El origen de la palabra fisco. La fisca, moneda macuquina.

En Canarias se llamaba así a la moneda columnaria o macuquina acuñada en Hispanoamérica, generalmente de uno o dos reales. En el Archipiélago todavía se usa la palabra «fisco» por trozo, poca cosa, pequeñez, recorte.

Las personas de fuera de las Islas se hacían un verdadero lío en Canarias con los cálculos entre las monedas legales – reales de vellón, escudos y pesetas- y las tradicionales canarias como las fiscas, tostones de Portugal (así como en una primera época los ceutís lusos), reales de plata, bambas, pesos… que unos versos satíricos de finales del siglo XIX definía de esta manera:

Entre fiscas, pesos, y tostones
si dicen -Esa chica te conviene
porque tiene de renta dos millones-
no se sabe de fijo lo que tiene

En la imagen, una Fisca de 1 real de plata de 1760 del Potosí.
En la imagen, una Fisca de 1 real de plata de 1760 del Potosí.
En la imagen, una Fisca de 1 real de plata de 1760 del Potosí.
En la imagen, una Fisca de 1 real de plata de 1760 del Potosí.

 

Fuente: http://www.odalsi.com/usuarios/bamba/?refer=www.numisma.org

La fiesta mágica del día de San Juan (y II)

por Carlos García


Diversas y muy numerosas son la cantidad de prácticas que, influenciadas del mágico encantamiento que se logra en la misteriosa noche de San Juan, se mantienen y cultivan en Canarias, aunque desgraciadamente cada vez menos practicadas.

Es en ésta fecha cuando la superstición, la brujería y la hechicería hacen su mayor aparición. Los viejos curanderos aconsejan la recogida de plantas medicinales la madrugada de San Juan, antes de salir el sol, en la que las mismas tendrán acrecentadas sus virtudes curativas o medicinales. Y es el tiempo en que las brujas recogían las semillas del helecho macho para hacer sus diabólicas prácticas, como bien se documenta en los sumarios de la Inquisición de 1530. 

 Receta de curandero para ahuyentar a las brujas
en la noche mágica de San Juan
 (tomado de “La brujería en Canarias”)

Y no solo son efectivas las propiedades curativas sino también poseen efectos cosméticos o de belleza la mágica influencia de la noche de San Juan. El agua de pétalos de rosas expuesta al sereno durante la noche es la mejor fórmula para permanecer bella y con el cutis sano, si al amanecer se lava con aquella la cara. Se acostumbra, para el aprovechamiento de ésta influencia, dejar la ropa al sereno para que no se estropee. O la de poner una palangana de agua al sereno para luego ver su imagen reflejada en ella, o de lo contrario morirá ese mismo año (lo mismo ocurre al “alongarse”):

En el agua del estanque
temprano te has de mirar
si el agua estuviera turbia
un año no vivirás      
(La flor de la marañuela)

O la costumbre de echar una clara de huevo en el agua que luego se expone al influjo nocturno, y que, según la figura formada, pronosticará una señal: si es en forma de barco, se casará con un marino, o si es en forma de ataúd, con un sepulturero.

San Juan bendito
por ser tu día
repárame aquí
la suerte mía

Es la misma fórmula que la utilizada con el plomo, el cual es derretido y luego vertido en agua para conocer la figura que resultará:

Plomo al fuego derretido
en el agua lo echarás
con la figura que forma
lo que has de ser te dirá    
 (La flor de la marañuela)

Es tiempo también, el de San Juan, en el que antiguamente se realizaban “sangrías”, que comenzando por San Antonio, se repetía a los once días, esto es, el día de San Juan, y que llamaban de “emparejar”. Esto se hacía como medida curativa-preventiva a la entrada del verano.
Es el día en que cantan las zarzas con un chillido muy fino y agudo. Es día en que se pronostican también hechos agrícolas: “Si el día de San Juan amanece lluvioso, le caerá aljorra al trigo”;  “Serenoen San Juan, quita vino y da pan”.

O en el que son dañinos algunos productos:

El que quiere a su amante mal
déle coles por San Juan

Y cuando la higuera de leche da fruto amargo, se sangra el día de San Juan haciéndoles cruces y rezándole una oración.

Para pronosticar el régimen de lluvias se escribe en unos papelitos los nombres de los meses y se coloca un poco de sal en cada uno de ellos dejándolos el sereno. Según el grado de humedad que cada uno de ellos tenga, significará el mes más lluviosos.

Y para certificar la cantidad de chubascos que hay en la época de San Juan:

Enero frío y ventoso
sale del monte temblando
Ahí viene San Juan glorioso
sus lágrimas derramando

Seña Lugina: curandera y santiguadora

Presagios amorosos.- Existen entre los jóvenes una serie de entretenimientos o prácticas que vienen utilizándose como agüeros de amor, puesto que la devoción religiosa a éste santo, junto con la de San Antonio, los convierte a ambos en patronos de los enamorados.

Uno de los más utilizados es el de los papeles en agua; consiste en colocar dentro de una vasija con agua, varios papelitos bien doblados con los nombres de los pretendientes. El papel que resulta abierto o desdoblado en la mañana de San Juan, ofrecerá a la dama el nombre con el que próximamente se ha de casar. Al colocarse éstos papeles en agua, se canta ésta canción:

San Juan, San Juan Santo
Santo sin haber nacido
de mi Dios buen consejero
por alférez escogido
por éstos papeles te pido
que me traigan a mis ojos
o a mis oídos
el nombre de mi esposo
o de mi marido,
si es de cerca que lo vea pasar
si es de lejos que lo oiga nombrar.

Estas estrofas vienen a reseñar en sus últimos versos otra de las prácticas en cuanto a presagiar futuros amores. Es costumbre entre las muchachas que el primer nombre que oigan en la mañana de San Juan, así se llamará a su novio. O la de arrojar un ramo de flores a la calle y vigilar quién es que lo recogía.

Alborada mañanera
de la noche de San Juan
voz que canta tempranera
a tu amor lo ha de nombrar  
(La flor de la marañuela)

Muy extendida está la costumbre de las papas o de los duraznos, consistiendo en coger tres de ellas, pelar una totalmente, otra a medio pelar y otra sin pelar. Estas se tiran bajo la cama y, en el día de San Juan, se coge una de ellas sin mirar;  según la que se acierte  sacar, indicará la fortuna que tendrá el novio: “pelada” es que será pobre, “medio pelada” de mediana posición y “sin pelar” indicará riqueza.

