Vida consular de Luis de Marinas Lavaggi (1851-1909) Por Melecio Hernández Pérez

Siguiendo la descendencia de los Lavaggi en el Puerto de la Cruz, y como continuación de mi anterior artículo titulado Luis Carlos Lavaggi, reformador urbanista del Puerto (1768-1828), voy a referirme ahora a uno de los personajes más relevantes de este linaje, cuyo nombre da título al presente trabajo.

En los Anales de Álvarez Rixo y en una sola ocasión aparece el nombre de Luis de Marinas Lavaggi. El apunte del cronista portuense señala que el 14 de febrero de 1872 celebraron los artesanos del casino de su nombre un convite al cual invitaron al nuevo juez de letras del partido, a cuyo efecto franqueó su bien equipada casa don Luis Marina Lavaggi[i].
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Relación auténtica e verdadera de lo que en esta Ysla de Tenerife, en la ciudad de San Cristobal de La Laguna acaecido después de aver dado en ella grave enfermedad de Pestelencias

Relación auténtica e verdadera de lo que en esta Ysla de Tenerife, en la ciudad de San Cristobal de La Laguna acaecido después de aver dado en ella grave enfermedad de Pestelencias

Fuente: http://merrick.library.miami.edu/cdm/compoundobject/collection/asm0491/id/53/show/47

Ruego disculpen algún error de transcripción, es mi primer trabajo paleográfico.

 

Relación auténtica e verdadera de lo que en esta Ysla de Tenerife, en la ciudad de San Cristobal de La Laguna acaecido después de aver dado en ella grave enfermedad de Pestelencias es lo siguiente

1588 Plano de San Cristobal de La Laguna de Torriani
1588 Plano de San Cristobal de La Laguna de Torriani

 

Parece que aviendo dies e seis meses que la enfermedad de la Pestelencia dio e alcanzado el maldito mal en esta ciudad de San Cristobal de La Laguna, Puerto de Santa Cruz e otros lugares de su contorno e Viendose hecho por la Justicia e Regimiento desta Ysla todas las precauciones e remedios posibles a lo que parecio haviendo muerto de la dicha enfermedad de Peste mucha cantida de gente. Visto de faltos de remedios porque se acabado las medicinas de la Ysla nuestro medico, sirujano e barvero e muchos Leer más

Carta de José Hernández Arocha animando a los soldados de la Batería de Montaña

Carta de José Hernández Arocha animando a los soldados de la Batería de Montaña

Por la patria

DESPEDIDA

A mis paisanos, a los soldados que forman parte de la Batería de Montaña de la ciudad de La Laguna, destinados al ejército de operaciones en Melilla.

Embarque de la 1 Bateria Expedicionaria de Montaña de Tenerife ,en el vapor Capitan Segarra, con destino Marruecos. Septiembre de 1921.
Embarque de la 1ª Bateria Expedicionaria de Montaña de Tenerife, en el vapor Capitan Segarra, con destino Marruecos. Septiembre de 1921.

Laguneros: raza isleña, raza descendiente de nuestros antepasados, de los héroes que en aquella hermosa y espléndida mañana del 25 de Julio de 1797 vencieron al terror y coloso de los mares, al invencible Nelson, a éste intrépido marino que quiso apoderarse de nuestra tierra… ¡valor, valor y mucho valor!

Vais destinados a Melilla para conquistar de nuevo lo que tantas vidas ha costado; no importa. Marchad, marchad confiados en vuestro jefe; no olvidéis, nunca el juramento que prestasteis ante la enseña gloriosa de la Patria, de no abandonarla nunca y de derramar por ella la última gota de vuestra sangre. Yo cumplí con creces ese juramento; yo espero que vosotros también haréis lo mismo cuando llegue el caso y si es preciso morir, morir todos, paisanos, en el campo de batalla, que es donde mejor se muere al exhalar el último suspiro. ¡Tú, bandera mía, servirás de sudario para cubrir los cadáveres de mis paisanos que han jurado, ante Dios y ante ti, ser siempre modelo de disciplina en guarnición y en campaña, de valentía y arrojo! Leer más

Sobre las vicisitudes de la Cruz que da nombre a Santa Cruz

Extracto de un artículo sobre la Cruz Verde de mi bisabuelo Francisco Pedro Montes de Oca y García, publicado el 25 de julio de 1933.
 
Cruz de la conquista.
Cruz de la conquista.

Allá por el año de 1901, cuando marchamos a la capital para cumplir nuestros deberes militares y al contemplar aquel madero carcomido, ya resguardado de la inclemencia de los tiempos, dentro de un marco plateado que el Municipio, con buen acuerdo, mandó a hacer, nos preguntamos:

—Pero, ¿es que nadie supo hasta la fecha de aquel acuerdo, quién fué el salvador de esta sagrada reliquia, joya arqueológica netamente paradigma y evocativa?… ¿Qué historial, tradición o leyenda de ella se conservará, después de haber desaparecido aquella peña en que fué colocada?…

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Operación Félix. Ordenes de combate.

