Publicado por admin | Publicado en Cantos de trabajo, El zurrón | Publicado el 20-12-2011
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Estando una vez en sus soledades Nuestro Padre Adán, vino a pedirle cuentas el Señor.
—Adán, ¿qué has visto?, le preguntó.
—Señor, una mujer, apañando fruta en la higuera negra.
—¡Pos calla, que esa es la Muerte!
Publicado por admin | Publicado en Cantos de trabajo, El zurrón | Publicado el 19-12-2011
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¡Vamos, pastores, vamos!
¡Vámonos a Belén!
¡A ver en aquel niño
las glorias del edén!
Publicado por admin | Publicado en Cantos de trabajo, El zurrón | Publicado el 19-12-2011
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Por el ritmo del verso parece que lleve la música de “Ande, ande, ande la marimorena”, es curioso descubrir el marcado caracter político de algunos versos, disfruten.

Cantando villancicos
Esta noche és noche buena
para la unión liberal,
venid todos al pesebre
que ya es hora de cenar.
O’Donnell lloraba,
Posada reia,
y Alonso Martinez
yo no sé que hacia.
Publicado por admin | Publicado en Cantos de trabajo, El zurrón | Publicado el 14-12-2011
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Por qué algunas noche llorando
y otras sin poder dormir
incesante, delirando
el tiempo se va pasando
sin dar tregua a mi sufrir
aquí no puedo encontrar
quien olvide mi quebranto
Leer con mucha atención
deberían nuestros políticos,
la fábula de animalicos
que pongo a continuación.
Aquel que tanto le gusta
que le regalen el oido
los “regalos” del otro partido
debería de valorar.
Porque no es deshonra el pensar
¿Habré actuado mal, es normal
que de los míos, tanto y tanto alabar?
Si digo hoy blanco, y mañana digo negro
¿Por qué me aplauden todavía,
si ni yo mismo me entiendo?
No te quejes, ¡oh, Nise!, de tu estado
aunque te llamen puta a boca llena,
que puta ha sido mucha gente buena
y millones de putas han reinado.
Dido fue puta de un audaz soldado
y Cleopatra a ser puta se condena
y el nombre de Lucrecia, que resuena,
no es tan honesto como se ha pensado;
esa de Rusia emperatriz famosa
que fue de los virotes centinela,
entre más de dos mil murió orgullosa;
y, pues todas lo dan tan sin cautela,
haz tú lo mismo, Nise vergonzosa;
que aquesto de honra y virgo es bagatela.
- Nada nuevo hemos inventado, el tachar a los demás con etiquetas sigue siendo el deporte nacional.
Tenía la tarde aquella
una cupula de incendios
con claros de amaneceres
y verdes de mar abiertos.
-¡Madre, que tarde más guapas
estas tardes de mi puerto:
cielo de tules rosados
sobre un mar de plomo inquieto.
Publicado por admin | Publicado en Cantos de trabajo, El zurrón | Publicado el 30-04-2011
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Yo nací en un tierra
donde cordones trancaban las puertas
y con sólo tirar de ellos
quedaba la casa abierta
los niños no cogían berrinches
pillaban una perrera.
Yo nací en una tierra verde
donde la vista pusieras,
con dragos, palmeras, retamas
y miles de plataneras.
Yo nací en una tierra
en la que estanques
llenaban de espejos la vega
para que el sol se mirase
y reflejase su belleza.
Donde el día se medía,
por las sombras de la higuera
y las prisas se perdían
en las curvas de la carretera.
Donde el largo del camino
sembrado estaba de ventas
rosquetes, queso, vino,
chochos, sardinas, ¡recuerdas!
Una tierra donde todos
compadres de risa eran
y una guitarra y un timple
bastaban para una fiesta.
Yo nací en una tierra
orgullosa de lo que era
y mirábamos con sonrisas
las mañas de los de afuera.
¿Qué ha sido de esa tierra
que mis hijos no recuerdan?
La ven en algunas fotos,
pedazos de cuentos de viejas.
¿Por qué perdimos del todo
lo que los abuelos cuentan?
Las cosas que desde el fondo
hacen que canario me sienta.
Alejandro Carracedo Hernández – 2010
Publicado por admin | Publicado en Cantos de trabajo | Publicado el 10-10-2009
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Dejaré una vela encendida
para que alumbre tus recuerdos
las cosas que nunca hicimos
las que quedaron dentro,
batallas de historias perdidas
perfumes de otros momentos
rugidos, cantos, tambores,
también algunos silencios.
Dejaré una vela encendida
para no morir por dentro
y reconstruir con cuidado
lo que hoy echo de menos;
vivir con lo que has dejado
un vacío completo,
lleno de chistes malos,
historias, batallas, recuerdos.
Déjame una vela encendida
para que termines de contarme el cuento.