Tres duraznos peladillos
bajo la cama has de echar
los teneres de tu novio
los duraznos te dirán       
(La flor de la marañuela)

O la de colocar bajo la cama tantas hojas de higuera negra como pretendientes se tenga, atravesadas por un palito, y la que mas estirada amanezca, indicará quién la quiere mas.
Es San Juan el día en que es costumbre, también, enramar las puertas de los novios con ramos y arcos de frutas y flores, o la de llevar y obsequiar a la amada con pan, queso, frutas, etc. Pero a quién no se quiere, se le coloca un rosario de huesos en las puertas, o una ristra de pimientos o calabazas.
Sirve también un abanico para predecir o saber si será amado o no. Se recorren las varillas diciendo: te quiero mucho, poco o nada. O la mujer que tenga buena mano para cogerse las pulgas, se casará pronto.

 O si se tropieza con un cacharro en la calle en el día de San Juan, no se casará ese año. O si se planta un romero ese día y no pega, no se casa.
En definitiva, serían innumerables las fórmulas existentes para los encantamientos o presagios amorosos, y pienso que con las enumeradas, sirven para dar una muestra de las mismas.

Cura de la hernia pasando al niño enfermo por el mimbre

Rituales curativos.- Además de lo anteriormente indicado, en cuanto a las propiedades curativas que se achacan a las plantas medicinales recogidas en la noche o madrugada del día de San Juan, existen otras creencias supersticiosas en cuanto al aspecto curativo que vienen referenciados en una serie de rituales.

Para los dolores de las piernas es bueno realizar saltos en las hogueras. Y para que nazca con fuerza el pelo, se recomienda arrancarse unos cuantos y colocarlos con las puntas hacia arriba dentro de un canuto de una caña hueca que esté plantada.
O para evitar el mal de ojo, una de las enfermedades mas comunes entre la población, el hombre debe beber un vaso de vino, con piedra de ara molida, junto con semilla de mostaza, en una encrucijada el día de San Juan, al tiempo que se reza un Credo.

Pero evidentemente, la principal figura ritual, consiste en la realizada para la curación de las hernias en los niños y que es conocida por el ritual del mimbre. Es ésta una práctica supersticiosa por la que se hace pasar por una mimbrera, en la mañana de San Juan, al niño que padezca una hernia, operación que, según las versiones, realiza un Juan y una María, para lo que se abre por el centro uno de los gajos de mimbre y haciéndose pasar por la abertura al niño se dice:

Que me traes María
Un niño quebrado
San Juan y la Virgen
te lo vuelvan sano

Si el gajo después de la operación logra soldar las partes separadas tras atarlas, el niño curará; de lo contrario seguirá con su hernia hasta que se repita la operación otra mañana de San Juan.
Es ésta una costumbre extendida no solo por el archipiélago sino también por la península, variando sola la planta escogida (roble, encina).

También existe la versión recogida por Luis Álvarez Cruz en 1934, en donde aparece un tercer personaje: una Isabel. Y una mas complicada, recogida por Alfred Diston entre 1855-1858, en donde los personajes son cuatro: Juan, Isabel, Ana y Juana, siendo la técnica de igual manera, la de pasar a los niños por la abertura y la de ligar posteriormente el junco partido. Diston atribuye éste ritual a los habitantes antiguos de Canarias, pero el dato no es fiable. No obstante, repito, es versión extendida no solo en la península sino incluso en Alemania, Escocia o en América, donde la han llevado los emigrantes europeos, a decir de Pérez Vidal.

Y casi con seguridad, la interpretación del mismo venga de la idea de la generación material, ligada al poder regenerador de la Naturaleza, según la interpretación de Garrisón, como también afirma el mismo Pérez Vidal.

Ritual del drago para la cura del niño herniado
(tomado de “Prácticas y creencias de una santiguadora canaria”)

Existe otra fórmula diferente que al parecer sirve para el mismo tratamiento, ofrecida también en el mismo artículo de La Prensa de 1934 por Álvarez Cruz: “Se puede hacer con las hojas del drago. Se les arranca un trocito de piel y se lo vuelve a pegar como un parche, de igual manera.”

Este último entronca mas con el ritual del drago, que aunque no es preceptivo realizarlo el día de San Juan, sirve para curar la hernia en los niños. Consiste éste en colocar la planta del pié apoyada en el tronco del drago y grabar con un cuchillo su contorno; si éste cierra bien, el niño sanará. Esto lo podemos comprobar, por ejemplo, en el cruce de cuatro caminos que hay subiendo hacia la ermita de San Diego en La Laguna, donde existe un drago al que se le advierten señales inequívocas de éste ritual.

Los piques.- Existe en la Gomera, en el pueblo de Agulo, una curiosa fiesta que se celebra en el día de San Juan, y que es conocida como la fiesta de los piques.
Es tradición en ella el entrecruzar los vecinos coplas que alaban u ofenden a los que habitan en los barrios de La Montañeta y de Las Casas, con el fondo del ritmo del Baile del Tambor, y se caracterizan por la improvisación que los cantares realizan en sus coplas.

Montañeta, montañeta
con Las Casas no te metas.

Y la respuesta no se hace esperar:

La Montañeta es valiente
aunque tenga menos gente

Es día en que las familias se separan según sean de un barrio u otro hasta que pase la fiesta. Es un caso que nos recuerda mucho a la fiesta de los Corazones de Tejina, donde cada barrio pugna por engalanar mejor el corazón al que pertenece, dándose los piques con frecuencia.

Celebraciones primitivas en La Laguna.- “Esta fiesta del divino precursor se instituyó con voto en ésta ciudad de La Laguna por la Justicia y Regimiento, tomándole por patrono y abogado de la peste por ante Alonso Cabrera de Rojas, escribano mayor del Cabildo en 25 de junio de 1582”

Así comienza el párrafo que recoge las Ordenanzas de Tenerife, y en donde, como se ve, fue instituida ésta fiesta a consecuencia de una epidemia de peste bubónica que azotó la ciudad lagunera y que dio lugar a la edificación del templo, que está bajo la advocación de San Juan Bautista, y a tenerlo como patrono de la pestilencia y celebrar su fiesta. La imagen del santo fue traída de fuera de la isla, quizá desde 1584.

La fiesta comenzó a celebrarse con regularidad desde 1593, aunque con periodos de decadencia diversa. En 1756 la imagen hacía años que no salía en procesión debido a la carencia de ropa con que vestirlo, y mas tarde existieron pleitos con la Audiencia por la denegación de autorizar gastos diversos en el santo y en templo. Esto llevó a cerrar el mismo y mas tarde cederlo a la autoridad militar en 1862, el cual lo utilizó de hospital.

La decadencia fue manifiesta hasta su restauración en 1955 y no olvidemos que bajo la iglesia, bajo sus cimientos, se encuentran enterrados los fallecidos de aquella enfermedad pestilencial, que se cifraron en unas 9.000 personas.

