma, se presenta a las gentes pescadoras y caminantes que frente a su cara y a diario parar pretenden.

El pulpo-policía (Orígen del nombre del Charco de la Coronela).

Publicado por admin | Publicado en Imobach, Tradiciones Portuenses | Publicado el 26-08-2010

1

TRADICIÓN PORTUENSE

A Don Amaro Riverol, anciano marino, capitán de puerto y comandante militar del trozo de Orotava, que, en un tiempo, llegó a ser alcalde del Puerto de la Cruz, conservó hasta la hora de su muerte la gran memoria que Dios le dio.

Cierto día, hablando de cosas preteridas, con razón se lamentaba; «Todo lo antiguo se va derruendo; todo lo antiguo, que es lo que evoca el recuerdo grato de lo pasado y nos proporciona las emociones más intimas en nuestras almas, toma el rumbo de desaparecer.»

Y entre el arsenal de curiosidades que poseía frescamente en su privilegiada maza encefálica, brotó una, la que desde niño le conservo, y como ya voy para viejo, tengo por debilidad de que, antes de achocharme, darle a la luz pública.

Allá vá. Habla el viejo Riverol: