El besco

En el Besco se cogía un puñado de callados de un tamaño chico, y un callado pequeñito llamada besquito. Los más grandes se tiraban al suelo.

El juego consistía en que con una mano tirabas el besquito al aire, lo más alto posible, y con la misma mano intentabas recoger la mayor cantidad de callados del suelo, en lo que tardaba en bajar el besquito, si cogías el besquito con la misma mano, se contaban los callados que tenías, ganaba el que más cogía.

Recuerdos de María Teresa Hernández Montes de Oca

Los boliches

Boliches

Los boliches son las canicas de otros lares, si es pequeña y de aspecto cerámico era una pimpa, y los gordos, pimpotas, también se usaban rodamientos de metal.
Siempre esmerilábamos uno de los boliches para jugar con él, frotándolo contra el piche de la carretera para de esa manera poder agarrarlo mejor.
Jugábamos al gongo y al chis palmo:

– En el gongo se tiraba el boliche de manera que cayera en cualquier parte del terreno y se decidía quién comenzaba. Para poder ganarle el boliche a otro jugador había que meter primero el tuyo en el gongo, tirando por turnos, y después con un dedo apoyado en este, intentar golpear otro boliche para ganarlo. Si fallabas rodaba el turno, y si acertabas había dos variedades, en la primera tenías que tirar de nuevo a gongo para volver a tirar contra un boliche, segunda, podías marcar un palmo desde el sitio donde había caído tu boliche y tirar contra un boliche desde esa posición.

– En el chis palmo, se tiraba el boliche de manera que cayera en cualquier parte del terreno y se decidía quién comenzaba,  desde el primer momento podías tirar para ganar o alejar tu boliche del de los rivales, si ganabas un boliche contrario golpeándolo con el tuyo, podías marcar un palmo desde el sitio donde había caído tu boliche y tirar contra un boliche desde esa posición.