Ya para finalizar, recordar que la fiesta de San Juan  es una de la que posee más posibilidades en cuanto a aspectos tradicionales y costumbristas se refiere, siendo de gran importancia para la etnología. Es una pena que estos usos vayan en pleno retroceso y hay que luchar denodadamente para que los mismos se mantengan, pues por desgracia, muchas de nuestras fiestas están desapareciendo y nuestras generaciones modernas no tendrán la oportunidad de conocerlas, ni tampoco de saber que, si en una mañana de San Juan descubren un encantamiento, tan frecuentes como los que he relatado, deben inmediatamente realizar una cruz en el aire con la mano derecha, sin pestañear ni separar los ojos, con lo cual el mismo quedará desencantado. Y es que si no conocemos los simbolismos que encierran las tradiciones populares canarias, puede existir el riesgo de que las influencias mágicas nos afecten.


            

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La fiesta mágica del día de San Juan (y II)

por Carlos García


Diversas y muy numerosas son la cantidad de prácticas que, influenciadas del mágico encantamiento que se logra en la misteriosa noche de San Juan, se mantienen y cultivan en Canarias, aunque desgraciadamente cada vez menos practicadas.

Es en ésta fecha cuando la superstición, la brujería y la hechicería hacen su mayor aparición. Los viejos curanderos aconsejan la recogida de plantas medicinales la madrugada de San Juan, antes de salir el sol, en la que las mismas tendrán acrecentadas sus virtudes curativas o medicinales. Y es el tiempo en que las brujas recogían las semillas del helecho macho para hacer sus diabólicas prácticas, como bien se documenta en los sumarios de la Inquisición de 1530. 

 Receta de curandero para ahuyentar a las brujas
en la noche mágica de San Juan
 (tomado de “La brujería en Canarias”)

Y no solo son efectivas las propiedades curativas sino también poseen efectos cosméticos o de belleza la mágica influencia de la noche de San Juan. El agua de pétalos de rosas expuesta al sereno durante la noche es la mejor fórmula para permanecer bella y con el cutis sano, si al amanecer se lava con aquella la cara. Se acostumbra, para el aprovechamiento de ésta influencia, dejar la ropa al sereno para que no se estropee. O la de poner una palangana de agua al sereno para luego ver su imagen reflejada en ella, o de lo contrario morirá ese mismo año (lo mismo ocurre al “alongarse”):

En el agua del estanque
temprano te has de mirar
si el agua estuviera turbia
un año no vivirás      
(La flor de la marañuela)

O la costumbre de echar una clara de huevo en el agua que luego se expone al influjo nocturno, y que, según la figura formada, pronosticará una señal: si es en forma de barco, se casará con un marino, o si es en forma de ataúd, con un sepulturero.

San Juan bendito
por ser tu día
repárame aquí
la suerte mía

Es la misma fórmula que la utilizada con el plomo, el cual es derretido y luego vertido en agua para conocer la figura que resultará:

Plomo al fuego derretido
en el agua lo echarás
con la figura que forma
lo que has de ser te dirá    
 (La flor de la marañuela)

Es tiempo también, el de San Juan, en el que antiguamente se realizaban “sangrías”, que comenzando por San Antonio, se repetía a los once días, esto es, el día de San Juan, y que llamaban de “emparejar”. Esto se hacía como medida curativa-preventiva a la entrada del verano.
Es el día en que cantan las zarzas con un chillido muy fino y agudo. Es día en que se pronostican también hechos agrícolas: “Si el día de San Juan amanece lluvioso, le caerá aljorra al trigo”;  “Serenoen San Juan, quita vino y da pan”.

O en el que son dañinos algunos productos:

El que quiere a su amante mal
déle coles por San Juan

Y cuando la higuera de leche da fruto amargo, se sangra el día de San Juan haciéndoles cruces y rezándole una oración.

Para pronosticar el régimen de lluvias se escribe en unos papelitos los nombres de los meses y se coloca un poco de sal en cada uno de ellos dejándolos el sereno. Según el grado de humedad que cada uno de ellos tenga, significará el mes más lluviosos.

Y para certificar la cantidad de chubascos que hay en la época de San Juan:

Enero frío y ventoso
sale del monte temblando
Ahí viene San Juan glorioso
sus lágrimas derramando

Seña Lugina: curandera y santiguadora

Presagios amorosos.- Existen entre los jóvenes una serie de entretenimientos o prácticas que vienen utilizándose como agüeros de amor, puesto que la devoción religiosa a éste santo, junto con la de San Antonio, los convierte a ambos en patronos de los enamorados.

Uno de los más utilizados es el de los papeles en agua; consiste en colocar dentro de una vasija con agua, varios papelitos bien doblados con los nombres de los pretendientes. El papel que resulta abierto o desdoblado en la mañana de San Juan, ofrecerá a la dama el nombre con el que próximamente se ha de casar. Al colocarse éstos papeles en agua, se canta ésta canción:

San Juan, San Juan Santo
Santo sin haber nacido
de mi Dios buen consejero
por alférez escogido
por éstos papeles te pido
que me traigan a mis ojos
o a mis oídos
el nombre de mi esposo
o de mi marido,
si es de cerca que lo vea pasar
si es de lejos que lo oiga nombrar.

Estas estrofas vienen a reseñar en sus últimos versos otra de las prácticas en cuanto a presagiar futuros amores. Es costumbre entre las muchachas que el primer nombre que oigan en la mañana de San Juan, así se llamará a su novio. O la de arrojar un ramo de flores a la calle y vigilar quién es que lo recogía.

Alborada mañanera
de la noche de San Juan
voz que canta tempranera
a tu amor lo ha de nombrar  
(La flor de la marañuela)

Muy extendida está la costumbre de las papas o de los duraznos, consistiendo en coger tres de ellas, pelar una totalmente, otra a medio pelar y otra sin pelar. Estas se tiran bajo la cama y, en el día de San Juan, se coge una de ellas sin mirar;  según la que se acierte  sacar, indicará la fortuna que tendrá el novio: “pelada” es que será pobre, “medio pelada” de mediana posición y “sin pelar” indicará riqueza.

Tres duraznos peladillos
bajo la cama has de echar
los teneres de tu novio
los duraznos te dirán       
(La flor de la marañuela)

O la de colocar bajo la cama tantas hojas de higuera negra como pretendientes se tenga, atravesadas por un palito, y la que mas estirada amanezca, indicará quién la quiere mas.
Es San Juan el día en que es costumbre, también, enramar las puertas de los novios con ramos y arcos de frutas y flores, o la de llevar y obsequiar a la amada con pan, queso, frutas, etc. Pero a quién no se quiere, se le coloca un rosario de huesos en las puertas, o una ristra de pimientos o calabazas.
Sirve también un abanico para predecir o saber si será amado o no. Se recorren las varillas diciendo: te quiero mucho, poco o nada. O la mujer que tenga buena mano para cogerse las pulgas, se casará pronto.