Operación Félix. Ordenes de combate.

Instrucción general nº 18 para la ejecución de la Operación Félix

El 12 de noviembre de 1940, Hitler firma la Instrucción nº 18 para la ejecución de la Operación Félix, sobre la toma de Gibraltar.

Chefsache

Cuartel General del Führer

12 de noviembre de 1940

Máximo Secreto

El Führer y Comandante Supremo de la Wehrmacht WFSt/Abt. L (I) Nº. 33 356/40 g. K. Chefs

Para Oficiales Solamente

Instrucción Nº. 18

Las medidas tomadas por los Altos Mandos para la preparación de la conducción de la guerra en el futuro inmediato, deben realizarse de acuerdo con los siguientes principios básicos:

  1. Relaciones con Francia

El objetivo de mi política hacia Francia es el de cooperar con ese país de la manera más efectiva para prosecución de la guerra contra Inglaterra. Por los momentos Francia tendrá el rol de “potencia no beligerante” que deberá tolerar las medidas militares alemanas en su territorio, especialmente en las colonias africanas, y dar apoyo, en la medida que sea posible, aún utilizando sus propios medios de defensa. La más preocupante tarea de los franceses es la protección ofensiva y defensiva de sus posesiones africanas (África Occidental y Ecuatorial) en contra de Inglaterra y el movimiento de De Gaulle. A partir de esta situación la participación de Francia en la guerra contra Inglaterra se irá desarrollando en toda su fuerza.

A excepción de los trabajos en curso de la Comisión de Armisticio, las discusiones con Francia que se ligan a mi reunión con el Mariscal Pétain serán conducidas inicialmente de manera exclusiva por el Ministro del Exterior con la cooperación del Alto Mando de la Wehrmacht.

A la conclusión de esas discusiones seguirán Instrucciones más detalladas.

  1. España y Portugal

Se han iniciado las medidas políticas para inducir a España a ingresar prontamente en la guerra. El objetivo de la intervención alemana en la Península Ibérica (Operación Félix) será el sacar a los ingleses del Mediterráneo Occidental.

Para este propósito:

  1. a) Gibraltar debe ser tomado y el Estrecho de Gibraltar cerrado.
  2. b) Se debe evitar que los ingleses pongan el pie en otro punto de la Península Ibérica o de las islas atlánticas.

Para la preparación y ejecución de la operación se pretende lo siguiente:

Sección I:

  1. a) Grupos de reconocimiento (oficiales en ropas de civil) completarán el requisito de preparación de la ejecución de la operación contra Gibraltar y para la captura de los campos aéreos. En lo concerniente al camuflaje y la cooperación con los españoles ellos estarán regidos por las medidas de seguridad del Departamento de Inteligencia Exterior.
  2. b) Unidades especiales del Departamento de Inteligencia Exterior en cooperación encubierta con los españoles, tomarán medidas para la protección del área de Gibraltar contra los intentos ingleses para extender el área de vigilancia o descubrir prematuramente y entorpecer los preparativos.
  3. c) Las unidades designadas para las acciones se alistarán lejos de la frontera franco-española y sin darle a las tropas explicaciones prematuras sobre la operación. La alerta preliminar para el comienzo de las operaciones serán emitidas 3 semanas antes que las tropas crucen la frontera franco-española. (Pero solamente después de terminados los preparativos respecto a las islas atlánticas).

En vista de la limitada capacidad de los ferrocarriles españoles, el Ejército designará mayormente unidades motorizadas para la operación de manera que los ferrocarriles sólo sean usados para suministros.

Sección II:

  1. a) Dirigidos por observaciones en las cercanías de Algeciras, unidades de la Luftwaffe conducirán ataques aéreos desde suelo francés contra las unidades de la flota inglesa fondeadas en la Bahía de Gibraltar y después del ataque aterrizarán en aeropuertos españoles.
  2. b) Poco después las unidades asignadas para actuar desde España cruzarán la frontera franco-española por tierra o por aire.

Sección III:

  1. a) El ataque para la captura de Gibraltar será ejecutado por tropas alemanas.
  2. b) Las tropas se organizarán para marchar hacia Portugal en caso de que los ingleses traten de poner el pie en ese país. Las tropas designadas para esto marcharán hacia España inmediatamente después de las fuerzas asignadas para Gibraltar.

Sección IV:

Si fuera necesario, se tendrá el apoyo de los españoles del lado del Marruecos Español para cerrar el estrecho después de la captura de Gibraltar.

Se aplicará lo siguiente relacionado con el poderío de las unidades comprometidas en la Operación Félix:

Heeres:

Las unidades designadas para Gibraltar deben ser lo suficientemente fuertes para tomar el Peñón aún sin la ayuda española. Conjuntamente, un grupo menor debe estar disponible para apoyar a los españoles en el supuesto caso de que los ingleses intenten desembarcar en otro lugar de la costa española.

