APUNTES DE LA «GUAGUA»

Guagua «Laguna-Santa Cruz»
o viceversa; Un cobrador,
tres pasajeros con el chófer
y once en el interior.

Un jovencito bien peinado
que exhala olores a cosmético;
una lechera entrada en carnes;
un eclesiástico esquelético;

dos señoritas con melena,
una señora y su marido,
una criada conocida
y un soldado desconocido

Un veraneante con paquetea
y vuestro humilde servidor.
(Algo de. olor a gasolina,
algo de ruido y de calor.)

Hay frente al Banco una señora
el cobrador grita en voz clara:
jLagúuna!… y ella dice: ¡Sí!
al chófer grita el chico: ¿¡Apara!!

Vaivén. Frenazo que te pego…
choques de cuerpos mal unidos,
y la dama -que es muy obesa
sube pegando resoplidos.

Nos mira a todos codiciosa
como buscando emplazamiento.
El cobrador me grita: ¡Arrímese,
que caben seis en cada asiento!

La hago un huequito a la señora
que me saluda en baja voz.
y el cobrador, militarmente,
le grita al chófer: ¡¡Vámolos!!

NIJOTA

¿Quién era Mararía?

Arozarena
Rafael Arozarena

Dice la historia grande que «Mararía es una novela escrita por el canario Rafael Arozarena y publicada en 1973. Al autor le vino la inspiración en Femés, Lanzarote, donde trabajaba en la compañía de teléfonos, después de ver a una vieja y enterarse de la leyenda que circulaba en el pueblo en torno a su belleza juvenil»

«Yo tengo mi propia Mararía, y he podido comprobar que no coincide con la de otros lectores de la novela»[1] Confesó en una entrevista en 1995.

Y en 1996 afirmó en otra: 
«-Aunque rociada con un aire mágico, en «Mararía» se perciben personajes reales, como si usted los hubiera conocido personalmente.
¿Conoció a Mararía?
-A Mararía y a todos los que están en la novela, incluido Ripoll, el perro del alcalde, y todos tienen su nombre real.»[2]

Pero ese nombre real, ¿se fue con él a la tumba?

Dice la historia menuda, las microhistorias que realmente componen la HISTORIA, que Rafael conoció en Tacoronte a una joven, que por su belleza juvenil era el objeto de todas las miradas.

Él quedó prendado de esa mujer, y su amor platónico le acompañó toda la vida, tanto fue su respeto, que sólo se atrevió a confesar que había sido su Mararía, después de que ella falleciera.

Lo confesó en una entrevista realizada en Tacoronte. María del Carmen Darias Pérez, Catedrática de Latín y Griego en el Instituto Cabrera Pinto, Directora fundadora del Colegio Libre Adoptado de Guía de Isora (conocido como la «Academia») era y es la Mararía de la mente de Rafael Arozarena.[3] [1] http://www.canarias7.es/blogs/bardinia/2008/10/la-belleza-fetasiana-de-marari.html

[2] http://www.canarias7.es/blogs/bardinia/2009/10/entrevista-con-rafael-arozaren.html

[3] Según conversación con su sobrino Carlos Pallés Darias.

El amor de Sebastián Padrón Acosta.

Sebastián Padrón Acosta por Alonso Reyes en 1951
Sebastián Padrón Acosta por Alonso Reyes en 1951

Es nombrado y conocido que Sebastián Padrón Acosta,  tomó los hábitos por un desengaño amoroso, a la par de la presión de sus tías. Pero en ningún lado, se nombra quién era la «moza» que le dio calabazas.

Aunque en la familia Montes de Oca, siempre lo hemos sabido, hoy vamos a  aportar documentos que lo corroboran, a nuestro entender.

El 29 de octubre de 1922 se publica en el Heraldo de la Orotava el siguiente poema

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Un viejo convento – Convento de las monjas Catalinas en el Puerto de la Cruz.

Un viejo convento – Convento de las monjas Catalinas en el Puerto de la Cruz.

De la tradición isleña,

Con la pesadumbre de su ancianidad venerable se levanta en el Puerto de la Cruz el viejo convento de monjas de Santa Catalina de Sena, que en el año 1662 fundara Juan de Adunas bajo la advocación de Nuestra Señora de las Nieves, San Juan Bautista y Santo Tomás de Aquino.

Convento de Nuestra Señora de las Nieves, San Juan Bautista y Santo Tomás de Aquino.
Convento de Nuestra Señora de las Nieves, San Juan Bautista y Santo Tomás de Aquino.

Sobre el gigantesco caserón monacal yérguese victorioso el añejo mirador – estampa de antaño – que es la retadora atalaya del convento, que fue la grandiosa celosía del monasterio, desde la que oteaban curiosamente las monjitas. Y en los días de procesiones solemnes, sus siluetas se vislumbraban por entre la penumbra de las celosías, En pié está la espadaña del antiguo cenobio. en la que desde época lejana enmudeció la voz ingenua de la esquila conventual, que anunciaba la hora de los salmos, la hora quieta de los rezos monacales. Leer más

El cuidador de claveles

a Alfonso Arizmendi, en prueba del mayor afecto

Con celo paternal, activo, experto,
le vi más de una vez alborozado
prodigar con amor, sumo cuidado,
a múltiples claveles de su huerto.

ya la poda ingeniando, ya el ingerto
o ya el quimico abono de su agrado,
para dar el clavel perfumado
aroma, que encontrará por su acierto,

Y luego que a cogerla se covida
la flor que la mujer apetece
en los dulces ensueños de su vida,

Este galante cuidador la ofrecs,
con júbilo le da su despedida…
¡entretanto en el huerto otra flor crece!

Veremundo Perera – 26-11-1913

Versos típicos a Miss Europa, leídos ante el micrófono del Radio Club Tenerife

Lo que dijo Telesfora cuando llegó Miss Alicia

Alicia Navarro
Alicia Navarro

Trai pa cá la cesta onde están las flores
que trajo Marcela e’cás el Marqués,
pa jaserle un ramo de lindos colores
á cha seña Alicia que aquí está otra vez.

¿Vusté fué al recibo la sotra mañana
allá abajo al muelle pa vela llegar?
– Como que ende casa fui a pata la llana
porque los tranvías no pude agarrar.

¡Ay mería más gente! Yo con Pepe el sordo
me puse en la esquina de cho Samorano,
juyendo e’los rayos del sol bajo el tordo
y pa no perderme me agarré a su mano. Leer más

Domingo J. Manrique

Fué el más florido rosal…
todo aroma y poesía.
Qué bien su verbo decía,
humano y espiritual.

Su trato, siempre cordial,
tomó del Sol la alegría,
y una ilusión cada día
dejaba en un madrigal.

Sencillo, tierno, inspirado,
su patria-cuna cantó
el poeta malogrado
que lejos de ella murió.
«¡Manrique el enamorado,
el del sublime «Arrorró»!

VEREMUNDO PERERA. 1 de abril de 1935.