 O si se tropieza con un cacharro en la calle en el día de San Juan, no se casará ese año. O si se planta un romero ese día y no pega, no se casa.
En definitiva, serían innumerables las fórmulas existentes para los encantamientos o presagios amorosos, y pienso que con las enumeradas, sirven para dar una muestra de las mismas.

Cura de la hernia pasando al niño enfermo por el mimbre

Rituales curativos.- Además de lo anteriormente indicado, en cuanto a las propiedades curativas que se achacan a las plantas medicinales recogidas en la noche o madrugada del día de San Juan, existen otras creencias supersticiosas en cuanto al aspecto curativo que vienen referenciados en una serie de rituales.

Para los dolores de las piernas es bueno realizar saltos en las hogueras. Y para que nazca con fuerza el pelo, se recomienda arrancarse unos cuantos y colocarlos con las puntas hacia arriba dentro de un canuto de una caña hueca que esté plantada.
O para evitar el mal de ojo, una de las enfermedades mas comunes entre la población, el hombre debe beber un vaso de vino, con piedra de ara molida, junto con semilla de mostaza, en una encrucijada el día de San Juan, al tiempo que se reza un Credo.

Pero evidentemente, la principal figura ritual, consiste en la realizada para la curación de las hernias en los niños y que es conocida por el ritual del mimbre. Es ésta una práctica supersticiosa por la que se hace pasar por una mimbrera, en la mañana de San Juan, al niño que padezca una hernia, operación que, según las versiones, realiza un Juan y una María, para lo que se abre por el centro uno de los gajos de mimbre y haciéndose pasar por la abertura al niño se dice:

Que me traes María
Un niño quebrado
San Juan y la Virgen
te lo vuelvan sano

Si el gajo después de la operación logra soldar las partes separadas tras atarlas, el niño curará; de lo contrario seguirá con su hernia hasta que se repita la operación otra mañana de San Juan.
Es ésta una costumbre extendida no solo por el archipiélago sino también por la península, variando sola la planta escogida (roble, encina).

También existe la versión recogida por Luis Álvarez Cruz en 1934, en donde aparece un tercer personaje: una Isabel. Y una mas complicada, recogida por Alfred Diston entre 1855-1858, en donde los personajes son cuatro: Juan, Isabel, Ana y Juana, siendo la técnica de igual manera, la de pasar a los niños por la abertura y la de ligar posteriormente el junco partido. Diston atribuye éste ritual a los habitantes antiguos de Canarias, pero el dato no es fiable. No obstante, repito, es versión extendida no solo en la península sino incluso en Alemania, Escocia o en América, donde la han llevado los emigrantes europeos, a decir de Pérez Vidal.

Y casi con seguridad, la interpretación del mismo venga de la idea de la generación material, ligada al poder regenerador de la Naturaleza, según la interpretación de Garrisón, como también afirma el mismo Pérez Vidal.

Ritual del drago para la cura del niño herniado
(tomado de “Prácticas y creencias de una santiguadora canaria”)

Existe otra fórmula diferente que al parecer sirve para el mismo tratamiento, ofrecida también en el mismo artículo de La Prensa de 1934 por Álvarez Cruz: “Se puede hacer con las hojas del drago. Se les arranca un trocito de piel y se lo vuelve a pegar como un parche, de igual manera.”

Este último entronca mas con el ritual del drago, que aunque no es preceptivo realizarlo el día de San Juan, sirve para curar la hernia en los niños. Consiste éste en colocar la planta del pié apoyada en el tronco del drago y grabar con un cuchillo su contorno; si éste cierra bien, el niño sanará. Esto lo podemos comprobar, por ejemplo, en el cruce de cuatro caminos que hay subiendo hacia la ermita de San Diego en La Laguna, donde existe un drago al que se le advierten señales inequívocas de éste ritual.

Los piques.- Existe en la Gomera, en el pueblo de Agulo, una curiosa fiesta que se celebra en el día de San Juan, y que es conocida como la fiesta de los piques.
Es tradición en ella el entrecruzar los vecinos coplas que alaban u ofenden a los que habitan en los barrios de La Montañeta y de Las Casas, con el fondo del ritmo del Baile del Tambor, y se caracterizan por la improvisación que los cantares realizan en sus coplas.

Montañeta, montañeta
con Las Casas no te metas.

Y la respuesta no se hace esperar:

La Montañeta es valiente
aunque tenga menos gente

Es día en que las familias se separan según sean de un barrio u otro hasta que pase la fiesta. Es un caso que nos recuerda mucho a la fiesta de los Corazones de Tejina, donde cada barrio pugna por engalanar mejor el corazón al que pertenece, dándose los piques con frecuencia.

Celebraciones primitivas en La Laguna.- “Esta fiesta del divino precursor se instituyó con voto en ésta ciudad de La Laguna por la Justicia y Regimiento, tomándole por patrono y abogado de la peste por ante Alonso Cabrera de Rojas, escribano mayor del Cabildo en 25 de junio de 1582”

Así comienza el párrafo que recoge las Ordenanzas de Tenerife, y en donde, como se ve, fue instituida ésta fiesta a consecuencia de una epidemia de peste bubónica que azotó la ciudad lagunera y que dio lugar a la edificación del templo, que está bajo la advocación de San Juan Bautista, y a tenerlo como patrono de la pestilencia y celebrar su fiesta. La imagen del santo fue traída de fuera de la isla, quizá desde 1584.

La fiesta comenzó a celebrarse con regularidad desde 1593, aunque con periodos de decadencia diversa. En 1756 la imagen hacía años que no salía en procesión debido a la carencia de ropa con que vestirlo, y mas tarde existieron pleitos con la Audiencia por la denegación de autorizar gastos diversos en el santo y en templo. Esto llevó a cerrar el mismo y mas tarde cederlo a la autoridad militar en 1862, el cual lo utilizó de hospital.

La decadencia fue manifiesta hasta su restauración en 1955 y no olvidemos que bajo la iglesia, bajo sus cimientos, se encuentran enterrados los fallecidos de aquella enfermedad pestilencial, que se cifraron en unas 9.000 personas.

Ya para finalizar, recordar que la fiesta de San Juan  es una de la que posee más posibilidades en cuanto a aspectos tradicionales y costumbristas se refiere, siendo de gran importancia para la etnología. Es una pena que estos usos vayan en pleno retroceso y hay que luchar denodadamente para que los mismos se mantengan, pues por desgracia, muchas de nuestras fiestas están desapareciendo y nuestras generaciones modernas no tendrán la oportunidad de conocerlas, ni tampoco de saber que, si en una mañana de San Juan descubren un encantamiento, tan frecuentes como los que he relatado, deben inmediatamente realizar una cruz en el aire con la mano derecha, sin pestañear ni separar los ojos, con lo cual el mismo quedará desencantado. Y es que si no conocemos los simbolismos que encierran las tradiciones populares canarias, puede existir el riesgo de que las influencias mágicas nos afecten.