Para la posible marcha hacia Portugal, se tendrán listas principalmente unidades móviles.

Luftwaffe:

Para el ataque aéreo del puerto de Gibraltar se asignarán fuerzas suficientes para garantizar un éxito rotundo.

Para las subsiguientes operaciones contra objetivos navales y para el apoyo a las unidades terrestres se transferirán a España unidades de bombardeo en picada.

Se asignarán suficientes unidades de Artillería Antiaérea para las fuerzas terrestres incluso para ser utilizadas contra blancos terrestres.

Kriegsmarine:

Se proveerán U-boots para combatir a la escuadra inglesa de Gibraltar, en especial para atacar la evacuación de la isla que se espera ocurrirá después del ataque aéreo.

Para apoyar a los españoles en la clausura del Estrecho de Gibraltar, se preparará la transferencia de baterías costeras con la cooperación con la Kriegsmarine.

No se prevé la cooperación de Italia.

Las islas atlánticas (particularmente las Canarias y las islas Cabo Verde) a raíz de las operaciones en Gibraltar ganarán importancia para la conducción de nuestras operaciones navales y también para los ingleses. El Comandante en Jefe de la Kriegsmarine y el Comandante en jefe de la Luftwaffe estudiarán como puede apoyarse la defensa española de las Canarias y cómo pueden ocuparse las islas de Cabo Verde.

De la misma forma requiero que se examine la cuestión de la ocupación de Madeira y de las Azores así como las ventajas y desventajas que tendrían para la conducción de la guerra naval y aérea.

Se me harán llegar esos exámenes a la mayor brevedad posible.

Firmado: Adolf Hitler

La marcha militar de hoy al monte de la Esperanza – 17 de junio de 1936

La marcha militar de hoy al monte de la Esperanza – 17 de junio de 1936

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Foto Benitez.

Con objeto de realizar el ejercicio de columna mixta que se dispone en la orden de operaciones, las fuerzas de esta Comandancia Militar efectuarán hoy, día 17, una marcha al Monte de La Esperanza, Caserío de las Rosas, con la organización e itinerarios que en la referida orden se les marca.

Con la anticipación suficiente, las unidades actuantes situarán en el lugar en que han de concentrarse y que le será indicado a su llegada, los elementos necesarios para la confección de la primera comida de la tropa que será distribuida a las doce y media horas una vez terminado el ejercicio.

Para efectos de distribución de dicha comida, quedarán agregados al Grupo Mixto de Artillería los ordenanzas montados del Cuartel General, las individuos del Destacamento de Automóviles y personal de Tropa de Intendencia y Sanidad Militar.

Las horas de emprender la marcha las Unidades, desde sus acuartelamientos, con objeto de concentrarse en el punto designado, serán las siguientes:
Unidades que parten de Santa Cruz, a las seis horas; ídem ídem de La Laguna, a las 8’45; ídem ídem de Tacoronte, a las 8’30 horas.

El auto-aljibe de Intendencia emprenderá la marcha a las siete horas, con objeto de encontrarse con suficiente anticipación en el lugar designado para la confección de la comida. La auto-ambulancia de S. M. y una camioneta emprenderán la marcha a las nueve horas.

La tropa llevará traje de campaña a la ligera con bolsa de costado, sin morral de espalda, ni manta; los oficiales que tengan puesto en formación, sin sable, con pistola, e igualmente que la tropa, usarán el gorro como prenda de cabeza.

Las Unidades emprenderán el regreso a sus acuartelamientos a las 15 horas.

Ejercicios a realizar

Tema:–Establecimiento de un destacamento de vanguardia en reconocimiento ofensivo en dirección del camino carretero de la divisoria, ante la amenaza de que
elementos ligeros que han desembarcado por sorpresa y simultáneamente en puerto de Las Cristianos y playa de Colmenares intenten marchar bordeando el Teide
sobre la linea La Laguna Santa Cruz.

Ejército Azul

I. Situación general y noticias del enemigo.

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Foto Benitez, compartida por Rafael Cedrés.

La primera división del Ejército Azul (propio) está concentrada desde hace días, en la zona Tacoronte-La Laguna- Santa Cruz, ante las temores de un rompimiento de hostilidades con la Nación de que el bando rojo (contrario) forma parte y en espera de órdenes de Mando superior.

