El zurrónLa Cuesta

Capítulo 1. Introducción.

Introducción. La Cuesta.

La Cuesta es uno de esos topónimos cuyo origen salta a la vista nada más conocer el lugar. La gran pendiente de este tramo del camino de La Laguna explica dos elementos de la historia de este barrio, su nombre y su origen.

El Camino de La Laguna transcurre desde Santa Cruz obligado por la orografía. Una vez traspasada la vaguada del Barranco de Santos por debajo de la ermita de San Sebastián, el camino transcurre por la única ruta posible limitado a la derecha por el Barranco Santos, y por la izquierda por el Barranco del Hierro y el de San Joaquín y llegando a la base de la Cuesta de nuevo por el lado derecho del camino, por el del Becerril.

En rojo el recorrido aproximado del Camino de La Laguna.
En azul los barrancos. Fuente: Rafael Cedrés.
En rojo el recorrido aproximado del Camino de La Laguna.
En azul los barrancos. Fuente: Rafael Cedrés.

En ese recorrido el tramo con mayor pendiente de todo el trayecto, que pasa de 133 m. a 293 m. de altitud, con 162 m. de desnivel en tan solo 1,26 km., una pendiente media de 12,86 % con un máximo de 45.7%, es el que se conoce, con razón, como la cuesta del Camino de La Laguna, coincidiendo con lo que actualmente conocemos como la subida a la Cuesta Piedra.

Recorrido de La Cuesta y su perfil de elevación. Fuente: Alejandro Carracedo

Esto permite distinguir claramente entre dos lugares nombrados con frecuencia en documentos antiguos, el Bajo de La Cuesta y Alto de la Cuesta.

Pero es el Alto de la Cuesta el que toma importancia al convertirse en un punto defensivo imprescindible del Camino de La Laguna, y así evitar una incursión en la Ciudad Principal de la isla hasta ese momento, construyéndose en tiempos tan tempranos como 1586 la batería de San Joaquín, que se transforma en Castillo en 1780.

Ese alto de la cuesta del Camino de La Laguna es el lugar ideal y necesario para detenerse, y dejar que los pobres animales de carga descansen y cojan fuerzas para seguir su camino, por lo que no era más que una cuestión de tiempo el que se estableciera una parada y fonda en ese punto, donde los animales pudieran descansar y beber, y los pasajeros, arrieros y conductores tomar un refrigerio y algo de comer en un trayecto que duraba cerca de 2 horas.

La misma orografía que definía el trayecto a La Laguna, impone que el camino a Barranco Hondo y a Candelaria parta desde la cercanía de este punto del alto de la cuesta del Camino de La Laguna, evitando las zonas bajas y más profundas de los barrancos, seguramente discurriendo por caminos ancestrales, ahora adaptados a herraduras. Esto no hizo más que aumentar la popularidad del conocido como Mesón de la Cuesta.

¿Qué es La Cuesta?

A la pregunta, ¿qué es La Cuesta?, corresponden dos respuestas distintas, la histórica y la actual.

La histórica es la que ya reseñan Fray Alonso de Espinosa en su obra Historia de Nuestra Señora de Candelaria y Fray. J, de Abreu y Galindo en Historia de la Conquista de las siete Islas de Canaria cuando describen la incursión de Alonso de Lugo hacia Aguere. Abreu Galindo llega incluso a aventurar el nombre que le daban los guanches a esta zona: “Tomaba desde la cuesta que desciende de la ciudad de La Laguna a Santa Cruz, que se dice Arguijón, que es decir «mira navíos»; porque de esta cuesta se parece el puerto de Santa”.

Alrededor de esta cuesta surgen los núcleos de Villa Benítez, Hoya de los locos, Vistabella, La Cuesta, El Becerril y por supuesto La Cuesta Piedra. Pero tarda un tiempo hasta que La Cuesta, como lugar, se independiza de la pendiente que le dio su nombre.

Todavía hasta mediados del siglo XVIII, podemos encontrar referencias históricas en las que a todas estas zonas las asocian con la cuesta, pero no cómo un lugar independiente, sino como lugares en posición relativa a la propia cuesta.

En el “Cuerpo de bienes y primero los que dejó el dicho Juan González Pargo el mayor”, de 1704, se sigue hablando de arriba de la Cuesta y debajo de la Cuesta, sin distinguir un lugar llamado inequívocamente como la Cuesta : “dos cercados de tierra pan sembrar arriva de La Cuesta, no se concideran aquí porque las partes me han informado que los gozan el convento y collegio de Santo Domingo de esta ciudad, y los herederos del capitán Joseph Lopez de la Cruz”, “Ytten los dos cercados avajo de La Cuesta del camino de Santa Cruz, que se hicieron de la mittad de los tres que contiene dicha escriptura de dotte; tienen Quattro hanegadas y ocho celemines y medio que se apreciaron a cientto y settentta reales [y] valen ochocienttos y diez y nuebe maravedíes,”[1]

No es hasta muchos años después donde empieza a diferenciarse La Cuesta como lugar. Una de las primeras referencias de La Cuesta, como entidad diferenciada, se encuentra en un documento del General Antonio Gutiérrez en el que se distingue la cuesta de La Laguna del lugar “vulgarmente llamado de la Cuesta”.

Búsqueda una casa para usar de un almacén de pólvora. 30 de marzo de 1795, AHIMC.

Y eso nos lleva a lo que actualmente se conoce como La Cuesta.

La Cuesta actualmente es un barrio de La Laguna y ya no se asocia con Villa Benítez, Hoya de los Locos, La Cuesta Piedra, ni casi con Vistabella. Tras la división municipal de 1803, la zona de La Cuesta se “independiza”, y se diferencia aún más del accidente geográfico, al establecerse el límite municipal por el alto de la cuesta del camino a Santa Cruz. Ahí, en ese momento, al convertirse el camino en frontera, es cuando empieza a tener realmente entidad propia y comienza a aparecer en el radar de la historia.


[1] Amaro Pargo Documentos de una vida Volumen 3, Reyes del mar, pag.102

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