            

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La fiesta mágica del día de San Juan (I)

por Carlos García 




Tras la finalización de las fiestas de mayo y entrada ya la plena estación veraniega, aparece en el calendario la festividad de San Juan Bautista, que tiene como principal característica la costumbre de encender hogueras. Se trata, sin duda, de una fiesta con ceremonia muy antigua de ritos de fecundidad y vegetación dotada de elementos cristianizados. Estas celebraciones ya se realizaban durante el solsticio de verano en los países musulmanes y están vinculadas al culto solar, siendo anteriores al advenimiento del cristianismo, quién, posteriormente la instaura con el fin de hacer desaparecer su conformación pagana. Es éste día cuando el sol se aparta mas en el signo de Cáncer, y éstos condicionantes son los que hacen también que se le conozca como Fiesta del Sol.

Su especial característica, la del culto al fuego mediante las hogueras, es también costumbre muy antigua, en la que, para la celebración de festejos, se realizaban grandes hogueras como en el caso de las fiestas romanas o griegas.

Y en cuanto a la tradición específica que nos ocupa, y que está perpetuada en la noche de San Juan, nos relata Pérez Vidal que Seignobos en su “Historia Universal” afirma: “A veces los druidas sacrificaban hombres en la fiesta del solsticio de verano en honor del Dios Solar, encerrándolos en jaulas de mimbre y prendiéndoles fuego…” 

Iglesia de San Juan en La Laguna (Tenerife)

Son éstas hogueras muy antiguas en Canarias y  se utilizan no solo en la festividad de San Juan sino en la de San Antonio y San Pedro. Por información de Jiménez Sánchez conocemos que,  en una cita existente en el archivo de la iglesia parroquial de San Juan Bautista de la ciudad de Telde, se lee:”…en 1544 la cofradía de la Hermandad de San Juan, acordaron pagar a los esclavos negros para llevar leña para las fogaleras de la noche de San Juan…” La Fiesta de San Juan estambién celebrada en otros lugares, debiendo el auge experimentado  desde la Edad Media, a que la devoción proviene tanto del cristianismo como del mundo musulmán, por creer éstos que el santo había sido moro:


El día de San Juan

es día de alegría
hacen fiesta los cristianos
y los moros de morería.

Diversas son las leyendas y los romances que, llegados de tierras peninsulares, sitúan en el día de San Juan la fecha de su relato:

La mañana de San Juan   

a punto que alboreaba
grande fiesta hacen los moros
en la Vega de Granada

También el romancero canario recoge la festividad de San Juan, como la escena recogida por Agustín Espinosa en “Los cautivos Melchor y Laurencia” o también en “El Conde Niño”:

Mañanita de San Juan

como costumbre que fuera
las damas y los galanes
bañarse a las Arenas…                                  

Mañanita, mañanita

mañanita de San Juan
fue a dar agua a su caballo
a la orilla de la mar….

El fuego de las hogueras.- El fuego siempre ha sido considerado como un elemento mágico, uno de los mas importantes para dominar “los poderes maléficos”, habiéndose usado, como dice Frazer en La Rama Dorada, contra la magia negra y las brujerías, así como contra las enfermedades o desgracias.

Fueron prohibidas las hogueras por el culto cristiano desde el Concilio de Constantinopla en el año 680, aunque tal prohibición no resultó efectiva pues la tradición se mantuvo hasta nuestros días.
Es elemento imprescindible para festejar la noche de San Juan el realizar hogueras en honor del santo, aunque el ritual va dirigido a preservar la armonía de los hogares, calles, barrios y ciudades, purificando lo contaminado, destruyendo lo viejo, a decir de Galván Tudela.
Estas hogueras se realizan por la población infantil rivalizando en tamaño con la de los barrios vecinos  y sobre las llamas de las mismas se realizan saltos y cabriolas que sirven como remedio de diferentes males o para presagiar una próxima boda…

Salten niñas casaderas
fuego del señor San Juan
la que no se salte el fuego
soltera se quedará                                                                                                                                   (La flor de la marañuela. Juandel Río Ayala).

Se acostumbre también la quema de cohetes acompañado de gritos y el sonar de los bucios y caracolas, pensando algunos que esta costumbre deriva de que San Juan fue también pastor y solía tocarlas. Y se cree pecado el escupir o insultar en la hoguera, y allí se reza un Padre Nuestro y un Ave María “a nuestro padre San Juan Bendito”. Se tiene por juego el saltar el fuego diciendo:


Salto por San Juan

salto por San Pedro
para que me abran
las puertas del cielo.


En ésta noche se suele coger una escoba a la que atan una cuerda del puño y, después de encenderla, la hacen girar describiendo un círculo luminoso en la oscuridad de la noche.

La bruja por esta noche 

no tendrá en que cabalgar 
que le quemaron la escoba
 que barría en el pajar.
(La flor de la marañuela)   
            
Hachitos de Las Canales (Icod)

No hay que olvidar que existen también en Canarias otras manifestaciones con el fuego como protagonista. Es éste el caso de los “Hachitos de San Juan” que se celebran en Icod de los Vinos, en donde con antorchas o hachos, hoy de petróleo y antes de tea, iluminan bajando las lomas desde la Vega hasta el Amparo, y en el que se baila, a ritmo de tajaraste, mezclas de la danza y el baile corrido. También en Garachico se celebra la noche con carozos encendidos que alumbran toda la montaña, o se tiran los “Fuegos del Risco” desde el Mazapé, en San Juan de la Rambla, haciendo rodar bolas de fuego montaña abajo.


Tiene San Juan un arraigo especial en el pueblo canario, tanto en su aspecto religioso como popular, viniendo expresado éste sentimiento por distintas manifestaciones que lo demuestran:

Viene mayo con sus flores

San Juan con sus clavellinas
Santiago con sus duraznos
Y  agosto con sus vendimias                 
Todos los Santos son buenos
y San Juan es el mejor
porque éste tuvo la dicha
de bautizar al Señor

Sirve la fecha para la diferenciación o el señalamiento de un tiempo específico. Así por ejemplo, sirve para dar comienzo a las temporadas de los baños de mar:

Hasta San Juan no te bañes

que te hace daño el agua.

Día de San Juan al mar
día de San Pedro al Monte
día de San Nicolás
por coles a Tacoronte.