Las noticias recibidas hasta la fecha no acusan, según los datos del servicio de información de la Escuadra coaligada, la presencia en nuestras aguas de ningún elemento de la Armada roja. No obstante, se han recibido. noticias de que en la noche de hoy, burlando la vigilancia de nuestros guarda costas, han logrado desembarcar simultáneamente en Puerto Cristianos y playa Colmenares elementos ligeros de Infantería, que se han establecido en las proximidades de los pueblos de San Miguel y Abona. Su fuerza en conjunto ha sido apreciada en un batallón distribuido en dos núcleos, el mayor, aproximadamente de unas tres compañías, ha desembarcado en la playa Colmenares, y el otro, más reducido, como de una Compañía, desembarcó en Puerto Cristianos.
No se ha comprobado dispongan de Artillería, ni hasta ahora la aviación del bando rojo ha efectuado ningún vuelo de reconocimiento sobre el territorio propio,

II. Situación particular.

La División, concentrada en la zona antedicha, tiene acantonadas (a más del resto de sus elementos propios que no se detallan), las siguientes fuerzas en los lugares que se indican:

  • Del regimiento de Infantería 35:Dos compañías de fusiles y una Compañía de ametralladoras del primer batallón. Santa Cruz. Una Compañía de fusiles del segundo batallón, Tacoronte.
  • Del Grupo Mixto de Artillería número 2: Una batería de montaña, La Laguna.
  • Del Grupo Mixto de Ingenieros número 3; Una Compañía Mixta (1 Sección Zapadores y 1 Sección
    dé Telégrafos), Santa Cruz, autoaljibe de la Compañía de Intendencia, Santa Cruz. Una auto-ambulancia y una camioneta de la C. S. M. Santa Cruz.

III. Misión.

Foto de Benitez, compartida por Rafael Cedrés.
Foto de Benitez, compartida por Rafael Cedrés.

El general de la División Azul, a la vista de las noticias recibidas, decide concentrar en el monte de La Esperanza, Caserío de Las Rosas, una columna con la composición que se detalla en el apartado II, que como destacamento de vanguardia tendrá la misión de realizar un reconocimiento ofensivo en dirección S. O. en unión de fuerzas más importantes (supuestas) que situadas en la zona El Tablero, El Rosario, tienen igual misión en dirección de la carretera de Güímar,

IV. Mando.

Concentrada la columna, quedará al mando del coronel del regimiento de Infantería número 38, don José Cáceres Sánchez-, quien llevará a sus órdenes al capitán de Estado Mayor don José Artíeda López.

V. Hora y lugar de concentración.

Las 11 horas. El punto preciso de concentración será designado a cada jefe de Unidad a su llegada a Las Rosas.

VI. Itinerario de concentración.

  • Las Unidades marcharán desde sus acuartelamientos, según los itinerarios siguientes;
  • Fuerza del primer batallón del Regimiento 38; Santa Cruz, Las Moradas, Taco, Barranco Grande, Sobradillo, Lomo Pelado, Las Rosas.
  • Fuerzas del segundo batallón del regimiento número 38; Tacoronte, Aguas García, Las Lajas, Puente
    Guillen, La Esperanza, Las Rosas.
  • Batería de montaña; La Laguna, Camino de la Esperanza, La Esperanza, Las Rosas.
  • Compañía de Ingenieros; Igual itinerario que la fuerza del primer batallón del regimiento número 38.
  • Auto-ambulancia de Sanidad Militar y camioneta afecta; Santa Cruz, La Laguna, La Esperanza, Las Rosas.
  • Auto-aljibe de & Compañía de Intendencia; Igual que el itinerario anterior.

VI Velocidad de maniobra.

4 kilómetros por hora incluidos los autos horarios (excepto para elementos auto).

VIII. Ejecución del reconocimiento ofensivo.

Será objeto de orden particular.

José Hernández Arocha, después de Baler. Contiene entrevista realizada al protagonista de ésta reseña.

José Hernández Arocha, después de Baler. Contiene entrevista realizada al protagonista de ésta reseña.

Programa concierto para recaudar fondos.
Programa concierto para recaudar fondos.

Por Alejandro Carracedo Hernández.

Harto conocido es el devenir de éste héroe de Baler, el soldado de 2ª José Hernández Arocha, natural de La Laguna, Tenerife, en la historia general del sitio de Baler, pero es el objetivo de este artículo hablar de la historia menuda que compone la Historia con mayúsculas.

Una vez reunidos y homenajeados en Barcelona, José Hernández Arocha vuelve junto con  Eustaquio Goper en el transatlántico Cataluña, llegando a Tenerife en la primera quincena de septiembre de 1899.

Es invitado a varios actos para homenajearlo, entre ellos a un concierto del orfeón catalán formado por soldados del Regional núm. 1 celebrado en la Alameda del Príncipe. [1]

A principios de octubre de 1899 el Ayuntamiento de La Laguna decide concederle un destino retribuido que permita tener asegurada su subsistencia.[2]

El sábado 7 de octubre de 1899 realizan un concierto en el Teatro Viana en la calle Juan de Vera, para recaudar fondos para el héroe de Baler. Estando próxima su boda la comisión decide comprarle una casa con las 2.000 Ptas. recaudadas.[3]

El  16 de Octubre de 1899, el Excmo. Sr. Capitán General ordena abrir una suscripción voluntaria entre las fuerzas que guarnecen el territorio del Gobierno Militar de Santa Cruz de Tenerife, suscripción que recauda 1.000 Ptas. y que junto a las 100 Ptas. que decide asignarles la comisión provincial, le son entregadas para su sostenimiento.[4]

El 17 de noviembre de 1899 firma la escritura de la casa situada en lo que hoy es Taco.[5]

