¡Mariposas!

Mariposas

Mariposas

Son curiosos los cazadores de mariposas, persiguen una de las más bellas criaturas de este mundo, y en su afán de admirarlas las destruyen para poder observarlas sólo ellos, para ponerlas en una caja detrás de un cristal. Para que los demás sientan celos de lo que solamente ellos poseen.

No conocen la satisfacción de que una mariposa se pose en sus manos por propia voluntad, para descansar,atraída por algún color, por algún olor. No conocen la dulzura infinita de sus alas acariciando tu piel al levantar el vuelo. Si alguna mariposa hiciese eso, la atraparían con su red para clavarla detrás del cristal y que todos admirasen su trofeo muerto.

Algunas veces creemos que la belleza es nuestra porque la poseemos, porque la atravesamos con un alfiler como una muesca más en nuestro ranking de conquistas, la escondemos detrás de un cristal para que nadie más la posea, y muchas veces tarde descubrimos que su belleza no es más que un pálido reflejo de su interior, que al clavarla detrás de un cristal le hemos quitado lo más preciado, la vida, y que al final realmente, sólo hemos poseído ese instante que ella nos regaló posándose en nuestros dedos.

La próxima vez que una mariposa se pose en tus dedos, limítate a mirarla, disfrutando de ese momento que te está regalando y siente el suave roce de sus alas al levantar el vuelo, porque de esa manera, y sólo de esa, quizás vuelva algún día a deleitarte con su presencia, y a lo mejor esa vez sea para siempre.

P.D.: Gracias por posarte en mi mano