Es costumbre, desde muy antiguo, que la gente iba al mar a darse un baño con el fin de poder llegar vivos hasta el año siguiente o para preservarse de enfermedades. Es difícil conocer de donde deriva originalmente ésta práctica, pero es de suponer que está ligada íntimamente con la superstición de la purificación de los baños rituales en diversas ceremonias y evidentemente interrelacionadas con la salud. El agua siempre es símbolo purificador y de vida. Y no solo era preceptivo de las personas sino también extensivo a los animales, costumbre por otra parte difundida a otros lugares geográficos de nuestro Estado, remontándose en nuestro entorno a la época aborigen guanche en que se acudía con los rebaños a la orilla del mar. Años atrás se realizaban auténticas romerías con instrumentos y parrandas a la orilla del mar en la madrugada de San Juan:


En la mañana de San Juan 

cuando la gente madruga
el que con vino se acuesta
con agua se desayuna
                       
Es también la fecha que señala el comienzo de algunas actividades agrícolas como se indica en las máximas: “Por San Juan tiene lugar las primeras descamisadas canarias” o “Por San Juan comienzan los asaderos de piñas”.
También la isla mágica de San Borondón está ligada a la fecha en cuestión. Es por San Juan cuando la fantasmal isla aparece como por encanto en el horizonte durante la alborada de la mañana de San Juan, mañana radiante en que al naciente del sol aparece la isla de San Borondón, bello y majestuoso fenómeno meteorológico que algunos han tenido la fortuna de contemplar e incluso fotografiar.                                
El baile del sol.- Es corriente la leyenda de que el sol en el día de San Juan baile en el horizonte a la hora de su salida;  es creencia generalizada entre los campesinoscanarios y también extendida en otros lugares de la Península y Portugal. Es  la significación del culto a la fiesta solar en que la gente sube a los montes para ver amanecer y como baila el sol.

Yo vide bailar el sol
la mañana de San Juan
a ahora veo en el terrero
a dos hermanos bailar

Históricamente parece ser también creencia derivada de la época prehispánica, ya que en Corrían podemos leer que “éstos bárbaros creían que también bailaba su Dios…”.

NOTA: La fotografía de los Hachitos de Las Canales es de Francisco Javier Toledo Ravelo (Licencia Creative Commons)


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La Palma del Secreto

La Palma del Secreto

Para mi estimado amigo don
Juan Bolinaga.

I

 

Fuente de Martiánez
Fuente de Martiánez

Lo que voy a relatar, me aseguraron, sucedió en el mes de Agosto del año…(1), —ignoraba el año—, pero decían eran tantos que pasaban de dos o mas centenares.

En ese mes, hubo sequía y la tierra, como ruego, estaba ardiendo…, dándose el caso, que los manantiales de aguas disminuyeron grandemente y que casi por completo se secaron las de la fuente de Martianes (2).

Y pasó una cosa rara, muy rara. Parece que los pobladores de los campos altos de » La Paz», «Sancho Caballero», «Los Rechazos», y «El Durazno», sufrieron espantosa sed y que los marineros de las Caletas, vividores del tráfico y de la pesca; les impedían tomar gota alguna de aquella única fuente comarcana.

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LAS FIESTAS DE LA CRUZ: fiestas de Mayo

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Cruz de la Conquista
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Urna con la Cruz en la Iglesia de la Concepción

Dicen las Ordenanzas de la Isla de Tenerife, en su título XIII,  que se refieren a las fiestas y común alegría, lo siguiente: “Muy bien parece a los pueblos el regocijo y placer a temporadas y da mucha alegría a la ciudad, y lo contrario tristeza, y como en todo el reino se tenga esto por costumbre y la qual es muy buena y loable, no es razón hacer menos en esta isla, pues los derechos quisiera favorecer la pública alegría. Por ende ordenamos se hagan fiestas y alegrías….”.

 Este fragmento de las ordenanzas recopiladas por Juan Núñez de la Peña en 1670 y realizadas por el Cabildo de Tenerife en época inmediata a la conquista, nos da una idea de la importancia que las fiestas tuvieron desde los primeros asentamientos urbanos.

Cronológicamente tenemos que suponer que la primera fiesta celebrada fue sin duda la de la Santa Cruz de Mayo, coincidiendo con el ofrecimiento de la primera misa en las costas santacruceras al tiempo del desembarco de las tropas castellanas.

Se cree que, históricamente, el 3 de mayo de 1494 se celebró en el campamento que Alonso Fernández de Lugo levantó en Añaza la festividad de la Santa Cruz, que, al coincidir su llegada con ésta fecha, a decir de Núñez de la Peña, en memoria de este santo día, originó el nombre que lleva nuestra ciudad.

Otros datos no tan rigurosos cuentan que el mismo Adelantado llevó en sus brazos la Cruz que clavó en tierra tinerfeña en el mismo lugar de su desembarco, correspondiendo al lugar que conocemos como “el Cabo”, nombre de la restinga o cabo donde se produjo la llegada de los conquistadores, en la zona del Puerto de los Caballos.

Esta es la tesis mas aceptada, producto del hecho fundacional mismo. Pero no la única ya que Santa Cruz puede derivar también de la primera advocación religiosa que tuvo su primer templo.

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La cruz en procesión por las calles de la ciudad

La primera edificación religiosa que se levantó fue la ermita de la Consolación allá por 1496, aunque luego fuera la primera iglesia abierta al culto público la fundada en 1499 y conocida como iglesia de la Santa Cruz.

Fue por tanto la primera advocación que tuvo ésta parroquia ya que antes del año 1638 siempre se le denomina Parroquia de la Santa Cruz, no por referirse al lugar de población, puesto que los documentos que la nombran hacen distinción entre el lugar y la advocación..

En la visita pastoral que el obispo Francisco Martínez realiza el 15 de julio de 1601 se lee: “….comenzó a hacer la visita en el dicho mes y año dicho de la parroquia del dicho lugar de Santa Cruz, cuya advocación es la Santa Cruz”.

 Es en el año 1638 cuando comienza a ser denominada parroquia de Nuestra Señora de la Concepción, estando recogido en el documento que hace constar la visita de Diego Vázquez y Romero Coello, tesorero de la Santa Iglesia Catedral de Canaria, en esa fecha. Y desde entonces así se le sigue conociendo.

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Bando del Alcalde de 1799 con motivo de las fiestas

Hay otro documento en el archivo del Cabildo de La Laguna de 8 de julio de 1652 que dice:”…de la iglesia parroquial de Santa Cruz y fue el primer templo donde se celebraron los oficios divinos en tiempos de la conquista, entrando por ella la santa fe católica, por cuya causa, el señor Adelantado y sus conquistadores, pusieron por nombre Santa Cruz”.

 El comienzo de las fiestas.- Las fiestas que celebran la onomástica de la capital tinerfeña existen desde hace varios siglos, si bien es verdad que no con el nombre, ni la denominación actual de Fiestas de Mayo, pero sí con la de Fiestas de la Cruz.

Fue fiesta con procesión y se celebraba por lo menos desde el año 1600 siendo la “fiesta del pueblo”, día de la Invención de la Cruz. Y tuvo que ver ésta fiesta con la denominada como Cruz de la Conquista, que no parece ser leyenda ni engaño sino una verdad histórica.