El 18 de noviembre de 1899 se decide colocar una lápida conmemorativa en la fachada de la casa que se le ha regalado a José Hernandez Arocha. [6]

En febrero de 1900 se le reclama el pago de los derechos por la donación de la casa, ascendiendo ésta a 365,01 Ptas., la prensa protesta por éste acto indigno y se queja del mísero sueldo que percibe del ayuntamiento y del hecho de mantener a sus padres con el mismo.[7]

A finales de febrero de 1900, cuando tenía 23 años se casa con Doña Juana González y Díaz de 20 años, y habitan la casa que les ha donado.[8]

En marzo de 1908 se le concede, por parte del ejército, junto a Eustaquio Gopar, una pensión vitalicia de 60 Ptas./mensuales, que vendrá a mejorar la economía familiar.

En diciembre de 1910, es invitado a la festividad de la patrona de infantería en el Cuartel de San Carlos, dónde luce con orgullo [sic] su cruz laureada de San Fernando en el pecho (Nota aclaratoria: nunca se le concedió la Laureada de San Fernando, aunque todos se la merecían. Se cita literalmente la información de la nota de prensa). [9]

En enero de 1946 se le asciende a teniente honorario y el día 1 de abril se le imponen las insignias que le reconocen como tal.[10]

Llegado a éste punto, puede que no sepas que pasó en Baler, quién mejor que el propio protagonista para que te lo cuente.

 

Entrevista a José Hernández Arocha, publicada el 26 de septiembre de 1899 en La Región Canaria.

Marcado con el nº 22, Soldado de 2ª José Hernández Arocha, natural de La Laguna, Tenerife.
Marcado con el nº 22, Soldado de 2ª José Hernández Arocha, natural de La Laguna, Tenerife.

¿Quién no ha oído hablar de Baler? Hasta hace poco tiempo, puede asegurarse que dos terceras partes de los españoles desconocían hasta el nombre de ese pequeño pueblo de Filipinas, situado en la parte norte de la isla de Luzón, provincia de Exija, próxima á la de Vizcaya, Distrito del Príncipe y cruzado por la cordillera de Caraballo, que es la principal de la mencionada isla; pero hoy sería vergonzosa, para todo buen español, la ignorancia de ese nombre que un puñado de héroes acaba de inmortalizar, escribiendo allí una brillante epopeya digna de los tiempos de Sagunto y de Numancia, con la que se ha demostrado al mundo entero que aún hierve en los corazones españoles aquel olímpico valor que hace mirar la vida como cosa secundaria siempre que se trate del amor á la patria y la honra nacional.

De las dos desgraciadas campañas que acabamos de sostener en Cuba y Filipinas, nos quedan dos ejemplares hechos, cuyo recuerdo es bastante para halagar aún nuestro orgullo patrio, consolándonos en parte, de los terribles desastres que, por la torpeza de gobiernos imprevisores, si no por causas más vituperables, que no por la abnegación y bizarría de nuestros soldados, hemos sufrido: El héroe de Cascorro y los de Baler.

Plano de la Iglesia.
Plano de la Iglesia.

Para dar á nuestros lectores una cabal idea de los grandes sacrificios y proezas de estos últimos, bástanos referir, á grandes rasgos, la conversación que, en una entrevista ó interview, como ahora se dice, tuvimos ayer con el soldado, del destacamento  de Baler, José Hernández Arocha natural de esta Ciudad, en la que fué alistado con el número 46, el año de 1895.

El José Hernández, que es mozo de aspecto agradable y de vigorosa constitución se prestó muy complaciente á satisfacer nuestro interés y curiosidad, contestando modestamente á nuestras repetidas preguntas.

—Después de tomar parte, nos decía, en la gloriosa, aunque infructuosa, campaña emprendida por el bizarro general Lachambre (cuando Polavieja) en la que avanzamos de triunfo en triunfo desde Parañaque hasta Imús, sosteniendo, entre otros varios, los heroicos combates de Silang y Pérez, Las Mariñas, fui destinado al destacamento de Baler, con otros compañeros, partiendo para dicho pueblo el 7 de Febrero del año próximo pasado, llegando el día 13 del mismo mes. La fecha respondió esta vez á la fatalidad que la superstición le atribuye; pues con dicho día coincidió el principio de nuestros sinsabores.

Componíase el destacamento de 54 hombres al mando de un capitán con dos segundos tenientes y un módico segundo, teniente también. En los primeros tiempos no iba la cosa mal y podíamos salir al pueblo casi despreocupados de todo peligro; pero el día 27 de Junio fuimos atacados por los filipinos tan rudamente que tuvimos que replegarnos á la iglesia, que fué, desde entonces nuestra inexpugnable fortaleza donde nos hicimos fuertes, mientras los insurrectos dominaban todos los contornos; allí nos atacaron con tal insistencia que creímos no poder escapar con vidas. Llegaron hasta apoyar en los muros escaleras para facilitar el asalto; pero nosotros, á nuestra vez, nos defendíamos con tanta decisión, que nos apoderamos de las tales escaleras y de otros artefactos de guerra.

