Los dos conejos de D. Tomás de Iriarte.

Por entre unas matas seguido de perros, no diré corría, volaba un conejo. De su madriguera salió un compañero y le dijo: «Tente, amigo, ¿qué es esto?» «¿Qué ha de ser?», responde; «sin aliento llego…; dos pícaros galgos me vienen siguiendo». «Sí», replica el otro, «por allí los veo, pero no son galgos». «¿Pues qué […]

Señor D. Juan, quedito de D. Tomás de Iriarte

Señor D. Juan, quedito, que me enfado: besar la mano es mucho atrevimiento; abrazarme… no, D. Juan, no lo consiento. Cosquillas… ay Juanito… ¿y el pecado? Qué malos son los hombres… mas, cuydado que me parece, Juan, que pasos siento… no es nadie… pues despachemos un momento. ¡Ay, qué placer… tan dulce y regalado! Jesús, […]

Extensión y fama del oficio de puta de D. Tomás de Iriarte

No te quejes, ¡oh, Nise!, de tu estado aunque te llamen puta a boca llena, que puta ha sido mucha gente buena y millones de putas han reinado. Dido fue puta de un audaz soldado y Cleopatra a ser puta se condena y el nombre de Lucrecia, que resuena, no es tan honesto como se […]

Respuesta de Don Tomás de Iriarte a una dama que le preguntó que era lo mejor que hallaba en su cuerpo.

Con licencia, señora, de ese pelo que en rubias ondas llega a la cintura, y de esos ojos cuya travesura ardor infunde al pecho más de hielo; con licencia del talle, que es modelo propuesto por Cupido a la hermosura, y de esa grata voz cuya dulzura de un alma enamorada es el consuelo, juro […]

Perico y Juana, poema erótico de D. Tomás de Iriarte.

Este poema, el más conocido de su vertiente erótica, fue prohibido por la inquisición en 1804, 13 años después de la muerte de Tomás de Iriarte. El poema no puede ser más cándido, comparado con cualquier ejemplo de literatura actual y el trabajo de algún que otro Premio Nobel. Pero estoy convencido, que aún hoy, […]