Esta cruz de madera, que ha permanecido depositada en el templo parroquial de la Concepción, ha pasado por muchos y diferentes avatares y circunstancias. Estuvo durante años al aire libre en los que sufrió daños y alteraciones en su estructura y en su pedestal.

Escribe Buenaventura Bonnet que permaneció en la entrada de la ermita de San Telmo, lugar donde se supone celebró el canónigo Alonso de Samarinas la primera misa antes referida. Allí estuvo olvidada por todos hasta que por los años 1849-1850, el fraile dominico Lorenzo Siverio, visto el abandono de aquella reliquia y conociendo su importancia histórica, la trasladó a la capilla del Hospital Nuestra Señora de los Desamparados  colocando en San Telmo otra de construcción moderna.

No tardó en ser devuelta y colocada nuevamente en la ermita desde donde tradicionalmente era sacada en procesión en la fiesta del 3 de mayo.

Temporalmente también estuvo en la iglesia de San Francisco hasta que definitivamente pasó a la iglesia de la Concepción, a partir de 1896, y donde permanece hoy en día.

Los  primitivos actos festeros de que se tienen constancia se remontan a 1798 y los mismos consistieron en una misa en la Concepción, existiendo un documento que prueba la antigüedad de las mismas, ya que un bando de la alcaldía de Santa Cruz, fechado en mayo de 1798, ordena a la vecindad engalanar las fachadas y arreglar las calles para el paso de la procesión de la Cruz de la conquista.

Otro bando municipal de José María de Villa, Alcalde Real de la Plaza, hace saber a todos los vecinos de ella, como “ el viernes tres del corriente, en que la iglesia celebra la Invención de la Cruz, le tribute este pueblo los debidos cultos como a su copatrona y tutelar, por lo que, y para mas solemnidad y celebración, se habrán de poner luminarias en todas las ventanas la víspera por la noche… y encarga a todos los vecinos, seguir la procesión el viernes por la mañana, y las calles las tengan aseadas, limpias de piedras, procurando adornarlas con ramos y flores”.  Santa Cruz, mayo primero de 1799.

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Misa de campaña en San Telmo. 1890

En su vertiente popular las fiestas fueron desde el principio promovidas por iniciativa particular. Así, en 1853, se conocen fiestas con luchadas, regatas de botes, riñas de gallos, además de una feria instalada en la plaza de la Constitución.

Se recuerdan como a iniciadores de las mismas a Ramón Trujillo Ferraz, su hermano Domingo y a Félix López, y mas tarde a Elicio Padilla.

Este grupo de vecinos lograron, allá por 1870, que la Cruz de la Conquista fuera integrada de nuevo a San Telmo, y desde allí comenzaron a celebrarse unos sencillos festejos que consistían en música, paseo, iluminación y fuegos de artificios en la noche de la víspera, amen de la misa cantada el día tres. Los fondos para esos gastos se obtenían por suscripción popular y la música de los festejos la realizaba la charanga del batallón de Infantería o la banda de “La Bienhechora”.

Muy pronto el ayuntamiento cayó en la  cuenta de que, conociendo la importancia y significación de la Cruz de la Conquista, éste no gestionaba su derecho a poseerla y comenzó un litigio, en 1872, con el propósito de ejercer su derecho a mantenerla y así sacarla del olvido secular que llevaba padeciendo, ya que había permanecido tres siglos en aquel lugar de El Cabo y que, gracias a la vecindad, la cruz seguía existiendo y se habían mantenido vivas las tradiciones y festejos en su honor.

En 1887 se creó la cofradía de San Telmo y la Cruz de la que saldría una comisión organizadora de la fiesta de la Santa Cruz, titulada de la Conquista.

Como “Fiestas de Mayo” ya propiamente dichas, aunque no del todo oficiales, se celebran en 1890 durando tres días y en las que figuró una misa de campaña en la plaza de San Telmo, asistiendo las tropas de la guarnición, la guardia provincial y la marinería del crucero “Isla de Cuba”.

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Participantes en 1928

Del Cuartel de San Carlos partió una “retreta militar”; hubo baile en el casino, velada literaria en el “Gabinete Instructivo” y la procesión, con su itinerario de siempre, no pasando de la Concepción y regresando de nuevo a San Telmo.

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El cambio del pendón, en 1867.Tambor y corneta utilizados por el pregonero para difusión de las fiestas

 

Por fin, el 6 de febrero de 1892, las fiestas adquieren el rango de “oficiales” y así, el ayuntamiento acuerda “…que inspirándose en los deseos manifestados por el público y la prensa, ha acordado celebrar una fiesta anual en el mes de mayo. Para la debida organización se ha convenido en nombrar una comisión en que estarán representados el clero, el comercio, la prensa y las sociedades que aquí existan.”  El alcalde era Anselmo de Miranda y Vázquez.

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Participantes en la cabalgata de 1892

Fue este el año en que se mandó construir un estuche de madera y níquel para la conservación de la cruz, obra que realizó Rafael Fernández Trujillo y Toste y en cuya parte posterior figura el escudo de Santa Cruz y una inscripción que dice: “Aquí se encierra la cruz colocada por el conquistador de Tenerife don Alonso Fernández de Lugo, en el altar ante el cual se celebró la primera misa en las playas de Añaza, el día 3 de mayo de 1494. Fue costeada por el Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife en 1892. In Hoc Signo Vinces”.

Era la primera vez que el ayuntamiento patrocinaba las fiestas y aquellas tuvieron como principal atracción la presentación, por parte de Felipe Verdugo, de un foco de luz eléctrica en la plaza de la Constitución, utilizando la dinamo y la máquina de vapor que poseía Nicolás Díaz.

Se dispuso por parte del Capitán General José López Pinto que los días 1, 2 y 3 se izara el pabellón nacional en los puestos y dependencias militares, autorizando la “retreta militar”, disponiendo que a la procesión cívica concurrieran un cabo y ocho guardias provinciales de la sección montada y una compañía del batallón de cazadores de Tenerife nº 21, con banda y música, para custodiar el Pendón de la Ciudad, y que, a la procesión de la Cruz de la Conquista, le diera escolta un piquete del mismo batallón con banda de cornetas, y que acudiesen todos los jefes y oficiales francos de servicios.