Desde ese día los ataques fueron continuados y porfiados, sin que nos dejaran un momento de verdadero reposo.

—Y diga V., le preguntamos, ¿qué condiciones de defensa tenía esa iglesia en que Vds. estaban?

—Pues eran muy buenas; pues sus paredes, gruesas y fuertes eran á prueba de terremotos, que allí son frecuentes y además, la artillería de los tagalos no era muy temible, que digamos. Componíase aquel recinto de la nave que era nuestro cuartel y campo de operaciones; el bautisterio, destinado á prisiones militares; la sacristía, que tenía la misión más triste: era nuestro cementerio. Comunicándose con la iglesia por la sacristía, seguía la casa del cura, medio destruida, pero con los muros en buen estado; de manera que nos servía de patio y de algo más preciso, en sustitución de lo que juntamente con la casa se había destruido. Este era nuestro mundo en todo el tiempo que allí estuvimos sitiados.

—¿Y qué tiempo duró el asedio?

Último de Filipinas
Último de Filipinas

— Desde la fecha que he dicho (27 de Junio del 98) hasta el 2 de Junio del presente año, Referir todo lo que en ese tiempo sufrimos sería cuento de no acabar. En un segundo asalto llegaron los enemigos hasta arrimar leña por la parte de la sacristía con intentos de prenderle fuego y nosotros, ya a la desesperada, hicimos una salida, con tan buena suerte, que los rechazamos, apoderándonos de la leña con que querían quemarnos. Teníamos tal convicción de que la suerte que nos estaba reservada era la de la muerte, que combatíamos más por morir con honra que por defender la vida. En el tercer asalto usamos del agua hirviendo al mismo tiempo que de nuestros certeros tiros y siempre con buen resultado.

—¿De agua hirviendo dice V? ¿Y cómo conseguían Vdes. esa agua?

—Fácilmente. En el patio de la casa del cura abrí yo por mis propias manos un pozo en el que encontramos agua de muy buenas condiciones, á las tres varas más ó menos. Por esa parte estábamos bien. ¡Ojalá en víveres hubiese sido lo mismo!
Pues qué, ¿estaban Vds. mal de provisiones?
En municiones de boca y guerra no andábamos como queríamos; aunque las de guerra fueron suficientes. En los cinco meses primeros teníamos unas latas de sardinas y unos sacos de harina que ni para perros; pero como había que aprovecharlas porque no había otras, comimos de ellas con muy buen apetito y para utilizar la harina me encargaron la construcción de un horno cuyo lecho ó piso tendría próximamente un metro cuadrado y 95 centímetros de alto; así pudimos comer algo parecido á pan:

—¿Y con qué materiales pudo Vd. Construir ese horno?

—Con los ladrillos del piso de la iglesia y tierra amasada. Esa era toda la argamasa.

— Y terminados esos víveres ¿con qué se alimentaban luego?
Pues con hierbas cocidas, especies de calabaceros, cerrajas y otras matas que nos sabían á gloria, ratas, culebras, lechuzas y perros, si alguno se rodaba por aquellas aproximaciones. En nuestras salidas solíamos apresar algún caballo y entonces celebrábamos un verdadero festín.

Siempre que teníamos ocasión de hacer alguna salida,; obligados por el hambre y la desesperación, experimentábamos casi alegría, porque al fin y al cabo, aunque á costa de grandes peligros, respirábamos aire más sano y ubre que el que teníamos en la iglesia infestado por las calenturas y disentería que allí se habían desarrollado y de las que habían muerto 19 á más de otros dos que lo habían sido de balazos; un navarro llamado Julián Galbete y un valenciano, Salvador de Santa María. Entre los muertos por  enfermedad se cuentan dos paisanos nuestros.

Nuestros esfuerzos, sin embargo, eran inútiles, pues siempre seguíamos hostilizados por un inmenso enjambre de tagalos que me hacían recordar las bandadas de cuervos revoloteando al rededor de la carne muerta. Por fin, comprendiendo que el pueblo era una verdadera guarida de enemigos decidimos prenderle fuego, adoptando para ello el procedimiento de salir uno solo, arrastrándose con la mayor cautela por entre la yerba, hasta llegar á las casas más cercanas y con un estoperón empapado en petróleo se les prendía fuego y luego á huir, antes de ser sorprendido. De esta suerte íbamos saliendo todos, por turnos con el empeño de ver quien quemaba más viviendas. El mismo sistema seguíamos para ir á segar la yerba con que nos alimentábamos; y á pesar de los continuos disparos que nos hacían los tagalos, esperábamos con ansia el día en que nos tocaba el turno; pues al mismo tiempo que teníamos la satisfacción, tanto más agradable cuanto más peligros corríamos, de llevar el sustento á los compañeros, solíamos aprovecharnos de algún valioso hallazgo que en la dificultad de repartirlo con los demás, por lo poco, lo gustábamos á solas ¡condimentado con el silbido de las balas enemigas.

Parlamentario acercándose a la iglesia—¿Y de disciplina cómo andaban Vds.?

—Bien; todos estábamos animados del mismo espíritu y de iguales deseos; habíamos tomado al pie de la letra la ordenanza militar y nadie, y eso que tuvimos días de tristeza y de desesperación horribles, pensó en capitular. No obstante las repetidas intimaciones que nos hizo el enemigo acompañadas de algunas alucinadoras insinuaciones. Dos desgraciados, únicamente, quisieron desertar y fueron descubiertos y fusilados en el mismo templo. Qué más; nosotros ignorábamos el desastre que los nuestros habían sufrido en la lucha con los americanos; y un día que se presentó un teniente coronel con órdenes superiores para que nos rindiéramos, desconfiamos de él y no le hicimos caso; y lo mismo sucedió con un segundo emisario á quien igualmente desobedecimos.

Es imposible referir, siguió diciéndonos el valeroso soldado, todos los heroicos episodios de aquella lucha sin esperanzas de triunfos ni de socorros por tanto tiempo esperados. Un día, cuando más el hambre nos atormentaba, pasó á tiro un perro y lo tumbamos; pero los tagalos se apercibieron de ello y á fin de no dejarnos recogerlo nos enviaron una lluvia de balas que nos impedía salir. Un compañero se decidió entonces y burlando el fuego enemigo nos lo trajo; y después de todo resultó sarnoso, pero nos supo á jamón.

Iglesia de Baler
Iglesia de Baler

En medio de nuestros sufrimientos teníamos un noble orgullo que nos llenaba de consoladora satisfacción: ningún día dejó la bandera española de ondear en lo alto de la torre, aunque dos veces fué derribada por los enemigos á cañonazos.

—Y si fué derribada ¿cómo pudieron reponerla?

—De una manera que no puede ocurrirle á Vds. De unas sotanas de los monacillos tomamos el color rojo, y el amarillo de una casulla del Párroco.

Por último llegó el día en que el teniente coronel del ejército republicano, Celso Mayor nos propuso, en nombre de Aguinaldo, que capituláramos; para esto pusimos las condiciones de que se nos había de tratar con todos los honores de la guerra y nunca como vencidos, conduciéndonos hasta lugar seguro para embarcarnos para España.

—¿Y aceptaron?

—Desde luego. Fuimos conducidos al palacio de Aguinaldo, en Talac, quien nos regaló un par de duros á cada uno de los 33 que quedábamos y pronunció un enérgico discurso en que, dirigiéndose á los suyos, nos presentó como modelos de abnegación y de heroísmo.

De allí fuimos escoltados por fuerzas de los filipinos hasta San Fernando de la Pampauga, en Bulacán, donde se nos entregó á los americanos que nos tributaron, lo mismo que los tagalos todos los honores de la guerra; pues al pasar por sus filas nos presentaron las armas y las bandas de música nos tocaron la marcha real y el paso doble de Cádiz. Tras de tantas penas y fatigas sentimos, ante aquellas manifestaciones, la agradable satisfacción del que cumple con un deber sagrado.

¿Les dieron alguna recompensa? Preguntamos por último, admirados de tan grandes virtudes.

—Aún, no, pero dicen que nos darán la laureada.

¡Oh! sí; pensamos nosotros; les darán una GRAN CRUZ: la de una vida miserable y de desengaños que es el premio que sabe dar España á sus héroes humildes.


 

[1] 12 de septiembre de 1899 en La Región Canaria.

[2] 2 de octubre de 1899 en Unión Conservadora.

[3] 16 de octubre de 1899 en Unión Conservadora.

[4] 17 de octubre de 1899 en  La Región Canaria.

[5] 18 de noviembre de 1899 La Región Canaria.

[6] 18 de noviembre de 1899 Diario de Tenerife.

[7] 22 de febrero de 1900 La Región Canaria.

[8] 1 de marco de 1900 La Región Canaria.

[9] 9 de diciembre de 1910 La Gaceta de Tenerife.

[10] 8 de enero de 1946 Falange.

Las Aguas de San Juan de la Rambla.

El Rosario y Las Aguas, desde Las Aguas.
El Rosario y Las Aguas, desde Las Aguas.

El cronista A. de Espinosa, refiriéndose a Betzenuhya, primer mencey de Taoro (hijo mayor de Tinerfe y abuelo del Rey Grande, Quebehi Benchomo o Bencomo, que gobernaba el menceyato en la época de la conquista española a fines del s.XV), nos dice:”…y señoreó el reino de Taoro, que ahora llaman Orotava, cuyo término fue desde Centejo hasta la Rambla, aguas vertientes a la mar”.

Algunos atribuyen esas aguas vertientes al mar, al barranco de Ruiz, en cuya desembocadura, está la Rambla de los Caballos, que le da nombre a toda la zona.