Calles de Santa Cruz engalanadas para las fiestas de 1892
Calles de Santa Cruz engalanadas para las fiestas de 1892

Entre los festejos populares estaban aquellas divertidas y pintorescas “cucañas” del muelle y de San Telmo, embadurnadas de cebo que hacían de la chiquillería casi imposible el subirse por ellas y disputarse el premio: unas buenas treinta pesetas. El festival musical, fue celebrado en la plaza del Príncipe, siendo Juan Padrón su principal organizador y en donde intervino la orquesta Santa Cecilia y el Orfeón Tinerfeño, a la vez que las dos bandas de música de La Laguna. Además participó una agrupación de guitarras y bandurrias que interpretaron aires de la tierra. Por la noche en el Teatro Principal se realizó, a cargo de palmeros residentes en Tenerife, el Baile de los Enanos,  junto con un desfile bailando por las calles y plazas de la ciudad, con una copla popular : “ De Mayo en el festival- con esta “Danza de Enanos” – dan prueba los palmesanos – de su afecto fraternal” y una cabalgata con el desfile de figuras alegóricas en carros engalanados y un baile popular en la plaza de la Constitución, cerraban el denso programa de las fiestas de mayo de Santa Cruz.

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Carroza engalanada
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Carroza desfilando por Santa Cruz

Desde entonces las fiestas siguen vigentes. La Cruz de Mayo, que recorre junto con el Pendón de la ciudad las calles de la capital en solemne procesión, con tradición de más de  cinco siglos de historia,  nos debe hacer pensar en mantener la tradición de las que fueron fiestas mayores de Santa Cruz.

Datos tomados de Las Fiestas de Mayo de Manuel Perdomo Alonso
 

Exposición en la sociedad Santa Cecilia en las fiestas de 1892

 

Las Aguas de San Juan de la Rambla.

El Rosario y Las Aguas, desde Las Aguas.
El Rosario y Las Aguas, desde Las Aguas.

El cronista A. de Espinosa, refiriéndose a Betzenuhya, primer mencey de Taoro (hijo mayor de Tinerfe y abuelo del Rey Grande, Quebehi Benchomo o Bencomo, que gobernaba el menceyato en la época de la conquista española a fines del s.XV), nos dice:»…y señoreó el reino de Taoro, que ahora llaman Orotava, cuyo término fue desde Centejo hasta la Rambla, aguas vertientes a la mar».

Algunos atribuyen esas aguas vertientes al mar, al barranco de Ruiz, en cuya desembocadura, está la Rambla de los Caballos, que le da nombre a toda la zona.

Lo que es cierto, es que toda esa zona, entre el barranco de Ruíz, y la cueva de la Golondrina, estaba llena de nacientes que vertían su agua al mar, que incluso, hasta hace pocos años, formaban charcos en los que la gente pasaba la tarde yendo a merendar, o usaban, utilizando con tubería un pino de pitera ahuecado, para endulzarse después de bañarse en el mar.

Esa gran cantidad de nacientes, y barrancos con agua, son los que le dan el nombre, a este barrio tan popular del municipio de San Juan de la Rambla, Las Aguas.

Según cuentan algunos vecinos, parte de este agua «despareció» con la construcción de una galería, en la que se trabajaba de noche, para que no protestaran, esta galería robó el freático y secó algunos de estos manantiales, y lo que quedaron, dicen que están contaminados por los pozos de la zona alta del acantilado, y no sirven para nada. La gran cantidad de vegetación y el agua que aún hoy se ve correr por zonas como la de la gasolinera de la entrada a San Juan, son testigo mudos del porqué se llama Las Aguas, como se llama.

La Mellada.

Carretera a San Andrés
Carretera a San Andrés

Muchas de las veces que esta foto ha sido compartida por Internet, surge un nombre, el de la Mellada. La Mellada era la Madame de una casa de citas que había aproximadamente en lo que hoy es la gasolinera que está al lado de la Casa del Mar, Pero, ¿Quién era la Mellada?

Encarnación Macias López, nace a finales del siglo XIX, en 1894 entre octubre y diciembre. El 27 de diciembre de 1907, la detienen a la una de la madrugada, cuando sólo tenía 13 años, junto a Rosa Rodríguez de 17 años y Lucía Toledo de 14, por tenerse conocimiento de que cometen actos inmorales.

Unos años después, en 1913, la detienen por pelearse con Virginia Salazar Hernández, una vieja conocida de la noche santacrucera, conocida como la Caracatre, con la que tendrá numerosos episodios de escándalo público. Ya en esta época, con 19 años, era conocida como la Mellada.

En 1914, se resiste a entrar en el Hotel Cambronero (1), nombre con el que se conocía la prisión provincial, insultando y faltando al honor a los agentes que intentaban encarcelarla, y es obligada a entrar a empujones en la celda. Acude a prisión con un niño pequeño, que pretenden que lo dejen entrar en la celda con ella, y que presenta como su hermano pequeño.

Encarnación es multada numerosas veces por prostitución en la vía pública y escándalo a lo largo de los años. En septiembre de 1918 ingresa en la Casa de Socorro con heridas punzantes y erosiones en las manos, producidas por una reyerta, quizás con la Caracatre. En octubre del mismo año, vuelve a ingresar en la Casa de Socorro, por heridas producida en otra reyerta, tenía 23 años.

Diez años después, con 33 años regenta una casa de citas en la Calle del Rosario. Es juzgada por corrupción de menores, por encontrar menores en su prostíbulo, delito por el que es denunciada y juzgada en 1928, 1932 y 1934, y en todas las ocasiones es declarada inocente.

En 1928 traslada su domicilio de calle del Rosario nº4, a la Rambla de Pulido nº4, aunque su prostíbulo se mantiene en la calle del Rosario.

En septiembre de 1936, recién comenzada la Guerra Civil, dona 6 mantas para enviar al frente. Y en 1937, visita al Gobernador Civil, todavía no sabemos para qué.

Fue después de esta fecha cuando traslada su casa de citas a la localización cercana a la foto de cabecera, y que tantos recuerdos trae a algunas personas.

Se le podía ver dando paseos por la Alameda, donde podemos imaginar que las mujeres «decentes» la evitarían como a la peste, y los hombres «no tan decentes» la mirarían como nunca miraban a sus esposas o novias. Dura vida, triste vida, mala vida la de la Mellada.


  1. Le llamaban irónicamente Hotel Cambronero, porque su director Modesto Cambronero, había introducido mejoras en la prisión provincial que no eran bien vistas por todos. Fue criticado por poner demasiadas comodidades a los presos, como cambiar las camas y poner camas decentes y mantener un nivel de higiene mínimo en la cárcel.

Las quemas de Judas

Quema de judasEran estas fiestas, unas viejas costumbres con visos rituálicos, que se efectuaban en épocas pasadas y por Pascua florida, —de Resurrección—, en el Puerto de la Cruz.

Tales festejos, ya en desusos – de quemar anualmente en efigie grotesca al apóstol traidor. Judas Iscariote—, fueron introducidos en nuestro pueblo natal a mediados del siglo XVIII por los irlandeses católicos establecidos como comerciantes, para exportar aquellos famosos vinos vidueños y de malvasía a Europa y América.

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