Lo que es cierto, es que toda esa zona, entre el barranco de Ruíz, y la cueva de la Golondrina, estaba llena de nacientes que vertían su agua al mar, que incluso, hasta hace pocos años, formaban charcos en los que la gente pasaba la tarde yendo a merendar, o usaban, utilizando con tubería un pino de pitera ahuecado, para endulzarse después de bañarse en el mar.

Esa gran cantidad de nacientes, y barrancos con agua, son los que le dan el nombre, a este barrio tan popular del municipio de San Juan de la Rambla, Las Aguas.

Según cuentan algunos vecinos, parte de este agua “despareció” con la construcción de una galería, en la que se trabajaba de noche, para que no protestaran, esta galería robó el freático y secó algunos de estos manantiales, y lo que quedaron, dicen que están contaminados por los pozos de la zona alta del acantilado, y no sirven para nada. La gran cantidad de vegetación y el agua que aún hoy se ve correr por zonas como la de la gasolinera de la entrada a San Juan, son testigo mudos del porqué se llama Las Aguas, como se llama.

Rafael Castro Ordóñez y la comisión científica del Pacífico (1862-1866)

Rafael Castro Ordóñez y la comisión científica del Pacífico (1862-1866)

Muelle de Santa Cruz, entre el 14 de agosto de 1862 y el 16 de agosto de 1862
Muelle de Santa Cruz, entre el 14 de agosto de 1862 y el 16 de agosto de 1862

Rafael Castro Ordóñez (Madrid, 1830/1834 – 1865) fue pintor, dibujante y el primer fotógrafo español en una expedición científica.

Nació en Madrid en 1834 ó según otros autores en 1830.2 3 Entre 1848 y 1850 estudió pintura y dibujo en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y ante el rendimiento económico de la fotografía decidió iniciarse en ella al igual que otros pintores en esos años; con ese motivo viajó a París para formarse con el pintor Léon Cogniet y cuando fue seleccionado para viajar en la expedición al Pacífico solicitó asesoramiento a Charles Clifford que era especialista en fotografía de viajes y que incluso se encargó de comprarle los materiales necesarios en Londres.

La comisión científica del Pacífico (1862-1866)

Durante el reinado de Isabel II se realizó esta expedición ultramarina con el fin de fomentar la investigación naturalista y antropológica y contando con el apoyo de una escuadra colonial española a las órdenes del general Pinzón. La escuadra estaba formada por las fragatas Nuestra Señora del Triunfo y Resolución y la goleta Covadonga que zarparon del puerto de Cádiz el 10 de agosto del 1862 con destino a América Central, América del Sur y California.5 Por otro lado se intentaba imitar con esta expedición otras realizadas por diferentes países y especialmente la realizada por el alemán Alexander von Humboldt.

Se aprecia que la Farola del Mar está sin terminar, y con un techo provisional.
Se aprecia que la Farola del Mar está sin terminar, y con un techo provisional.

El equipo expedicionario estaba formado por tres zoólogos, un geólogo, un botánico, un antropólogo, un taxidermista y un dibujante-fotógrafo, puesto para el que se eligió a Rafael Fernández de Moratín, pero que no pudo participar por motivos de salud y se encargó el trabajo a Rafael Castro aunque sólo participó entre 1862 y 1864 ya que abandonó la expedición en Guayaquil encargándose Marcos Jiménez de la Espada de realizar las fotografías. Durante un tiempo se instaló en Valparaíso pero regresó a Madrid al deteriorarse las relaciones con Chile tras la toma de las islas Chincha por la escuadra del general Pinzón.

Su producción fotográfica abarcó desde tomas de vistas (ciudades, paisajes, ruinas, monumentos) y tipos humanos, hasta retratos de estudio. Los soportes fotográficos que utilizó fue negativos sobre placas de vidrio y copias positivas en papel a la albúmina.  Publicó diversos artículos y fotografías sobre el viaje en El Museo Universal a lo largo de 1863 y 1864 (del número 7 de 1863 al 46 de 1864).

Aunque Rafael Castro es más conocido por su actividad fotográfica, antes de viajar al Pacífico realizó diversas actividades pictóricas y participó en varias exposiciones nacionales de Bellas artes en los años 1850 y 1858, así como en la 1860 en la que obtuvo una mención honorífica con su cuadro titulado Sancho García presentando a su madre la copa de vino emponzoñado que ésta le había preparado.

El día 2 de diciembre de 1865 se suicidó por razones aún confusas.

El pescante semi-desmontado.
El pescante debido a la larga exposición tiene miembros fantasmas.

Para la historia es considerado un pionero en el reportaje de viajes. Dejó una importante colección de imágenes, la mayoría conservadas en los archivos del Museo Nacional de Ciencias Naturales y en la Museo Nacional de Antropología de Madrid. Entre las exposiciones de su trabajo se encuentran: Fuentes de la memoria I en 1989, Pacífico inédito en 1992 y Rafael Castro Ordóñez. Expedición del Pacífico en 1999.